PRODUCCIÓN BOVINA DE CARNE

Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,

Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina

 

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Algunas consideraciones sobre el manejo del rodeo de CRÍA previo al entore

Ing. Agr. PhD Graciela Quintana*. 2005. Revista Hereford, Bs.As., 70(636):44-52.

*Especialista en manejo reproductivo, INIA Treinta y Tres.

INTRODUCCIóN

En este artículo se intentará focalizar algunos puntos estratégicos a tener en cuenta en el correcto manejo del rodeo de cría antes del servicio. Es importante remarcar que para obtener altos y mantenidos índices de procreo, el buen manejo del rodeo de cría requiere que sea realizado durante todo el año, ya que el éxito del mismo se basa en la sumatoria de diferentes técnicas de manejo en tiempo y forma. Un entore de duración adecuada, un manejo diferencial de las categorías, un manejo sanitario ajustado tanto de vacas como de los toros, un destete en el otoño temprano y un diagnostico de gestación que permita realizar un manejo nutricional diferente según preñez, son algunos de los puntos neurálgicos dentro del sistema. No menos importante es el correcto manejo de las categorías de recría, primer eslabón dentro del rodeo vacuno. Sin embargo, es imposible abarcar un tema tan vasto en este artículo, y es por ello que se intentará hacer algunas puntualizaciones en el manejo del rodeo de cría de cara al entore.

Por consiguiente en este artículo se hará hincapié en algunos aspectos básicos en el manejo del rodeo de cría previo al entore: estado corporal al parto, alimentación de la vaca durante el posparto, control del amamantamiento y manejo de los toros.

1.- ESTADO CORPORAL AL PARTO

Una correcta utilización de la escala de condición corporal (CC) ha demostrado ser una eficiente herramienta para manejar las vacas de cría de acuerdo a sus reservas corporales lo cual refleja su estado nutricional. La clasificación en el otoño temprano, cuando se realiza el diagnóstico de gestación, permite realizar un manejo diferencial dentro de los vientres preñados, según el estado corporal. La asignación de pasturas reservadas y/o suplementos a aquellos vientres que tengan menor estado, reducirá las posibilidades de llegar al parto con animales de baja condición.

Condición Corporal 4

La CC al parto permitirá evaluar que perfomance tendrán los vientres en el servicio posterior y dará la oportunidad de tomar decisiones de manejo durante el posparto. El nivel nutricional preparto afecta la capacidad de la vaca de reiniciar su actividad ovárica de forma temprana después del parto. En vacas adultas la CC al parto no debería ser inferior a 4 y en vacas de primera cría no inferior a 5 unidades. Sin embargo, teniendo en cuenta que la época de entore en la región se concentra entre diciembre y febrero, un alto porcentaje de vacas se encuentra en el último tercio de gestación durante el invierno, cuando la disponibilidad de pasturas naturales es deficiente. En base a esto resulta razonable sugerir opciones para aumentar la oferta de alimentación durante ese período (Quintans y col. 1999). Por otra parte el tan recomendado destete temprano de otoño (marzo - principios de abril) permite que la vaca preñada sin ternero al pie pueda destinar todos los nutrientes a acumular reserva corporal durante los meses de otoño y de esa forma entrar al invierno en mejor estado, lo que redundará en mejor condición corporal al parto.

El periodo desde el parto hasta la primera ovulación está altamente correlacionado con la condición corporal al parto. Vacas primíparas que parieron con una condición corporal promedio de 4.2 unidades, presentaron un período desde el parto hasta el establecimiento de ciclos estrales normales (con celo) de 123 días en promedio (Quintans y Vázquez, 2002). En otro trabajo (Vázquez y col., 2002) se observó que sólo el 33 % de vacas primíparas entraron en celo durante el entore cuando parieron en estado aún menor (3.5 unidades).

La condición corporal al parto es un factor más que estará interaccionando con otros para determinar la chance de que una vaca quede preñada. Algunos de esos otros factores son la nutrición posparto ( para establecer un balance energético positivo o negativo al entore ) y el manejo de alguna técnica que controle el efecto inhibitorio del amamantamiento sobre la ovulación.


CALIFICACIÓN DE LAS VACAS POR ESTADO CORPORAL

 

   

 

  

2. ALIMENTACIÓN DE LA VACA DURANTe el posparto

Después del parto la vaca atraviesa un periodo sin manifestación de celo, conocido por anestro posparto, el que es influenciado principalmente por la condición corporal al parto, la nutrición posparto y el efecto del amamantamiento. Si este periodo de anestro es muy largo, la vaca no entrará en celo dentro del periodo de servicio preestablecido, y por lo tanto fallará. La alta duración de este periodo es la principal causa de los bajos índices de procreo registrados en nuestro país, siempre que no existan problemas sanitarios en los rodeos. Es por ello, que siempre los vientres se deben manejar deforma tal de acortar este periodo y permitir qué la vaca manifieste celo lo antes posible después del parto.

Como ya se ha destacado anteriormente, la condición corporal al parto es uno de los factores más importantes que afectará la perfomance reproductiva en el servicio posterior. También se mencionó que existe una interacción entre la condición corporal al parto y el nivel de alimentación posparto, sobre la perfomance reproductiva.

No obstante se ha sugerido que por encima de cierto estado corporal (cuando la vaca está con muy alta condición corporal) la alimentación posparto sería menos importante. Sin embargo, cuando la vaca pare en condición corporal baja a moderada, la nutrición posparto pasa a jugar un rol más importante.

Con pariciones primaverales, el periodo posparto coincide con una alta producción de pasto de muy buena calidad, no debiéndose olvidar que en este lapso las vacas atraviesan por el periodo de máximos requerimientos (primeros dos meses de lactación ), por lo que siempre se debe tratar de que este aspecto sea cubierto de la mejor manera. Al respecto, la asignación de mejoramientos de campo a aquellas vacas que hayan parido entre 3 y 4 unidades de condición corporal es una alternativa adecuada de forma de asegurar una mejor nutrición a aquellos vientres que más lo necesitan. El Lotus Rincón, una especie que ha sido adoptada en los predios de productores criadores por su fácil manejo y bajo costo, se vuelve una opción válida para este tipo de situaciones. Su curva de producción acompañaría la propia del campo natural, aumentando sensiblemente la calidad del mismo.

3. CONTROL DEL AMAMANTAMIENTO

Los primeros estudios realizados sobre el efecto del amamantamiento en la perfomance de los vientres demostraron que vacas amamantadas ad libitum tenían intervalos mayores desde el parto hasta el primer celo y/ o primera ovulación que aquellas vacas sin ternero al pie y que cuando la intensidad del amamantamiento se aumentaba de uno a dos terneros, el período de anestro posparto también aumentaba.

Este comportamiento tiene su fundamento en que el amamantamiento produce una supresión en la secreción de la hormona liberadora de gonadotrofinas (GnRH) la cual provoca la supresión de la liberación de hormona luteinizante ( LH ), responsable de la promoción de los estados finales de maduración folicular y ovulación. Por otra parte, se ha demostrado que el efecto inhibitorio del amamantamiento sobre la ovulación posparto tiene dos componentes: la presencia "sicológica" del ternero y la lactación por sí misma.

Desde el punto de vista práctico se ha intentado generar tecnologías de manejo que tiendan a disminuir ese efecto adverso del acto de mamar sobre la ovulación, y es así que se han propuesto, entre otros tratamientos, el destete temporario y precoz. El primero se basa en suprimir el efecto del amamantamiento por algunos días (desde 48 hs. hasta 14 días) y el segundo elimina por completo el amamantamiento, separando los terneros de sus madres a partir de los 60 días de edad.

A nivel nacional existe mucha información disponible sobre el destete temporario, usado generalmente con tablilla nasal por periodos que van desde 11 hasta 14 días. Este tipo de manejo es fácilmente aplicable y ha sido adoptado por muchos productores criadores; recomendándose, en general, que los terneros tengan entre 60 y 90 días de edad. De esta forma los terneros permanecen al pie de la madre pero se encuentran imposibilitados de mamar. La información nacional es numerosa y permite sugerir que este tipo de manejo aumenta los porcentajes de preñez entre un 15 y un 30 % cuando las vacas presentan entre 3.0 y 4.0 puntos de condición corporal al parto. También es importante destacar que existe mayor probabilidad de respuesta cuando las vacas están ganando estado y por otra parte los resultados, al aplicar esta técnica, han sido más consistentes en vacas multíparas que en vacas primíparas (Quintans y Vázquez, 2002). Respecto a los terneros, si bien durante los días que usan las tablillas disminuyen su ganancia de peso, luego de finalizado este tratamiento los terneros se recuperan, no mostrando diferencias al momento del destete definitivo.

Esta práctica no es recomendable para ser utilizada en periodos de sequías importantes, como la registrada en nuestro país en el año 1999.

El destete precoz es otra tecnología que viene siendo utilizada en el país desde hace varios años y constituye una herramienta estratégica de mucho valor para el manejo del rodeo de cría, la cual consiste en realizar la interrupción definitiva de la relación vaca-ternero a partir de los 60 días del parto.

Numerosos trabajos nacionales han demostrado los incrementos en el porcentaje de preñez que se logra mediante la aplicación de esta medida de manejo, siendo recomendable para aquellos casos en que la baja condición corporal de los vientres esté comprometiendo una buena perfomance reproductiva de los mismos. Por ejemplo, es una alternativa con un gran impacto en las vacas de primera cría, las que tienen altos requerimientos para continuar creciendo y lactando, categoría "cuello de botella" de los rodeos vacunos del país. También ha sido sugerido tanto para vacas que hayan parido en muy bajo estado corporal como para la cola de parición. Sin embargo hay muchos productores que han implementado esta técnica en todo el rodeo, alcanzando y manteniendo un muy alto índice de destete.

Cuando se decide realizar un destete precoz también hay que tener en cuenta la edad y peso de los terneros, los que no deberían tener menos de 60 días ni de 70 kg. de peso vivo. Los mismos deben ser suplementados con una dieta que contenga altos niveles de proteína, al menos durante los 45-60 días pos-destete. Si bien el destete precoz es una alternativa correctiva muy apropiada, hay que tener en cuenta que el ternero destetado requiere excelente manejo sanitario y alimenticio, con costos variables por ternero destetado, lo que dependerá del manejo que se realice.

4. MANEJO DEL lOS TOROS

El manejo de los toros previo al entore es un aspecto de relevancia dentro de cualquier empresa criadora. El manejo nutricional dedicado a esta categoría de animales muchas veces es subestimado. Hay que recordar que la espermatogénesis en toros (suma de eventos que culminan con la producción de espermatozoides ) tiene una duración aproximada de 2 meses.

Esto implica que una malnutrición de los toros antes del entore repercutirá directamente en la producción de espermatozoides al momento del servicio. Es por ello, que muchas veces se recomienda dedicarle una buena pastura de campo natural o mejoramiento de campo o la suplementación con fardos o afrechillos, entre 2 y 3 meses antes del período de servicio. También hay que tener en cuenta que la alimentación de los toros debe ser controlada, ya que una sobrealimentación de estos animales a través de dietas con alta concentración de energía puede producir una disminución en la fertilidad de los mismos por una deposición adicional de lípidos o grasa alrededor del cordón espermático, lo que redundará en una incorrecta termorregulación testicular, con un efecto adverso en la calidad del semen.

Previo al entore se deberá realizar una exhaustiva revisión clínica de todos los toros del establecimiento. Para ello se debe revisar el aparato locomotor y reproductor, los ojos y la dentición.

El toro no debería ser seleccionado solamente por su aspecto morfológico, ya que una medida de importante validez genética es la circunferencia escrotal.

Esta constituye un indicador del tamaño testicular y el cual está altamente correlacionado con la producción y calidad de semen. De ser posible el examen debería ser complementado por una prueba de capacidad de servicio, con la cual se permite estimar el porcentaje de toros a usar de acuerdo a su habilidad de monta (alta, media y baja). De no ser posible este tipo de evaluación, por lo menos se debería observar si el toro a usar es capaz de realizar una monta completa a una vaca en celo (habilidad de monta). Actualmente se ofrece al mercado de reproductores información genética de muy alto valor como son las DEPs (Diferencias Esperadas en la Progenie).

Este parámetro describe el valor genético de un animal y representa la mitad de la diferencia genética de la descendencia, ya que la otra mitad corresponde a los genes maternos. A modo de ejemplo hoy se pueden elegir toros cuyos hijos tienden a tener bajos pesos al nacer, siendo ésta una clara opción para vaquillonas.

 

 

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