PRODUCCIÓN BOVINA DE CARNE

Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,

Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina

 

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Conociendo el peso ideal al servicio de sus novillas de reemplazo

Pedro S. Bastidas M. MV, Ph.D. 2002.  Universidad Central de Venezuela, Facultad de Ciencias Veterinarias,

Instituto de Reproducción Animal e Inseminación Artificial.  Artículos Libres, Vanezuela Bovina. 52:76.

Introducción

Una de las características que pasan inadvertidas muy frecuentemente en nuestros rebaños es la selección de las novillas de reemplazo. Se ha partido del principio que todas las novillas se preñarán en su primera temporada de servicios. Sin embargo, esta concepción a veces no esta sustentada en los objetivos precisos que se tienen en la operación ganadera, particularmente de los factores que impactan fuertemente el desempeño reproductivo de las hembras que “seleccionamos” como reemplazo y cuando se dispone de temporadas de servicio cortas (60 a 90 días). Es por todos conocido que la pubertad no es sinónimo de madurez sexual, se asume que al final del período puberal la hembra es capaz de participar en el proceso reproductivo. De allí que la edad a pubertad tiene un gran impacto económico en la industria bovina de carne. Sin embargo, muchas veces tendemos a olvidar que existen factores críticos que afectan la pubertad, tales como la edad, peso y la raza. De las tres, el peso corporal inadecuado es generalmente la causa más observada en hembras que no ciclan en la temporada de servicios. La edad a pubertad es una de las características más importantes de producción, especialmente cuando las novillas son apareadas, en el mejor de los casos, a los dos (2) años de edad para parir a los 3 años. Caso muy típico en fincas cebuinas mejoradas, las cuales poseen una estación limitada de servicios. Hembras que se aparean a los 2 años de edad tienen la capacidad de producir más becerros por vida productiva que aquellas que paren a los 4 años o más. Por otra parte, las novillas servidas y que paren temprano en la temporada de partos tienen una más alta producción de becerros por vida productiva; aparte de que los becerros que nacen tarde en la temporada de partos son generalmente más livianos que los nacidos temprano en dicha temporada. Para los efectos prácticos nosotros debemos conocer que los programas para el desarrollo de las hembras de reemplazo deben ser enfocados hacia la determinación del peso ideal u óptimo al servicio.

Estableciendo el peso “Blanco”  de sus novillas de reemplazo

Se ha establecido que el 65% del peso adulto es una manera práctica para determinar el peso ideal y adecuado de las hembras de reemplazo de razas Bos índicus y de un 70% de las vacas cebuinas o razas grandes Bos taurus de carne. Así, la determinación del peso “Blanco” o ideal al primer servicio se realiza, en primer lugar, obteniendo el peso promedio de la vaca adulta en el rebaño. Luego, se multiplica el promedio del peso de la vaca adulta por 0.65 ó 0.70. Por ejemplo, si el promedio de peso de la vaca adulta en su finca es de 450 kg, entonces, el peso “blanco” promedio de las novillas de reemplazo al primer servicio es de 293 kg (450 x 0.65) ó de 315 kg (450 x 0.70).

Cuando las novillas son seleccionadas al destete, ese peso debe ser sustraído del peso blanco al primer servicio. Este número debe ser dividido por el número de días entre el destete y servicio, para sí obtener la ganancia diaria promedio que sus novillas requieren. Por ejemplo, una mauta pesa al destete 180 kg y se tiene un peso “blanco” de 315 kg. Por tanto, se requiere que esa mauta gane 135 kg entre destete y primer servicio. ¿Cuál es el lapso entre destete y primer servicio? Aquí el productor tiene la última palabra. Si desteta a los 7 meses con 180 kg promedio y su peso “blanco” es de 315 kg promedio mínimo a los 2 años, hay un lapso de 510 días entre destete y el primer servicio: 315 - 180 = 135; 135/510 = 265 g de ganancia diaria promedio requerida. Estas novillas, entonces, necesitan 265 g/día para obtener el peso “blanco” de 315 kg al primer servicio. En este punto, los objetivos del programa reproductivo y productivo dependen enteramente del productor. Existen excelentes experiencias en Venezuela donde se han roto los paradigmas de aparear novillas cebuinas a los 2 años de edad, obteniéndose tasas de preñez de 70% al primer servicio en novillas comerciales Brahman y mestizas a la edad de 14 meses. Los productores hoy día disponen de la tecnología para implementar programas de suplementación estratégica costo-efectivas, para alcanzar los objetivos de buenos pesos al primer servicio y altas tasas de preñez en las vacas de primera lactancia. Estos son los mejores indicadores para evaluar la eficiencia reproductiva del rebaño.  

 

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