Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
Drs. Juan a.
Auzmendi y Martín Udaquiola*. 2002. Carta Agropecuaria, 37:4-5.
* Médicos
Veterinarios, Dirección Técnica del Centro de Genética las Lilas.
Para
los criadores, cuyo mayor ingreso proviene de la venta de terneros, es muy
importante aumentar el número de éstos con el mismo stock de hembras. Esto se logra incorporando al rodeo las
vaquillonas de 15/18 meses de edad, es decir la llamada categoría
“improductiva”. Pero para que éstas
alcancen el peso óptimo de entore es necesario manejarlas correctamente durante
las dos etapas que describimos a continuación.
Para
que las terneras lleguen al destete con el máximo peso hay que tener en cuenta
la distribución de la parición, seleccionando las nacidas al principio de la
misma -con más días de vida- y que, además, sean hijas de las vacas más
fértiles. También pueden elegirse las
crías de vaquillonas servidas 45/60 días antes.
El
aspecto sanitario debe monitorearse especialmente para evitar enfermedades que
pueden retrasar el desarrollo de las terneras.
Las que atacan a temprana edad, como la neumonía y la diarrea, deben
prevenirse inmunizando a las madres en fecha cercana al parto, en tanto que la
queratoconjuntivitis, por ejemplo, puede tener alta incidencia a fines de la
primavera o en el verano, causando disminución en la ganancia de peso. Es aconsejable el uso de antiparasitarios,
recomendándose los endectocidas (para evitar la posibilidad del cierre de la
gotera esofágica con el uso de orales), a aplicar a los 4/5 meses de edad,
siendo muy económicos en esta categoría de hacienda. Previo al destete (de 20 a 30 días) es conveniente preacondicionar
las terneras, administrándoles vacunas adecuadas para generarles una buena
inmunidad antes de esa situación tan estresante. Deben reiterarse los antiparasitarios. La vacuna contra la brucelosis debe aplicarse lo más
tempranamente posible.
Respecto
del destete propiamente dicho, es preferible el desmadre paulatino para evitar
consecuencias negativas.
El
objetivo es que las terneras lleguen a fines de marzo con 170/180 kilos de
peso.
El
objetivo de esta etapa es que las vaquillonas alcancen el 60/65% del peso de
las vacas adultas, independientemente de la raza. Esto significa pasar de 170/180 kilos a 260/280 kilos. Estos
90/100 kilos deben lograrse entre abril y octubre inclusive, representando una
ganancia diaria promedio de 500 gramos. Este período es el más crítico del
proceso, pues la futura vida reproductiva de las hembras depende del manejo que
reciban.
Nutrición:
ésta
suele ser el “cuello de botella” en las zonas típicas de cría, pero no así en las
mixtas, ya que en éstas las terneras pueden ser invernadas. Con las nuevas variedades de semillas,
fertilizantes y herbicidas, se puede ofrecer a las terneras una cadena
forrajera que permita lograr la mencionada tasa de ganancia diaria. Es importante tener en cuenta que al
principio del otoño se deben balancear correctamente los verdeos poco sazonados
(excedidos en proteínas), ya que la falta de energía relativa causará problemas
digestivos que retrasarán a las terneras.
Es imprescindible realizar pesadas mensuales para monitorear este
proceso y evitar sorpresas.
Sanidad:
en
este aspecto hay que aplicar un plan de máxima seguridad para evitar la
aparición de enfermedades con elevada morbilidad (víricas, especialmente). Los parásitos causantes de la
gastroenteritis verminosa pueden controlarse usando endectocidas y/o alternando
con orales. Últimamente hemos observado
coccidiosis en lotes de destetes, especialmente si son sometidos a pastoreo
intensivo con alta carga. Estas
situaciones deben tratarse con otro tipo de drogas, pues las anteriores son
ineficaces. El plan sanitario de cada
establecimiento debe ser diseñado por el asesor veterinario, teniendo en cuenta
las consideraciones del productor.
Pubertad:
si
ésta es alcanzada al menos 6/8 semanas antes del comienzo del servicio, las
vaquillonas ciclarán tres veces, con lo cual la fertilidad de los celos durante
el mismo será normal y, por consiguiente, con altas probabilidades de
concebir. Este carácter puede ser
seleccionado positivamente usando los toros de mayor circunferencia escrotal,
habiéndose observado que las hijas de éstos ciclan más precozmente que las de
los de menor perímetro.
Tacto preservicio:
es
una herramienta fundamental para este tipo de entore, por brindar la
oportunidad de ejercer una fuerte presión de selección sobre cada vaquillona a
servir, en los siguientes aspectos:
♦
Peso: debe ser el 60% del de una
hembra adulta.
♦
Alzada (frame) puede
ser evaluada si se desea limitar el tamaño.
♦
Tracto genital: determinación de la ciclicidad
(estructuras ováricas) y del grado de desarrollo uterino. El objetivo es identificar las vaquillonas
que alcanzaron la pubertad tempranamente.
♦
Área pélvica: para evitar problemas de parto
es conveniente rechazar, al menos para este tipo servicio, las hembras con
medidas menores a 120/140 cm2 Esta diferencia es según el toro
a emplear y el riesgo que se quiera asumir.
Estimamos
que este conjunto de medidas mínimas deben realizarse para que el lote de
terneras seleccionado tenga la menor cantidad de descartes al momento del
tacto.
Como regla general para cualquier servicio de vaquillonas, se recomienda seleccionar para reposición una mayor cantidad de las necesarias, para retener las que se preñan más temprano, y elegir, además, por fertilidad, siempre y cuando no haya necesidad de venderlas y se tenga receptividad adecuada para lograr el ritmo óptimo de ganancia de peso.
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