Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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Vulich (l),
S.A., Miquel (2)-, M.C., Melucci (3), L.M., Igartúa (3), D.V., Ortíz (4), A.A.,
Cacivio (5), R., Bruzone (3), A. y
Rojo Arauz (4), L.. 1986. Rev. Arg. Prod. Anim.,
6(3-4):209-213.
INTA, EEA
Balcarce y Univ. Nacional de Mar del Plata, Fac. de Ciencias Agrarias.
Trabajo
presentado en el 10º Congreso Argentino de Producción Animal, Rosario, 26 al 30
de agosto de 1984.
1) Ing.Agr., EEA Balcarce
; 2) Ing.Agr., INTA Castelar; 3) Ing.Agr. Fac.
Cs. Agrarias (UNMdP);
2) 4) Ing.Agr.
Actividad Privada; 5) Ing.Agr. MAA (Pcia de Buenos Aires).
Con
el objetivo de caracterizar las curvas de consumo de leche de terneros hijos de
vacas Angus (A) y cruzas ½ Limousin (L) – ½ A y ½ Fleckvieh (F) – 1/2 A, se
midió el consumo de leche de terneros A; ½ Criollo (C) – ½ A; ¾ A y ¼ Nelore (N), todos hijos de vacas A; de terneros ¾ L – ¼
A hijos de vacas ½ L – ½ A y de terneros ¾ F – ¼ A hijos de vacas
½ F – ½ A. En todos los casos, las madres eran adultas y paridas entre el
1º de setiembre y el 16 de octubre de 1981.
El consumo de leche se midió por el método de pesada del ternero antes y
después de mamar. La información se
registró una vez por semana a la mañana y a la tarde, desde la primera hasta la
14º semana y luego se realizó un último registro en la semana 26º. Se utilizó la metodología estadística
conocida como “curvas de crecimiento” para realizar el ajuste de las curvas de
consumo por grupo genético de terneros y realizar las pruebas de hipótesis de
paralelismo y coincidencia de las mismas.
Las funciones estimadas por grupo genético de terneros fueron: A: y =
3,84 + 0,7 i x - 0,02 x2; ¾
A – ¼ N: y = 8,08 + 0.12x - 0,01
x2; C – ¼ A: y = 6,24 + 0,19x – 0,01 x2; ¾ F – ¼ A: y =
5,17 + 0,76x - 0,03x2; 3/4 L – ¼
A: y = 5,98 + 0,34x – 0,01x2. Se detectaron diferencias
estadísticamente significativas (p < 0.05) en paralelismo y coincidencia
entre las curvas de consumo de los 5 grupos genéticos de terneros. Se concluye que: 1) las curvas de consumo de
leche responden a un modelo cuadrático; 2) el consumo de leche del ternero
estaría determinado por el genotipo de la madre y de su ternero; 3) en
experiencias posteriores el número de terneros debe ser incrementado para
obtener un número representativo de terneros machos y hembras por grupo
genético.
Palabras
clave: consumo de leche, bovinos para carne, cruzamientos.
La
producción de leche en vacas de cría está influenciada por su grupo genético
(Belcher y Frahm, 1979; Gaskins y Anderson, 1980) y también parecería tener
importancia el grupo genético del ternero (Reynolds, De Rouen y Bellows, 1978).
Por
otro lado, el costo energético de mantenimiento y ganancia de peso de los
terneros hasta el destete es superior si se realiza a través de la leche
materna que del pastoreo directo. Por
lo tanto, la curva del consumo de leche de terneros de diversos genotipos es un
elemento necesario para determinar las eficiencias de conversión relativas de
pasto en carne de los grupos genéticos de terneros.
El
conocimiento de las curvas de consumo ayudaría a determinar el tipo de
alimentación y manejo que debe suministrarse a. la vaca y su ternero.
El
objetivo del presente trabajo fue determinar las curvas de consumo de leche de
terneros pertenecientes a cinco grupos genéticos. Debe considerarse como un trabajo piloto en el tema con el que se
desea establecer la factibilidad de contar con una caracterización de dichas
curvas en condiciones de pastoreo.
Los
registros de consumo de leche se obtuvieron a partir de cinco grupos genéticos
de terneros, hijos de vacas de entre 6 y 12 años al parto, y nacidos entre el
1º de septiembre y el 16 de octubre.
El
Cuadro 1 presenta el número, distribución y nomenclatura de los grupos
genéticos analizados.
Cuadro 1.- Código y
número de terneros por grupo genético según madre y padre
|
Madre |
Padre |
Código |
Nº de terneros |
|
Aberdeen Angus |
A. Angus |
A |
3 |
|
Criollo |
½ C |
3 |
|
|
½ Nelore – ½ A.Angus |
¼ N |
4 |
|
|
½ Limousin – ½ A.A. |
Limousine |
¾ L |
10 |
|
½ Fleckvieh – ½ A.A. |
Fleckvieh |
¾ F |
4 |
La
experiencia se desarrolló desde el 15 de septiembre de 1981 hasta el 11 de
enero de 1982, muestreando semanalmente.
Posteriormente se registró el consumo en las semanas correspondientes a
las 3 fechas de destete, fijadas de acuerdo a los grupos de edades similares: 9
de marzo, 23 de marzo y 5 de abril.
Durante este tiempo, las madres con sus crías al pie permanecieron sobre
pasturas permanentes de gramíneas y leguminosas pertenecientes a la Unidad
Experimental Nº 7 de la EEA Balcarce (INTA).
El
consumo de leche por los terneros se estimó a través del cambio de peso del
ternero entre antes y después de mamar (Totusek, Armett, Holland y Whiteman,
1973), registrándose dos estimaciones diarias una vez por semana.
El
trabajo semanal se desarrolló de la siguiente manera:
♦
Martes
16h: pesada de vacas y terneros y posterior aparte de los mismos.
♦
Miércoles
8h y 18h: amamantamiento de cada ternero por su respectiva madre hasta el punto
de saciedad y luego, aparte.
♦
Jueves
6h y 18h: luego de un aparte de 12 horas, toma de los registros individuales de
consumo. Para ello, los terneros eran
pesados antes y después de mamar utilizando una balanza con sensibilidad de
hasta 250 g. La diferencia de peso entre después y antes del amamantamiento,
junto con las correcciones por heces y orinas dieron la estimación del consumo. Las correcciones por heces se realizaron
adicionando al consumo estimado, el peso de las heces recolectadas, mientras
que las correcciones por orina se estimaron entre 150 y 200 g.
Es
dable destacar sin embargo, que muy pocos registros necesitaron ser corregidos,
lo cual dio mayor precisión a los datos recogidos.
La
información de consumo diario así obtenida se analizó estadísticamente según el
método multivariado conocido como “Curvas de Crecimiento” (Grizzle y Alien,
1969), mediante el programa de computación que utiliza el S.A.S. (González,
1978).
En
la primera etapa se determinó el grado de la función de ajuste de las curvas de
consumo y en una segunda etapa se compararon las curvas de los 5 grupos
genéticos de terneros en su conjunto y luego de a pares estableciendo su
paralelismo y/o coincidencia. Como la
curva de los terneros cruza ½ C ½ A no difirió estadísticamente de la curva de
los ¼ N - ¾ A, las pruebas restantes de paralelismo y coincidencia se
realizaron tomando estos dos grupos en conjunto. La prueba de significancia estadística de la función de ajuste y
las de coincidencia y paralelismo se realizaron aplicando el criterio de máxima
verosimilitud de Wilks (Morrison, 1967).
El nivel de probabilidad aceptado como estadísticamente significativo
fue del 5% en todos los casos.
Las
derivadas obtenidas a partir de lar. funciones de consumo estimadas dieron el
pico y momento del pico de consumo de leche, mientras que la integración de
tales funciones permitió estimar el consumo total de leche hasta el destete.
Las
funciones de consumo para cada grupo genético de terneros respondieron a un
ajuste cuadrático (Figura l), resultando no significativos (p:> 0,05) los
ajustes con polinomios de grado mayor.
El Cuadro 2 contiene los parámetros estimados de cada función.
Figura 1.- Curvas de
consumo de leche por grupo genético de ternero
Cuadro 2.- Parámetros
estadísticos de las ecuaciones de segundo grado estimadas por grupo genético de
terneros
|
Grupo genético |
β 0 |
β 1 |
β 2 |
|
A |
3,84 |
0,710 |
-0,026 |
|
½ C |
6,24 |
0,187 |
-0,010 |
|
¼ N |
8,08 |
0,123 |
-0,010 |
|
¾ L |
5,98 |
0,343 |
-0,015 |
|
¾ F |
5,17 |
0,761 |
-0,029 |
La
metodología empleada para medir el consumo de leche sería también un buen
estimador de la producción de leche de las vacas. En este sentido, Gieddie y Berg (1968) estimaron el consumo de
leche por los terneros usando el mismo método que fue presentado aquí y
calcularon la producción de leche de las madres a través del ordeñe mecánico
previa inyección de oxitocina. De las
seis combinaciones de raza y edad de las vacas estudiadas, solo en dos de ellas
la producción de leche se incremento desde el primero al segundo mes de
lactancia, y fue en estos casos únicamente donde los registros de consumo
superaron a los de producción. En los
cuatro restantes, la producción de leche declinó desde el primero al cuarto mes
de lactancia. De allí se infirió que
cuando la capacidad de consumo de leche por los terneros es inferior al
potencial de producción de leche de sus madres, ésta última tiende a disminuir.
Totusek
y otros (1973) señalaron por su parte que el estímulo del ternero al mamar
provocaría una mayor liberación de oxitocina que la causada por ordeñe manual,
por lo cual la estimación de la verdadera producción de leche de las vacas sería
más exacta midiéndola por consumo del ternero.
En
este estudio, al medir consumo de leche estaríamos, entonces, estimando
producción, lo cual es válido para contrastar los resultados obtenidos con la
bibliografía sobre el tema.
El
análisis de las curvas mostró una mayor convexidad y mayor consumo total para
el grupo de madres ½ F – ½ A,
coincidiendo con los resultados presentados por Notter, Cundiff, Smith, Laster
y Gregory (1978) y por Gasknís y Anderson (1980) quienes hallaron que las
curvas de lactancia eran más convexas para vacas con alta producción, al tiempo
que las vacas de menor producción mostraban una tendencia más lineal en la
producción promedio de leche durante la lactancia.
Las
pruebas de hipótesis de paralelismo y coincidencia entre las curvas de consumo
de los cinco grupos genéticos de terneros (Cuadro 3), muestra que difieren
entre sí los grupos con distinta tendencia general en las formas de las curvas,
mientras que aquellos cuyas curvas presentan formas semejantes no difieren
entre sí. Debe señalarse que la
significancia o no significancia estadística coincidió en todos los casos para
ambas pruebas: paralelismo y coincidencia.
Cuadro 3.- Resultado
de las pruebas de hipótesis de paralelismo y coincidencia entre las curvas
de consumo de los
cinco grupos genéticos
|
Grupo genético |
¼ N y ½ C |
¾ F |
¾ L |
|
A |
* |
NS |
* |
|
½ C |
|
* |
NS |
|
¼ N |
|
|
|
|
¾ F |
|
|
* |
|
* (p
< 0,05); NS – (p > 0,05). Las
pruebas de paralelismo y coincidencia se realizaron tomando
en conjunto las curvas de ¼ N y ½ C. |
|||
Con
respecto al consumo total de leche hasta el destete, consumo máximo y momento en
que ocurre el máximo consumo (Cuadro 4), se observó una amplia variabilidad
entre los grupos genéticos maternos y aún dentro de un mismo grupo de madres de
acuerdo a la constitución genética del ternero.
Cuadro 4.- Consumo
total de leche hasta el destete (kg), pico de consumo (kg) y momento de
ocurrencia del pico
de consumo (semanas), de acuerdo a grupo genético del ternero.
|
Grupo genético |
Consumo total de leche (kg) |
Pico de consumo de leche (kg) |
Momento del pico (semanas) |
|
A.Angus |
1320 |
8,72 |
13,75 |
|
½ C |
1176 |
7,13 |
9,56 |
|
¼ N |
1399 |
8,51 |
6,96 |
|
¾ L |
1299 |
7,99 |
11,69 |
|
¾ F |
1560 |
10,19 |
13,21 |
Cartwright
y Carpenter (1961) infirieron que podrían existir diferencias en la producción de
leche de las madres según criaran un ternero puro o cruza. Reynolds y otros (1978) observaron un
incremento en la producción de leche cuando madres de las razas Angus y Brahman
amamantaban terneros cruza con respecto al amamantamiento de terneros puros.
En el presente trabajo, los
terneros ½ C – ½ A y ¼ N – ¾ A demandarían mayor cantidad de leche al comienzo
de la lactancia y disminuirían el consumo a una edad más temprana que los Angus
ya que se observa un adelanto, respecto del Angus puro, de 7 y 4 semanas en el
momento del pico de consumo para los terneros ¼ N – ¾ A y ½ C – ½ A
respectivamente.
Posiblemente la variabilidad
entre vacas dentro de una misma raza, la A. Angus, podría provocar un error de
muestreo y estar confundiendo los resultados.
Al respecto, Bidart y Joandet (1969) no encontraron diferencias
significativas en la producción de leche entre vacas A. Angus, Charolais y sus
cruzas debido a la gran variabilidad entre individuos.
El grupo de terneros Aberdeen
Angus estuvo representado solo por hembras.
Si bien Melton, Riggs, Nelson y Cartwright (1967) y Reynolds y otros
(1978) no detectaron diferencias en la producción de leche de las madres
atribuibles al sexo del ternero, sería dable esperar que el mayor peso al nacer
y la mayor capacidad de crecimiento de los machos afecte al consumo de
leche. Debido a que sexo estuvo
confundido con raza de ternero, en este caso las comparaciones de las funciones
de consumo dentro de raza materna solo deben tomarse como orientativas.
Los
autores agradecen a los Sres. Juan Ansa y Ricardo Sofiak por su colaboración en
la implementación de la experiencia.
También desean agradecer a los Ests.
Mats. Grondona y Andreosi (INTA
Castelar) por su colaboración en la implementación e interpretación de los
análisis estadísticos.
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