PRODUCCIÓN BOVINA DE CARNE

Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,

Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina

 

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El calostro, vital para un ternero

González Pondal, Diego. Santa Gertrudis, 22.

 

Luego de nacido, el ternero se alimenta por primera vez de la madre de "leche calostral", secreción de una importancia y composición química muy distinta a la leche que recibirá pasados los primeros días de vida.

Un ternero que no mame el calostro al nacer está expuesto en casi un 100 % más a morir en comparación de aquellos que lo han recibido durante los primeros días de vida.  Si analizamos las razones de por qué la falta de calostro es casi incompatible con la supervivencia de un ternero recién nacido, nos daremos cuenta de la importancia de éste.

En primer lugar los terneros nacen sin defensas naturales, ya que en el vacuno a diferencia de otras especies, durante la vida fetal, la placenta se comporta como. una "barrera" para los anticuerpos maternos.  Luego del nacimiento y por un lapso de 18 a 26 horas aproximadamente, el intestino del recién nacido es totalmente permeable a las globulinas modificadas (anticuerpos) y principios antitóxicos que la madre ha elaborado y que se encuentran en altas proporciones en la leche calostral.  Pasado el primer día, el intestino se hace impermeable y todas las substancias son degradadas por las enzimas intestinales para poder ser asimiladas.  Es esta la razón por la cual el ternero debe mamar en el primer día de vida.

Por otro lado el calostro contiene en mayor proporción que la leche común vitaminas y otros principios de gran valor para asegurar cierta inmunidad y que a la vez sirven como nutrientes.

El calostro contiene minerales, entre los que se encuentran sales de magnesio que sirven como laxante para eliminar el meconio (contenido intestinal acumulado durante la vida intrauterina).

Si se analiza la composición de la leche y el calostro vemos que el calostro contiene 14 % de proteínas contra sólo 3,5 % de la leche, este alto contenido proteico está dado principalmente por globulinas, que son las proteínas que contienen los anticuerpos.  Las grasas llegan a un 5 % más que en la leche normal y los minerales, especialmente Calcio y Fósforo, se encuentran en 1 % más.

Por último las vitaminas, especialmente las del grupo B, A y C se encuentran en cantidades más elevadas.

Todo esto nos lleva a concluir que no existe ningún sustituto que sea capaz de reemplazar al calostro natural.

Recordemos que los anticuerpos que recibe el ternero los va elaborando la madre según las condiciones del medio donde se críe, es por esto importante no trasladar a otros campos las vacas antes de parir, dado que no tendrán tiempo de formar defensas para sus crías.  Es importante señalar que los terneros de corta edad no son capaces de producir anticuerpos, ya que su sistema retículo-endotelial no está desarrollado.

Una buena práctica es la de vacunar a las madres 20 - 30 días antes de parir para prevenir ciertas enfermedades en los recién nacidos como en el caso de la neumoenteritis, ya que las madres formarán anticuerpos que recibirá el ternero al mamar.

Normalmente se considera ideal que el ternero disponga de calostro durante los primeros 7 días de vida

En el caso que por muerte de la madre, la cría quede sin poder tomar el calostro, lo mejor es que reciba de otra vaca recién parida.  Se puede ordeñar calostro y guardarlo en heladera para casos de emergencia.

Si no se contara con otra vaca recién parida o calostro congelado, se puede preparar "calostro artificial" de la siguiente manera: 1.500 g de leche tibia, 2 claras de huevo batidas, 10-12 gramos de aceite de ricino (como laxante), 500 g de agua y vitaminas, especialmente vitamina A.

 

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