PRODUCCIÓN BOVINA DE CARNE

Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,

Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina

 

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El cuidado de los toros RECIÉN comprados

Glenn Selk*. 2004. Rev. Hereford, 70(636):76-79.

*Extensionista de la Universidad de Oklahoma, EE.UU.

 

En otoño tienen lugar muchas ventas tanto de cabañas como de estaciones de evaluación de toros. Los criadores comprarán un toro joven que haga progresar su "cosecha" de terneros y seguramente querrán obtener el mayor provecho de su nueva inversión. El cuidado apropiado de los toros jóvenes ayudará a maximizar la mejora genética que éstos aporten al rodeo.

No es un secreto que los toros en excelente condición corporal lucen mejor y frecuentemente se venden más rápido. Cualquier criador que compre un toro joven, bien acondicionado, debería planear la reducción gradual del ritmo de engorde del toro antes de la época de servicio. Para esto se le permitirá el acceso al alimento al que ha sido acostumbrado, pero en un volumen que sea el 60-70 % del consumo previo a la venta.

La cantidad de grano se puede reducir a una tasa del 10 % por semana hasta alcanzar el nivel deseado. Al mismo tiempo se deberá ir sustituyendo el alimento en pequeñas cantidades por otros como avena o heno de alfalfa. Idealmente, este cambio debería completarse antes de echar el toro a servicio. Esta "reducción gradual" es particularmente importante si el toro va a ingresar a un rodeo con servicio de otoño-invierno.

Cambios nutricionales bruscos pueden tener un efecto adverso en la producción de semen, por eso es importante que estas reducciones en la ración sean hechas en forma gradual, permitiendo que el cambio tenga lugar en varias semanas en lugar de hacerlo rápido con pérdida de peso y condición corporal, lo que podría reflejarse en una baja tasa de nacimiento al año siguiente.

El programa siguiente es un ejemplo para un toro que proviene de una dieta rica en energía como se puede apreciar en el cuadro que sigue:

 

 

Averigüe con el vendedor cuál es la dieta normal del toro. En muchos casos, la ración puede contener más de un 50 % de forraje y la cantidad de grano o concentrado en el nuevo establecimiento puede comenzar con el 1 % o menos del peso vivo.

Algo importante a considerar. El contenido de proteína total de la dieta es necesario que ronde el 12 % de proteína cruda. Entonces si el heno a suministrar es de baja calidad y el concentrado para toros contiene sólo 13-14 % de proteína, el toro podrá compensar la deficiencia de proteína incrementando el volumen de la dieta.

Acá van dos sugerencias para solucionar este problema potencial:

1) complete el alimento balanceado para toros con alguna proteína (por ejemplo pellet de soja). Cuatrocientos cincuenta gramos por cabeza y por día deberían solucionar la deficiencia de proteína.

2) Sustituir el concentrado para toros por un suplemento en bloques con 20 % de proteínas (range cubes 20 % ). Comenzar con 2,7-3,6 kg. de suplemento por día y luego reducir su consumo gradualmente mientras se les permite el acceso libre al heno o pastura.

Los suplementos proteicos en bloques están disponibles en las forrajerías y los ganaderos ya están acostumbrados a manejarlos como un ingrediente más.

Esto producirá una declinación mas violenta del status nutricional para toros fuertemente racionados, pero será mucho menos estresante que forzarlos de inmediato a una dieta 100 % inferior en calidad. Si el toro no ha estado comiendo 2,7 a 3,6 kg. o más diarios de grano o concentrado, cualquier alimento energético o suplemento proteico debería ser suministrado gradualmente para evitar desórdenes digestivos como la acidosis.

Si es posible, debería continuarse el suministro de grano o bloques durante el servicio. Esto es dificultoso en manejos extensivos a campo, pero cuando es posible, ayuda a prevenir severas caídas de peso y condición corporal en toros jóvenes. Los toritos de un año deben sacarse de servicio luego de 60 días y alimentarse para recuperar condición corporal.

 

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