Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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> Cría: toros
Bob Fraser. 2003. Hereford,
Bs.As., 67(632):20-25.
Trad. de Taurus Technology,
Australia.
Uno
de los misterios de la industria de la carne, es saber cómo decide un criador
comercial el valor de un toro a la hora de la compra.
En
otros tiempos, se trabajaba sobre la base de que el valor de un toro equivalía
a un vagón de novillos gordos de primera calidad. Esta teoría ya no se puede
aplicar pues a los novillos no se los transporta a través del tren, en parte
porque ya no se producen tantos novillos gordos y si se produjeran, los trenes
ya no se usan como antes. Evidentemente, necesitamos otro método para calcular
su valor y pagar el precio correcto.
En
primer lugar, necesitamos centrar nuestra atención en cuánto vale un toro, en
lugar de cuánto puede costar el toro, pues puede surgir una gran divergencia si
no se diferencian estos conceptos.
El
ya consagrado método de comprar toros se asemeja al de comprar autos. Camine a
su alrededor varias veces, trate de demostrar que conoce el tema y luego trate
de valorarlo frente al vendedor. Al menos, en la compra de autos, usted puede
conocer su performance y así decidir si cumple o no con sus requisitos.
Se
ha comprobado que comprar toros utilizando únicamente la apreciación visual es
una tarea en la que cualquiera se puede equivocar. Si no se tiene bien en claro qué es lo que tiene que mejorar, arreglar o mantener en su rodeo,
entonces se vuelve un trabajo mucho más complicado, más allá de que uno conozca
si el toro tiene capacidad genética para realizarlas.
Con
el BreedpIan, en sus comienzos, llegó la oportunidad de analizar de manera
objetiva la progenie de los toros que se habían incorporado y que carecían de
información objetiva. Los resultados fueron sorprendentemente consistentes en
todos los rodeos que se analizaron, tanto grandes como pequeños de criadores
de perfil alto o bajo.
Por
cada cuatro toros que se habían comprado solo uno de ellos había hecho una
contribución positiva a su progenie sobre los rasgos a los que se apuntaba, dos
de los toros mantenían el statu quo y el cuarto tenía un impacto negativo.
Prácticamente no se había logrado progreso alguno, con baja probabilidad (1:4)
de tener los resultados buscados.
La
próxima vez que visite a un cirujano, que resulte ser un criador y compra
algunos toros, pregúntele si sus habilidades para la cirugía son mejores que
sus habilidades para comprar toros, porque no está preparado para aceptar la
probabilidad de 1 en 4 y de que su trabajo sea bueno. Por supuesto sabemos que
los cirujanos dan probabilidades mejores que 1 en 4...¿por qué?
Un
cirujano al que le pidieron que mejorara la probabilidad dio la clásica
respuesta: “ he sido capacitado para ser cirujano, uso la última tecnología y
me actualizo permanentemente, mis clientes y compañía aseguradora me auditan
constantemente y tengo que responder ante mis superiores si hago las cosas mal.
Realmente no he sido capacitado para ser un comprador de toros."
¿Cómo
nos convertimos en mejores compradores de toros y hacemos valer nuestro dinero
en ese momento?
La
respuesta es bastante directa... necesitamos valorar a un toro de la misma
manera que lo hacemos con un lote de tierra, un tractor nuevo o una inversión
en acciones.... debemos conocer el rendimiento de la inversión.
Existen
dos dimensiones para valuar a un toro:
La
primera dimensión es su valor salvado: lo que vale, sin perjuicio del precio
abonado. Esto es, 800 Kg de carne aproximadamente de toro que, mientras siga
respirando, vale alrededor de $1 por kg.
Teniendo
información objetiva del peso real del toro y el precio establecido por su
carne, se puede establecer el valor estimado de venta.
La
segunda dimensión para valuar un toro es el valor de cría: lo que le hará ganar
a través de la performance de su progenie. El cálculo del valor extra que se
obtendrá aparte del valor salvado, va en función de los rasgos que necesita
mejorar comparando estos valores con los de otros toros. Evidentemente, no se
cuentan con los valores de cría de un toro sin progenie, por lo tanto, se
necesita estimarlos. No es casualidad que el término utilizado por el
Breedplan, el de EBV, sea una abreviación de Valores de Cría Estimados.
¿Cómo
podemos estimar el valor de cría de un toro, con precisión?
En
principio, necesitamos definir lo que nos va hacer ganar plata y luego
convertir ese rasgo en valores de información genética que sirvan para tomar
decisiones.
El
valor de cría de un toro se verá reflejado de varias maneras. Primero el número
de progenie que producirá durante su vida útil que cuanto mayor sea, mayor será
la cantidad de terneros vendidos y menor el costo toro/ternero. Esto es una
combinación de fertilidad, calidad del semen, capacidad de servicio, buena
estructura y movilidad, facilidad de parto, función de peso y conformación al
nacer. Todos estos rasgos pueden medirse de manera objetiva. La capacidad de
producción de semen se puede calcular en el campo midiendo la circunferencia
escrotal y palpando los testículos. Investigaciones han demostrado que el
descarte de los toros con testículos suaves o CE menores de 32 cm. reduce
considerablemente la posibilidad de comprar un toro con baja producción de
semen.
Para
ser más sofisticados, se le pueden hacer análisis de semen, pero no es una
propuesta eficiente en relación al costo en aquellos a los que le han palpado
los testículos para comprobar su normalidad.
La
posibilidad de comprar toros con baja capacidad de servicio o que sea propenso
a decaer en una edad temprana, puede reducirse a través de una buena evaluación
que le de especial atención a la estructura, fuerza en las patas traseras y
movilidad. Para estar más seguro, la capacidad de servicio puede medirse de
manera objetiva a través del análisis
“Blockery” (Capacidad de Servicio), que demostró tener una alta correlación
entre los análisis de laboratorio y performance en el campo.
Una vez que estemos seguros de que el toro es
funcionalmente correcto y que producirá muchos terneros, el próximo aspecto
para determinar el valor de cría de un toro es estimar el valor relativo de su
progenie.
El rasgo determinante es la tasa de crecimiento que
nos dará los kilos disponibles para la venta. En la actualidad el valor por
kilo se convierte, cada vez más, en una función de rendimiento de carne y
parámetro de calidad.
Luego, necesitamos establecer el valor de las hijas
del toro como vaquillonas de reemplazo del rodeo. Los rasgos maternales tales
como leche, peso al destete, intervalo entre partos, duración de la gestación y
facilidad de parto son muy importantes.
Ahora
tenemos una lista de compra bastante larga y la posibilidad de encontrar un toro
que sea superior en todos los rasgos es baja, elevando el valor del animal,
pudiendo exceder su presupuesto.
Por
todo esto el equilibrio se convierte en el gran nivelador.
Necesitamos
priorizar los rasgos de acuerdo a su importancia y para hacerlo, es necesario
saber dónde está fallando la producción de su rodeo para cumplir con los
estándares requeridos por la industria y las especificaciones del mercado.
Necesitamos
mucha información, pero lamentablemente es algo de lo que ha carecido la industria
de la carne en Australia que ha determinado un progreso lento en lo que
respecta al mejoramiento de calidad de las carcazas.
Al
tener esta información, se puede ver rápidamente el valor relativo de aumentar
la presión sobre la selección por crecimiento, en comparación, por ejemplo,
con la musculatura y leche. Sin información, la selección de toros tiene pocas
direcciones, como se refleja en la probabilidad de 1:4 anteriormente
mencionada.
Ahora
viene la parte difícil, estimar el valor de cría de toros en particular para
los rasgos que son considerados importantes.
Nuevamente,
necesitamos información. Si las decisiones de selección se basan en diferencias
entre individuos, cuanto más sepamos sobre esas diferencias, mejor será nuestra
elección.
Surge
un problema... todas las diferencias que se observan entre los toros no son
heredadas de la misma forma por su progenie. Dentro de las características que
establecen las diferencias, algunas directamente se transmiten y otras son
reflejos de la influencia de la nutrición o prácticas de manejo.
Necesitamos
saber cómo se van a comportar los terneros, no cuán diferentes son los toros!!
Para
estimar los valores de cría, existen dos opciones:
1) Confiar en la apreciación visual, y como
se mencionó anteriormente es una tarea con alto nivel de error.
2) Medir diferencias reales, separando la influencia
del medio ambiente, ajustando por diferencias de edad y edad de las madres y
luego hacer una escala que refleje la heredabilidad de la diferencia
(alrededor del 20‑30 % para los rasgos de crecimiento, 10 % para la leche
y 30 – 40 % para la mayoría de los rasgos de carcaza).
Una
solución en lugar de salir corriendo por todas las cosas a tener en cuenta,
muchas de ellas desconocidas, es mirar las EVBs del Breedplan del toro.
EVB
es una abreviatura de Valores de Cría Estimados que se calculan a partir de
información de medidas objetivas del propio toro y de sus parientes y se
ajustan por diferencias de edad, edad de la madre, nutrición y manejo. Esta información
está ordenada en escala para que refleje la heredabilidad de cada rasgo y se
expresa en unidades. Es decir que si un toro tiene una EVB de peso a los 600
días de +40, nos dice que el valor para ese rasgo se encuentra 40 kg por encima
del dato de referencia. Si sabemos que transmite a su progenie el 50% de los
genes, se espera que dicha progenie tenga 20 kg más en comparación con la
progenie del toro con la EVB de referencia (0).
Como
usted entenderá, darle valor a un toro es una tarea relativamente simple,
siempre que cuente con los EVB de cada rasgo y saber entonces, cuánto vale un
toro.
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