Director: Guillermo Alejandro Bavera,
Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
Volver a: Principal > Exterior, crecimiento y desarrollo
Dr. Oscar N. Di Marco*.2004. Curso de Posgrado Actualización en
Invernada,
F.C.V. de la U.N.La Pampa y C.M.V. de La Pampa. Módulo I.
*Univ. Nacional de Mar del Plata.
Conceptualmente la vida del vacuno para carne se divide tradicionalmente en tres periodos de crecimiento, a saber: el de lactancia, recría y engorde. Dichos períodos se diferencian por el cambio de peso, por el tipo y proporción de tejidos que se desarrollan y por modificaciones del metabolismo.
A continuación se analizarán las características del crecimiento dentro del marco del metabolismo energético y tisular, a los efectos de explicar el efecto de la alimentación, tipo y categoría de animal en la performance y eficiencia de vacunos para carne.

La causa del aumento de peso es la retención de energía (RE) en
forma de proteínas y grasas (ER) en distintos tejidos lo cual hace que
se acumule tejido magro y adiposo.
El aumento de peso de los tejidos, es la parte de la energía metabolizable consumida que no se disipó como calor (EM = RE + Calor, Webster, 1989) y está retenida en el organismo animal. Estos dos términos del balance energético - producción de calor y retención – son consecuencias de eventos metabólicos (Reeds, 1987) y, a su vez, causas de la ganancia de peso, composición corporal y eficiencia del animal. Esto significa que después de la absorción, los nutrientes se utilizan en dos grandes destinos. En parte para el aumento del tamaño de los tejidos mencionados y en parte son oxidados para proveer la energía que requiere el organismo, en forma de ATP (1 ATP = 20 kcal AGVs).
Cuando el animal gana peso hay retención (R)
o aumento de tejidos y cuando pierde hay movilización o
degradación (D). Durante la retención y movilización de
tejidos hay síntesis y degradación tisular al mismo tiempo
(Lobley, 1985a y b), sin embargo
varía el balance entre las respectivas tasas de síntesis y
degradación (R = S-D). Este es el mecanismo a nivel tisular que
determina el aumento o disminución del peso de los distintos tejidos y
en consecuencia del cambio de peso y composición corporal del animal.
Dicho balance entre síntesis y degradación depende de la
disponibilidad de energía, de la edad del animal, del peso y de cada
tejido en particular.
El aumento de peso es lineal desde el nacimiento hasta el peso maduro o Pmx. (Whittemore, 1986), aunque hay distintas interpretaciones del Pmx y diferentes formas de estimarlo.
Webster (1989) menciona que en vacunos Hereford que
consumen alimento a voluntad el Pmx llega a
(1995) estimaron que la cantidad de grasa en el organismo en que cesa la
retención proteica es del 36 % del peso vacío. De acuerdo a dicha
determinación el Pmx resultó de
Por otro lado, los animales en pastoreo alcanzan un Pmx que depende de las condiciones de alimentación. En este caso Taylor (1965) considera que los animales adultos llegan al Pmx cuando alcanzan un peso de equilibrio (plateau) con la alimentación, como ocurre en toros y vacas que después de algunos años llegan a un peso adulto que mantienen constante a través del tiempo.
Si bien el tamaño estructural se puede definir
en términos cualitativos, no existe ninguna forma de cuantificarlo con
exactitud, aunque por lo general se expresa como un índice conocido
corno frame score o simplemente frame, o en términos cualitativos como
chico, mediano y grande. El frame se obtiene de una fórmula que tiene
como variables la altura y la edad del anima. La primera en difundirse fue la
aplicada por la Beef Improvement Federation (BIF, 1986) de los Estados
Unidos, según la misma por cada
¿Cuándo conviene medir la alzada ?
Dado que el valor del frame varía según la edad en que se mide la alzada, es importante que dicha medición se haga en el momento en que la altura haya sido menos afectada por la alimentación. El nacimiento es en teoría el momento más adecuado, no obstante terneros al destete resulta más práctico y además en ese momento el crecimiento está menos afectado por la disponibilidad del forraje debido al efecto complementario de la leche materna. La medición temprana de la alzada del animal no solamente permite clasificarlo mejor en el frame correspondiente, sino que además también tiene la ventaja de caracterizarlo temprano en su vida.
Los animales de tamaño chico, con un frame de 3 o menos,
tienen menos de
Valores de alzada y frame para terneros al destete
|
Alzada en cm |
Frame |
Tamaño |
|
Menos de 98 |
Menos de 3 |
Chico |
|
|
3 |
Mediano |
|
|
|
Grande |
|
Más de 120 |
|
Muy grande |
El peso tomado en la balanza tiene el contenido del
tracto gastro-intestinal (CTGI). Este material es una masa acuosa con
El llenado
se calcula después de la faena antes y después de vaciarlo. El
llenado disminuye al aumentar el peso vivo, con la calidad del forraje y al
suplementar con concentrados. Por ejemplo, el llenado de un vacuno de
El desbaste es la pérdida de peso que ocurre en un animal durante un período de tiempo en que el animal se encuentra sin comer, con o sin disponibilidad de agua, debido principalmente a la excreción fecal y urinaria. Por lo general un animal pierde en 24 h de ayuno la mitad del peso del llenado.
Las pérdidas por desbaste dependen de la
longitud y condiciones durante el período de ayuno, como además
de la calidad de la dieta y del nivel de consumo. Algorta y otros (1978)
midieron una pérdida de peso del 6.7 % durante un encierre de 20 horas
en un corral sin comida. Fumagalli y otros (1989) registraron una
pérdida de peso del 6.9 % durante un transporte de

Desde un punto de vista productivo los principales componentes del peso vacío de un animal son los huesos, el músculo, las vísceras y la grasa. El animal gana peso por la acumulación de dichos tejidos, respetando cierto patrón de prioridades. Esto es, primero crecen intensamente los órganos y vísceras, le sigue el tejido óseo, luego el muscular y finalmente el tejido adiposo o grasa (Black, 1988). Todos los tejidos mencionados están formados por cantidades variables de agua, grasa, proteína y cenizas (minerales), al igual que la ganancia de peso del animal. La suma de la proteína, grasa, agua y cenizas totalizan el peso vacío de un animal.
En cuanto a producción de carne se refiere, la relación entre proteína y grasa es la más importante y la más estudiada. En la figura siguiente se muestran dichas variaciones en base a datos de Fox y Black (1984) y de Owens y otros (1995).

Como puede observarse la proteína crece casi en forma lineal hasta llegar a un plateau y la grasa crece exponencialmente con el peso.
Por ejemplo un novillo de
La ganancia de peso también está
compuesta por cantidades variables de de grasa, sin embargo existen algunas
diferencias de interpretación con respecto a los patrones de
acumulación de ambos componentes. Por ejemplo, según Byers (1982)
la proteína crece a rendimientos decrecientes hasta llegar a un plateau
y la grasa crece exponencialmente. Los datos de la figura corresponden a
novillos Hereford alimentados con una mezcla de forraje y granos. Según
puede observarse, a los de
Al aumentar el tamaño estructural, aumenta la retención de proteínas y disminuye la de grasa, y al aumentar el peso vivo la ganancia de peso se realiza a expensas de una mayor acumulación de grasa, al punto que novillos de razas Británicas tradicionales después de los 550 kg, prácticamente no retienen tejido proteico cuando ganan peso.
Las vísceras y órganos que llevan a cabo diferentes funciones de servicio para el resto del organismo, reciben una alta proporción del flujo sanguíneo y tienen mayor demanda energética que el músculo, por lo cual reciben el nombre de tejidos de alta intensidad metabólica. En estos tejidos las tasas de síntesis y degradación de proteínas y el gasto energético en transporte de iones son mayores que en el resto. Por ejemplo, el hígado, corazón, riñones y TGI representan menos del 10 % del peso del animal, reciben el 75 % del flujo sanguíneo y contribuyen con el 46.5 % del gasto basal de energía. En cambio el músculo que representa el 41 % del peso, solamente contribuye con el 23 % del gasto de energía.
Distribución de la síntesis proteica, el flujo sanguíneo y la producción de calor en el animal
(Tomado de Webster, 198l).
|
Tejido |
Flujo Sanguíneo % |
Síntesis proteica % |
Producción de calor % |
|
Vísceras |
48 |
50 |
40 |
|
Músculo |
15 |
20 |
|
|
Cuero |
11 |
17 |
60 |
|
Otros |
26 |
13 |
|
DiCostanzo y otros (1991) encontraron grandes
diferencias en el costo de mantenimiento de vacas adultas. Este varió de
Sin embargo en numerosos experimentos no se han encontrado diferencias entre razas o grupos genéticos en el peso del hígado o en el resto de los tejidos viscerales. Ferrell y Jenkins (1998) encontraron que el peso del hígado aumentaba en forma diferencial con el nivel de alimentación en distintas razas.
Características
de vacunos adultos del mismo rodeo, agrupados por categorías de
eficiencia energética
|
Parámetros |
Eficiencia |
||
|
Baja |
Alta |
Diferencia % |
|
|
Peso corporal |
515 |
536 |
– |
|
Requerimientos de mantenimiento Kcal/Kg0.75/d |
180 |
135 |
33 |
|
Consumo voluntario diario de energía Mcal/Kg0.75 |
317 |
253 |
25 |
|
Ganancia diaria (g/d) |
|
|
|
|
Proteínas |
138 |
46 |
300 |
|
Grasa |
328 |
450 |
-73 |
|
Peso hígado (kg) |
8.6 |
7.7 |
12 |
En rumiantes la eficiencia de la retención
de tejidos. expresada en términos de kcal de tejido/kcal de EM de
alimento, es del 20 % cuando el animal retiene proteínas y del 75 %
cuando retiene grasas (Geay, 1984). No obstante, cuando la eficiencia se
expresa en términos de peso de tejido magro y grasa (g de tejido/kcal
EM), las eficiencias tienden a ser similares
debido a que el primer tejido contiene un 75 % de agua y el segundo entre
No hay que confundir la eficiencia de la retención de tejidos con el costo energético para retener proteínas y grasas, como se mencionó anteriormente. Es decir, mientras la eficiencia para retener una unidad de tejido adiposo o magro no difieren tanto, las respectivas demandas de energía son de 8.0 y 1.4 kcal/g. Esto surge de considerar que la grasa y la proteína tienen un valor calórico de 9.4 y 5.7 kcal/g, respectivamente y que, en promedio, hay un 85 % de grasa en el tejido adiposo y un 25 % de proteína en el tejido magro. En ambos tejidos el resto es agua.
Se refiere a la cantidad de materia seca de alimento requerida por unidad de peso ganado. Es la más importante desde un punto de vista productivo. Depende fundamentalmente del costo de mantenimiento, del nivel de consumo y del tipo de tejido retenido.
A mayor consumo mayor eficiencia de conversión porque se diluye el costo de mantenimiento. Lo cual no significa que los animales sean energéticamente más eficientes. La conversión depende de todas las variables que afectan al mantenimiento y al consumo de alimento.
Conversión de alimento en función del consumo

Eficiencia de novillos de distintos grupos genéticos
|
Grupo genético |
Eficiencia en Mcal EM/kg |
||
|
A 217 d |
240- |
5 % grasa * |
|
|
Hereford o Angus |
21.1 |
23.0 |
20.8 |
|
Cruzas británicas |
21.7 |
22.1 |
20.7 |
|
Limousine |
20.9 |
21.2 |
23.3 |
|
Charolaise |
20.6 |
19.5 |
21.6 |
|
Simmental |
21.4 |
20.6 |
22.1 |
|
* Grasa en músculo longissimus
dorsi |
|||
En la tabla se muestra la eficiencia de novillos
descendientes de madres Hereford y Angus cruzadas con toros de las mismas razas
y de razas de mayor tamaño estructural como Limousine, Charolais y
Simmental. Como puede observarse la eficiencia es similar entre biotipos. Por
ejemplo los Angus y Hereford y sus cruzas requirieron 21 Mcal por Kg de peso de
faena. Los Charolais no se diferenciaron de los anteriores (22 Mcal/kg) y en
las demás las diferencias fueron pequeñas (
Los animales de mayor tamaño producen
más por hectárea que los de menor tamaño en baja carga. En
una carga intermedia la producción fue similar en ambos biotipos y en
alta carga los Angus produjeron más que los cruzas. Sin embargo dichas
diferencias desaparecen cuando la carga se ajusta a un mismo peso. Lo cual
significa que
Producción por hectárea de dos biotipos de diferente tamaño estructural

La figura muestra el peso teórico que tienen
que alcanzar dos biotipos de frame chico y grande para lograr un contenido de
18 % de grasa, en condiciones de pastoreo con ganancias de peso de 500 g/d.
Obsérvese que el biotipo chico alcanza dicho nivel de grasa
aproximadamente a los
Peso de terminación con 18 % de grasa para un biotipo chico y otro grande

Los animales de alto potencial de crecimiento son más jóvenes a
un mismo peso y en consecuencia depositan más proteínas que grasa
cuando aumentan de peso. En condiciones en que los animales
ganan peso por debajo de su potencial sin alcanzar a depositar grasa de
cobertura, se ven menos terminados que los de menor tamaño estructural.
Ello es debido a que estos animales fueron seleccionados para ganar peso a tasa
máxima en sistemas intensivos, donde expresan su potencial de
producción sin producir un exceso de grasa. En virtud de lo cual tienen
alta conversión alimenticia y menor costo de producción por
unidad de carne magra producida. En la selección de estos animales se
puso énfasis sobre la obtención de altas tasas de ganancia de
carne magra (proteínas), lo cual significa al mismo tiempo menor
capacidad de engrasamiento y por lo tanto menor facilidad de
terminación.
El peso de terminación no solamente depende
del tamaño del animal sino del plano de alimentación. Como regla
general se puede decir que en la medida que la ganancia de peso aumenta, lo
cual ocurre al mejorar el plano de alimentación, es menor el peso
corporal necesario para terminar el animal debido a que se dan las condiciones
para que el animal acumule grasa a edad más temprana. Esto ocurre
independientemente del biotipo. A modo de ejemplo, un biotipo chico se puede
terminar a los 300-320 kilos con buena alimentación, o a los
condición de alimentación, depende del tamaño estructural
del mismo y categoría.
Peso de terminación de un biotipo chico
en dos planos de alimentación (alto y bajo)

Como regla general se puede decir que los animales
de mayor facilidad de terminación son los de tamaño estructural o
frame pequeño. También los de mayor edad y las hembras. Los
animales de mayor frame, al igual que los terneros recién destetados,
son de menor facilidad de terminación. Ello es debido a que tienen una
mayor proteína objetivo que alcanzar. Los animales de mayor
tamaño y los jóvenes tienen que engordarse con
alimentación de alta concentración energética. En estos
casos los biotipos grandes ganan más peso, son más eficientes
para convertir el alimento a carne, y obtienen un buen grado de terminación
y rendimiento de res. Los animales de fácil terminación tienen
menos de
|
Nivel de alimentación |
Diferencias |
|
Bajo |
El biotipo chico pierde menos peso y estado o incluso se mantiene cuando el grande pierde peso. |
|
Bajo a mediano |
Igual ganancia de peso, pero mejor estado en el biotipo chico. Las hembras mejor que los machos. |
|
Mediano |
Ganancia de peso levemente superior en el biotipo grande, dificultad de engorde en pastoreo. Buena respuesta a la suplementación energética. |
|
Alto |
Mayor ganancia en el biotipo grande con buen estado corporal. Exceso de grasa en el biotipo chico. Mejor índice de conversión y rendimiento de res en el biotipo grande. |
Para
terminar un animal se requiere de
Algorta, D. et al.
1978. Prod.
Animal (Argentina) 6: 530
Baile, C.A. and C.L. McLaughlin 1987. J. Anim. Scl 64:
915.
Black, J.L. 1988. J. Arum. Sci. (Supp. 3): 1.
Berg, R.T. and R.M. Butterfield. 1976. Sidney Univ.
Press (eds). 240 p.
BIF (Beef Improvernent Federation). 1986. Guidelines
for Unifórm beef improvernent programs. 5th ed. North Carolina State
University, Raleigh, U.S.A.
Brown and Dinke1 1982. J. Amm. Sci. 69: 583.
Byers, R.T. 1982. In: Protein Requirement for cattle. Symp.
Oklahoma State Univ. Nov. 19-21, 1980. pp. 141 - 165.
DiCostanzo, A. et
al. 1990. J. Anim. Sci. 68:2156 DiCostanzo, A. et al. 1991. J. Anim. Sci. 69:
1337. Di Marco, O.N. et al. 1987. J. Ailirri. Se¡. 65: 150.
Ferrell, C.L. 1989. J. Anim. Scl (Suppl.3): 23.
Fox, D.G. and J.R. Black. 1984. J. Anim. Se¡.
53: 91.
Fumagalli, A. et al. 1989. J. Ariliri. Sel. 67: 3397.
Fortin, A. et al. 1980. J. Arilin. Sci. 51: 1288.
Josifovich, J. A.
1995. Invernada en el norte de la provincia de Buenos Aires. Ed. Hemisferio
Sur. 281 p.
Lawrence, T. L. J. and V. R. Fowler. 1997. Growth of
Farm Animals. CAB Int. 330 p.
Lobley, G.E. et al.
1985a. Br. J. Nutr. 53: 491.
Lobley, G.E. et al.
1985b. Br.
J. Nutr. 54: 681.
Lobley, G.G. and J.C. MacRae. 1985. ELir. Ass. Anim.
Prod. 32. pp -38-41.
McBride, B.W. and R.J. Early. 1989. Br. J. Nutr. 62:
673.
McBride, B.W. and J. M. Kelly.
Mezzadra y otros
(199 1). Anim. Prod. 55: 65.
Milligan, L.P. 1971. Fed. Proc. 30: 1454.
Milligan, L.P. and B.W. McBride. 1985. J. Nutr. 115:
1374.
M111ward, D.J. et al. 1975. Blochem. J. 150: 235.
Owens, F. N. et. al. 1995. J. Arum. Sci. 73:' ) 152.
Recds, P.J. and M.F. Fuller. 1983. Proc. NLItr. Soc.
42:463
Recds, P.J. and G.E. Lobley. 19180. Proc. Nutr. Soc.
39: 43.
Reeds, P.J. 1987, Anim. Prod. 45: 149.
Smith et al. (1976). J. Anim. SeL 43: 37. Thonney,
M.L. et al. 1981. J. Anim. Sci. 53: 354.
Trenkle, A. 1989. J. Nutr 119: 128.
Trenkle, A. and D.N. Marple. 1983. J. Anim. Sci. 57
(Suppl 2): 273,
Taylor, St C. S. 1965. Anim. Prod. 203-220
Villarreal, E. 1995.
In: Genética Zootécnica de Vacunos para Carne. (Ed. H.
Molinuevo). INTA, Balcarce. pp 164.
Wcbster, A.J.F.
1981. Procc.
Nutr. Soc. 40: 121.
Webster, A.J.F. 1986. Proce. Nutr. Soc. 45: 45.
Webster, A.J.F. 1989. Anim. Prod. 48: 249.
Whittemore, CT. 1986. J. Anim. Sci. 57: 1601.
Williams, C. B. et. al 1992. J. Anim. Seí. 70:
3215.
Zinn, S.A. et al. 1988. J. Ai-ilm. Sci. 66:21
Volver a: Principal > Exterior, crecimiento y desarrollo > Principio del documento