Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y
Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de
Córdoba, República Argentina
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Ing.
Agr. María Sada. 1998. Oeste Ganadero, 1(1):17-19.
Generalmente,
se dice que el negocio de la carne comienza en el rodeo de cría y finaliza en
mercado consumidor. Pero en realidad el análisis del negocio ganadero hay que
empezarlo de atrás para adelante. Se
debería comenzar conociendo el tipo de carne requerido por el consumidor para
adaptar todo el rodeo a su demanda. ¡El consumidor siempre tiene razón dice el
dicho popular!. Entonces el criador o invernador deben tomar en cuenta que
existen diferentes biotipos que darán como producto final distintos grados de
terminación del novillo.
Los
mercados de consumo en nuestro país están bien diferenciados: el de consumo
interno y el de exportación. El primero
requiere novillos livianos, con un peso de faena promedio de 380 kilogramos y
un grado de terminación 2. El de exportación con destino a Europa, a diferencia
del mercado interno, prefiere una carne magra proveniente de novillos con un
peso de faena superior a los 460 kilogramos.
Por
otra parte el sistema de producción también puede definir la posibilidad de
obtener mejores rendimientos con animales grandes o chicos. En la medida que varíen los ambientes se
obtendrán respuestas diferenciadas de producción, por lo cual es importante identificar
el nivel apropiado del potencial genético y biotipo para el ambiente en el que
se va a desarrollar la actividad.
Entonces la selección del animal correcto puede aumentar la rentabilidad
del sistema.
El tamaño de la cría
Los
diferentes tamaños de animal no tienen el mismo comportamiento ante una misma
situación ambiental. Las respuestas
productivas de los diferentes tamaños son disímiles entre condiciones de buena
o regular alimentación. Entonces el
tamaño se debe ajustar a las disponibilidades de los recursos para lograr una
mayor eficiencia del sistema. Pero...
¿cuál es el tamaño adecuado del ganado eficiente para la conversión de carne?
Cuando
la selección se hace favoreciendo la velocidad de crecimiento los pesos de
terminación son más altos, requiriendo de un mayor tiempo para concretar la
conformación y peso deseable para faena (Ver cuadro l). En estos casos el retorno del capital
invertido es más lento.
Cuadro 1.-
La
selección de toros de mayor tamaño y tasa de crecimiento aumenta el tamaño
corporal del rodeo. Sus terneros
tendrán mayor peso al nacer y un mayor potencial de crecimiento. Las hembras de reposición, hijas de estos
toros, a la madurez serán vacas más grandes que sus madres. Estas parirán, a su vez, terneros más
grandes si son servidas con toros de igual o mayor frame y nuevamente las
vaquillonas de reposición aumentarán su tamaño.
El
problema de todo esto, es que las vacas grandes comen más que las de moderado
tamaño por tener mayores requerimientos para mantener su estructura y para producir
kilos de ternero destetado. Cuando este
ternero pase a la fase de invernada, para llegar al peso de faena tardará más
tiempo para llegar a la terminación que exige el mercado en toda carne de
calidad. Esto se debe a que los costos
energéticos para producir un gramo de grasa son mayores que para convertir
alimento en un gramo de músculo.
Es
aquí donde se hace necesario establecer los objetivos de producción. Por ejemplo en un sistema de cría que vende
terneros de destete y la disponibilidad de forraje es limitada, no es adecuado
la producción de animales de mayor potencial de crecimiento (grandes). Si el negocio es vender kilogramos de carne
sobre la base de la suplementación de pasturas de alta calidad o de un sistema
de feedlot, entonces se justifica la elección de animales más grandes, porque
será mayor la eficiencia que se haga del alimento.
Existen
varios estudios que pueden ilustrar mejor lo anteriormente dicho. Se realizó una evaluación en los EE.UU. con
dos fuentes de germoplasma caracterizados por su potencial de crecimiento para
peso adulto y producción de leche. Se
determinó la eficiencia de conversión para tres objetivos de producción
diferentes, según el destino final de la producción: venta al destete,
invernada en feedlot y ciclo completo de cría más invernada. (Ver cuadro 2).
Cuadro 2.-
Del
ensayo se desprende que los productores que venden terneros al destete, harían
un mejor aprovechamiento de los recursos alimenticios propios, utilizando
vientres con un potencial genético moderado para peso adulto y rendimiento de
lactancia.
Para
aquellos que compran y engordan terneros sobre pasturas y verdeos de alta
calidad con algún nivel de suplementación o en feedlots, serían deseables
terneros de vacas de potencial de peso adulto grande. En los sistemas de engorde de la propia producción, resultan más
eficiente, vacas con un potencial de producción moderado. En estas condiciones, la eficiencia
biológica en el engorde de la propia producción sería insensible al potencial
genético para peso adulto.
Productividad de las vacas
Resultados
similares se obtuvieron al evaluar la productividad de vacas adultas de dos
tipos biológicos diferentes: potencial de crecimiento y producción de leche
moderada (MM) y un potencial de tamaño grande y lactación alto (GA) ante
situaciones de alimentación diferentes.
El biotipo moderado tanto en tamaño como producción de leche (MM) es más
eficiente convirtiendo el alimento en kilos al destete cuando los niveles de
alimentación son bajos. En el ensayo el
biotipo MM (ver cuadro3) produjo 45,3 gramos por kg de materia seca consumido
contra 32,2 del biotipo G.A. en condiciones de restricción alimenticia (3750
kilos de materia seca). Con buena alimentación (6500 kilos de materia seca),
las vacas de tamaño grande (GA) son más eficientes y producen más kilos de
carne por materia seca consumida. Por otra parte, si se observa el
comportamiento de las vacas de tamaño moderado (MM) ante el aumento de
alimentación obtuvieron mayores peso al destete, mayores ganancias predestete,
pero la eficiencia alimenticia disminuyó.
Esto se debió a que las mejores performances de los terneros no fue
proporcional al aumento de consumo de las vacas. El mayor consumo de alimento por parte de las vacas se convirtió
en ganancia de peso para ellas, con un consumo de 6.500 kilos MS/año, el peso
de la vaca fue un 23% mayor al peso promedio para este biotipo.
Cuadro 3.-
Conclusiones
Las
características genéticas de los diferentes biotipos del ganado para carne
serán expresadas en mayor o menor grado según la disponibilidad de alimentos
del ambiente. La hacienda de tamaño
pequeño o moderado tendrá mayor capacidad para adaptarse a ambientes más
restringidos en la producción de forraje.
El ganado de tamaño grande es menos plástico y requiere de mejores
niveles de consumo para expresar todo su potencial productivo.
La
decisión empresarial hacia un determinado biotipo dependerá de los objetivos
productivos y comerciales, de las expectativas de evolución de tendencias del
mercado y de las convicciones referidas a la adaptación del biotipo a las
condiciones de producción de cada empresa.
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