Director:
Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de
Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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Ing. Agr. Ph.D.
Guillermo E. Joandet*. 1990. Conferencia. Cebú y derivados, 449:11-20.
Presentado en
el 5º Congreso Mundial Brahman, Bs.As., agosto de 1990.
*Director
Consulto del I.N.T.A.
El
tema de esta presentación no es nuevo para los criadores de bovinos destinados
a la producción de carne, dado que en las últimas décadas se han producido
cambios en el tamaño corporal de los animales muy importantes en base a las
tendencias mundiales.
Hasta
la década de 1950 la tendencia en las razas de origen británico fue una
reducción del tamaño, cuanto más chico mejor era clasificado en las
exposiciones ganaderas tanto en su país de origen como aquí. El Brahman, que es una raza joven, no
necesariamente sufrió este proceso.
En
determinado momento la tendencia se invierte, luego de haber llegado a extremos
como el enanismo, debido a la necesidad de disminuir la proporción de grasa en
la carcasa. Además se demostró experimentalmente que la eficiencia en el uso de
alimento aumentaba al aumentar la velocidad de crecimiento. Esto fue medido en
condiciones de alimentación intensiva como es el engorde a corral.
Comienza
entonces la etapa actual o quizás ya la recientemente pasada donde no había
reproductor suficientemente grande; en consecuencia el tamaño se aumentó, se
consiguieron animales más magros, mas eficientes en condiciones de engorde
intensivo, pero también comenzaron a aparecer algunos problemas como el de las
dificultades de parto y otros que comentaremos más adelante. Los criadores ya se han dado cuenta de ello y
hoy se pretende cambiar de rumbo una vez más. La primer pregunta es ¿hacia
donde o hasta cuando?
El
Congreso Mundial de la raza brinda una oportunidad excelente para debatir el
tema y ponerse de acuerdo, si es posible, sobre qué tipo de animal quieren para
su raza. De este modo se será
consistente en el futuro en la forma de juzgar y elegir los reproductores.
Lo
que analizamos a continuación no es simple. Como veremos hay información
parcial para contestar a las preguntas. que iremos planteando, creo que sería
importante repasar algunos conceptos sobre crecimiento: cómo éste se relaciona
con la eficiencia en el uso de alimento y finalmente hacer algunas sugerencias
para que ustedes decidan qué hacer con el Brahman. Mi intención es brindarles algunas evidencias
experimentales y conocimientos técnicos para luego provocar un cambio de
opiniones entre todos los aquí presentes, criadores y técnicos.
Existen
un gran número dé trabajos donde se estudia el crecimiento, eso se lo hace
sobre animales, poblaciones, células y tejidos.
Estos estudios que comenzaron a principio de este siglo son muy
detallados y precisos de modo que el conocimiento del aspecto teórico del
crecimiento son amplios, hay que pensar que es un aspecto clave en los estudios
tendientes a evitar o curar el cáncer.
La
forma en que los organismos vivos crecen es similar; todos siguen una curva en
forma de S por lo que se la llama sigmoidea.
En la figura 1 está representada para dos individuos con distinto peso
adulto, que condiciona el tipo de curva, lo que por otro lado está asociado con
otras características de interés a los criadores.
Veamos
en primer lugar algunas de esas relaciones. La curva representa el peso a
medida que avance la edad. La sigmoide
tiene dos tramos, el primero se caracteriza por un crecimiento acelerado, es
decir, a medida que aumenta la edad la ganancia de peso diaria es mayor, cada
día que pasa mayor es la ganancia diaria.
En la segunda parte de la curva el crecimiento es desacelerado, en otras
palabras, a mayor edad menor ganancia diaria hasta que llega a ser nula cuando
el animal alcanza el peso adulto. Ese
cambio se produce en el momento de la pubertad que es cuando se realizan los
cambios hormonales, que hacen que los animales comiencen a producir gametas
(óvulos o semen). Ese momento es el punto de inflexión de la curva marcados con
un punto en la figura 1. Ese punto está en un peso que es el 33 % del peso
adulto, esta es una cosa importante desde el punto de vista práctico pues allí
ocurre la pubertad, a posterior el animal comienza a ser sexualmente activo. Es
por eso que el primer servicio de las vaquillonas debe fijarse luego de un
determinado peso y no luego de una edad determinada, eso todos los criadores lo
saben.
Si
definimos como precocidad a la edad en que se alcanza la pubertad entonces el
de menos peso adulto es más precoz, tiene menor peso al nacer y en todo momento
menor ganancia diaria. Por el contrarío,
el de mayor peso adulto es menos precoz, pesa más a la misma edad y posee una
mayor ganancia de peso por día de edad.
Esto
es así en ambientes muy controlados, sin variaciones ambientales y con dietas
determinadas, por lo cual en la práctica no se ve una curva como las que
aparecen en la figura 1, en los animales, además la grasa enmascara estos
procesos y relaciones. Los diversos
tejidos que componen el cuerpo crecen siguiendo una curva sigmoide, estos
tejidos son el nervioso, óseo y muscular, que alcanzan la madurez en ese orden,
vale decir primero llega a la madurez el nervioso, luego los huesos y
finalmente los músculos, es importante tener en cuenta esta sucesión para
cuando hablemos de eficiencia.
De
no existir restricciones alimenticias o deficiencias, estos tres tejidos
alcanzan su madurez y dejan de crecer, ello no significa que no se renueven,
cosa que sucede permanentemente. De
existir los elementos básicos en la dieta por encima del crecimiento normal,
éste no se acelera, por ejemplo, si se aumenta el calcio en los alimentos no se
aumenta el crecimiento de los huesos, si hay exceso de proteínas no se acumula
más músculo.
En
cambio, la grasa tiene un comportamiento distinto, su acumulación depende de la
cantidad de energía presente en la dieta, aumentando la misma se incremento la
acumulación de grasa, por otro lado la grasa no deja de acumularse a menos que
se vea restringida por la concentración energética en el alimento, o por el
consumo si el mismo es limitado.
Los
distintos tejidos alcanzaron la madurez en distintos momentos de la vida de un
animal. El primero en alcanzar la
madurez es el tejido nervioso, pensemos que en humanos el tejido nervioso
representa cerca del 20% del peso corporal total en un recién nacido, un 2%
cuando se alcanza la pubertad y un 1,25% en un individuo adulto. Eso sucede porque deja de crecer o alcanza su
madurez a una edad temprana. Luego, el
que madura o llega a su tamaño máximo cronológicamente es el hueso luego de la
pubertad y finalmente el músculo. La
grasa no es un tejido por lo que su acumulación depende de la energía ingerida.
Cuando
estudiamos estos procesos en la Estación Experimental Agropecuaria del INTA de
Balcarce hace una década atrás, realizamos una experiencia dándole de comer,
sin restricciones a diez novillos, cuatro de la raza Charolais y seis de
Aberdeen Angus; los tuvimos hasta los cuatro años de edad. Eran los Aberdeen Angus anteriores al “new type”,
vale decir, vacas adultas de
Los
órganos de los novillos no eran muy diferentes en tamaño a lo que alcanzan los
animales a los 24-30 meses, de modo que la gran diferencia la hace la
acumulación de grasa.
En
los animales, una vez que alcanzan el tamaño adulto, es decir han llegado a una
edad después de la cual el verdadero crecimiento se ha cumplido, la ganancia de
peso de allí en más se hace exclusivamente acumulando grasa: ello no es
deseable, no sólo porque en general se deprime el valor del producto, sino
también porque es muy caro o ineficiente el seguir depositando kilos.
Hay
ejemplos de mercados muy especiales donde sí interesa depositar grasa para
aumentar la grasa intersticial, es decir el marmoreado, luego se vende la carne
sin grasa subcutánea ni intramuscular a un precio muy elevado como es el caso
del mercado japonés, o lo será en el
futuro, pero no es lo que aquí discutimos.
Los
datos que se han presentado de estos novillos atípicos es al solo efecto de
demostrar la existencia de biotipos diferentes, extremos en este caso. El dilema reside en definir cuál es el que
nos interesa producir, sin duda está en algún lugar entre esos Aberdeen Angus y
Charolais, vale decir, ni tan chicos ni tan grandes, siempre pensando en el
sistema de producción en condiciones de pasturas que no sólo interesa a los
productores de Brahman argentinos, sino, esto seguro, a muchos otros criadores
aquí presentes. Veamos qué pasó con el
tamaño de nuestros reproductores y cuáles han sido sus consecuencias para luego
ir un poco más allá y atrevernos a pensar en el futuro, pues ése es el
horizonte al que los criadores miran para tener el reproductor que la industria
necesita en el momento en que se produce la demanda, allí radica el éxito del
negocio.
En
los últimos veinte años hemos asistido a la transformación del tipo de animal en
la mayoría de las razas de origen británico a tal punto que se equiparan
algunas de ellas al biotipo que caracteriza a las razas del continente europeo,
creo que el Brahman no ha sido ajeno a esa tendencia.
A
fines de la década del 60, al haberse introducido las razas continentales
europeas nos preocupó el efecto del tamaño desde varios aspectos. En primer lugar, si en vez de las
tradicionales vacas de 410-
El
mayor tamaño de los terneros de las vacas de gran peso en el momento del
destete no alcanza a compensar el menor número de terneros obtenidos, aun con
el supuesto de nivel de fertilidad similar.
Vale decir, se produce más kilos de terneros destetados con las vacas de
menor tamaño. Si el ritmo de reemplazo
es similar en ambos biotipos, el peso de vacas de rechazo es mayor en las de el
biotipo de mayor tamaño.
No
es ajeno a ustedes que al ir hacia un peso adulto mayor se incrementa el peso a
cualquier edad, ello incluye el peso al nacer lo cual provoca dificultades de
parto. Todos los criadores argentinos recordarán que hasta la década del 60 los
problemas de parto en los rodeos de cría eran prácticamente inexistentes. En
aquella época los únicos veterinarios acostumbrados a hacer cesáreas eran los
que estaban radicados en zonas lecheras donde tradicionalmente en las vacas
Holando se presentaba un porcentaje de partos distócicos.
Cuando
llegaron las razas continentales aumentaron los problemas de parto y más tarde
aparecieron en las razas británicas al aumentar éstas su tamaño adulto.
La
relación entre problemas de parto y tamaño adulto no es perfecta, vale decir,
el coeficiente de correlación genética no es uno por lo cual es factible
obtener animales de mayor peso sin necesariamente incrementar los problemas de
distocia; para ello hay que seleccionar los reproductores con menor incidencia
de distocias
El
aumento del tamaño adulto tiene efecto sobre los animales en crecimiento que a
cualquier edad su potencial de ganancia de peso es aumentada, ello se expresa
en la medida que los nutrientes presentes en la dieta no constituyan el factor
limitante.
El
animal que crece más rápido, si no tiene restricciones alimentarías, es el más
eficiente, ello ocurre normalmente en condiciones de engorde a corral. Aun cuando en parte del período de
crecimiento haya existido restricciones, si al final del mismo esas
restricciones se eliminan se produce un efecto de crecimiento compensatorio
aumentando aún más la eficiencia de conversión en favor del animal de mayor peso
adulto.
Justamente,
al haberse medido la eficiencia de uso de alimento con dietas de alta
concentración energética como lo es la alimentación a corral (feed lot), en
Estados Unidos de Norteamérica se llegó a la conclusión de que había que
aumentar la velocidad de crecimiento.
Lamentablemente, esa conclusión llevó a los criadores y a los técnicos a
iniciar la carrera hacia el más grande, los jurados en las exposiciones también
apoyaron esa tendencia, como veremos en condiciones de engorde a pastoreo ello
no es beneficioso.
Otra
de las consecuencias de esos tamaños extremos es el problema creado con los
aplomos, hoy vemos animales con mayores problemas para desempeñarse en el
campo, se ha perdido funcionalidad, es una cosa que las asociaciones deben
tener en cuenta y solicitar a los jurados prestar especial atención en los
aplomos de los animales expuestos.
No
hay que olvidar que las vacas y los toros están para producir terneros, en el
caso de la República Argentina; además, en condiciones extensivas, por lo tanto
deben favorecerse a aquellos animales de una mayor vida útil, ello no es fácil
de predecir en un animal joven pero si éste es bien balanceado, sin problemas
de aplomos, seleccionado pensando en la eficiencia funcional, la posibilidad de
una mayor vida útil se incremento y sin duda los compradores estarán
satisfechos con este tipo de reproductores.
Hemos
mencionado que los que crecen más rápido tienen un peso adulto mayor, madurez
más tardía por lo que a igual edad en la etapa de crecimiento, el más pesado
deposita más músculo y menos grasa.
Desde el punto de vista de gasto energético depositar un kilo de
proteína requiere menos energía que depositar igual cantidad de grasa, por lo
cual es más eficiente.
A
medida que el animal alcanza mayor grado de madurez el porcentaje de proteína
que deposita va disminuyendo y aumenta el porcentaje de grasa, por lo tanto es
cada vez menos eficiente, desde este punto de vista convendría faenarlo lo
antes posible pero hasta no alcanzar un nivel mínimo de grasa o de terminación,
su precio se va afectando, el mercado no es bueno. Ese proceso es posible regulado o manejado
cuando el engorde se hace a corral mediante alimento cuya calidad es controlada
en base a mezclas de silaje, forrajes, granos, suplementos proteicos y
minerales.
En
cambio no es tan sencillo el manejo nutricional cuando el engorde se hace en
condiciones de pastoreo pues no siempre se cuenta con pasturas de la calidad y
cantidad deseables para obtener un crecimiento normal.
Es
más, con los animales de mayor tamaño adulto la mayoría de las condiciones de
las pasturas en gran parte del año no permiten expresar el potencial de
crecimiento de estos biotipos. La
consecuencia es que nos encontramos con novillos que son 'duros' de engordar,
normalmente están faltos de terminación hasta no llegar a un peso elevado. Es un animal al cual lo que ingiere no
alcanza para cubrir las necesidades para acumular músculo y grasa
simultáneamente, por lo cual deposita principalmente músculo hasta que éste
alcanza un punto de madurez que disminuye el ritmo de crecimiento y mayores
nutrientes son empleados para acumular grasa.
Vale decir en condiciones de engorde sobre pasturas en sistemas
extensivos no es posible lograr ganancias de peso que posibiliten al animal
acumular músculo y grasa a edad temprana.
Normalmente, en muy buenas condiciones de pasturas se logran en promedio
anual una ganancia diaria de 750 gr./día. Bajo esas condiciones es imposible
tener un animal de nuevo tipo en buen estado de gordura antes de que alcance
pesos elevados. Con el tipo
"antiguo", es decir, animales más precoces, de menor tamaño adulto
era posible, en condiciones de pasturas, tener a pesos livianos novillos con
buen estado de gordura. Eso hace más
elástico al negocio de engorde pues el productor puede disponer de recursos
financieros cuando los necesita y no tiene que esperar a que el animal llegue a
pesos elevados para alcanzar un grado de terminación adecuado a la
demanda.
Con
el animal de tipo moderno se ha perdido elasticidad lo que hay que agregar que
si no se manejan bien los aspectos nutricionales se corre el peligro de no
poder enviar a mercado a los novillos antes de entrar en el segundo
invierno. Ello ocasiona que en lugar de
tener un animal terminado a los 20-22 meses se debe esperar a que se terminen
con el crecimiento de las pasturas de primavera, lo cual hace que no estén
terminados hasta los 24-26 meses, eso tiene un costo financiero, además las
ventajas de una mayor eficiencia alimenticia se pierden.
Desde
el punto de vista de eficiencia alimenticia hay también diferencias
importantes, para que un animal de mayor peso a una misma edad sea igual o más
eficiente que otro de menor peso debe ganar más peso. En la Tabla 1 se muestra cual es la relación
entre ganancia diaria para que dos animales de distinto peso vivo tengan la
misma eficiencia de conversión.
El
animal con la ganancia g1, es el de menor peso, cuando supongamos hay una
diferencia de 20% de peso vivo, cuando este gana 547 g/día el más pesado debe
ganar 700 g/día o más, para tener igual o mayor eficiencia alimenticia. Cuando el primero logra una ganancia de 750
g/día el más pesado debe ganar más de 1000 gr, o sea, 1 Kg/ día.
Lograr
un promedio de 750 g/día es posible en el engorde en pastoreo pero tener una
ganancia de 1 Kg/día es muy difícil, si no imposible. Por eso, si bien en condiciones de
alimentación a corral el de mayor peso es el más eficiente, es el menos
eficiente en pastoreo al no poder tener una alta concentración energética en la
dieta. Algo similar ocurre con las
vacas, cuando mayor es el peso corporal mayor será la cantidad de nutrientes
necesarios para mantenimiento del peso vivo por lo que cuando se restringe la
ingesta se ven afectadas otras funciones de producción o pierde peso. Existe una prioridad en el uso de los
nutrientes en una vaca, dependiendo de su estado, cuando tiene cría, es decir,
está produciendo leche, para que vuelva a entrar en celo debe alcanzarse un
mínimo nivel de nutrición como para que lo haga. Si el nivel de alimentación es bajo, cosa que
es frecuente en condiciones extensivas y particularmente en la zona subtropical
argentina, la vaca en lactación produce leche a expensas de sus reservas, es
decir pierde peso y no se alza, su nivel de fertilidad se ve afectado.
Esta
afirmación es cierta para cualquier tamaño de vaca, pero cuando la alimentación
está restringida tiene una mayor incidencia en las de mayor peso vivo; por lo
tanto las de menor peso adulto tendrían ventajas en esos ambientes.
La
producción de leche también afecta al nivel de fertilidad en condiciones de
alimentación deficientes, las vacas que producen más leche son las que tienen
mayores requerimientos, por lo tanto, serán las que necesiten un plano de
alimentación más elevado en regímenes alimenticios restringidos las menos
lecheras tendrían una fertilidad aparente mayor. Por eso, para esos sistemas de producción el
seleccionar para mayor producción de leche (o habilidad materna) puede resultar
en una disminución en el comportamiento reproductivo del rodeo.
Se
preguntarán Uds. por qué todos los programas de selección pregonan que hay que
incrementar la producción de leche, porque no están concedidos para sistemas de
producción con diferencias alimentarias.
Aún para condiciones de alimentación adecuadas producir mayor cantidad
de leche en vacas para carne por encima de cierto nivel es erróneo, pues se
disminuye la eficiencia de producción.
Piensen que la eficiencia de producción de leche es de
Lógicamente,
la cifra varia con las circunstancias, con los sistemas de producción producir
más leche no afecta sensiblemente la eficiencia total del sistema, pero se
puede afectar el nivel de reproducción con lo cual sí afecta la eficiencia de
producción del rodeo. Por lo tanto,
cuando se nos dice que hay que seleccionar favoreciendo una mayor producción de
leche se debe pensar en las consecuencias de esa decisión.
El
aumento del tamaño del adulto de la vaca hace a la cría menos eficiente aún
cuando las condiciones de alimentación sean óptimas. En sistemas extensivos como lo son los de la
Argentina, esa ineficiencia es aún mayor por lo tanto, no es aconsejable
aumentar el peso adulto de los reproductores.
Cuando
se analizó la incidencia del tamaño en el negocio del engorde los animales de
mayor tamaño adulto son más eficientes condicionados a tener un adecuado nivel
nutricional esto es difícil de asegurar en condiciones de producción extensivas
de pastoreo.
Si
integramos la cría y el engorde, la menor eficiencia de la cría se compensa con
el incremento de eficiencia en la etapa de engorde, de modo que existe muy poca
diferencia entre biotipos de distinto peso adulto, para ello hay que asegurar
un nivel nutricional óptimo.
En
condiciones extensivas de producción ese nivel óptimo no puede lograrse, es
más, en muchas áreas marginales a los cuales se destina el Brahman, está muy
lejos de poder ser alcanzado, de allí que los biotipos de menor peso adulto son
más eficientes y convenientes.
La
pregunta de inmediato es cuál será el peso adulto ideal entonces? Para poder responder adecuadamente a este
interrogante habría que analizar el sistema de producción para decidir cuál es
el biotipo más conveniente. Existen
modelos de simulación que pueden usarse para analizar cada sistema y "probar"
distintos biotipos, en general los modelos de este tipo que se usan hoy son
anticuados y habría que desarrollar nuevos, empleando la tecnología actual,
mediante la construcción de sistemas experto, esperemos poder hacerlo algún
día.
Al
igual que en el nivel de producción de leche, permítanme aventurar una cifra
con respecto al peso adulto de las vacas para nuestro país. Para la región templada el peso de una vaca
adulta debería estar alrededor de
De
todos modos, con una cifra aproximada podremos ir trabajando hacia ese
objetivo, los cambios llevan tiempo, mientras tanto esperemos que la
investigación y la tecnología nos permitan hacer estas aseveraciones con mayor
fundamento.
Los
criadores tienen hoy herramientas muy poderosas para lograr la meta propuesta
mediante la estimación del valor genético de los reproductores, tanto machos
como hembras.
En
los últimos años hemos implementado en la Argentina la evaluación de los
reproductores mediante el cálculo de las Diferencias de Comportamiento
Esperadas (EDP) y la publicación de los resúmenes de padres. Justamente como parte del Vº Congreso Mundial
se dará a conocer el primer resumen de padres para Brahman en Argentina.
Para
ello se cuenta con la información que aportan los criadores a la Asociación
Argentina Criadores de Cebú, que mediante un convenio con el INTA realiza las
estimaciones que finalmente son publicadas por la Asociación.
La
tarea ahora es hacer conocer a los criadores como usar los datos publicados, es
sencillo y rápidamente se podrá combinar estimaciones de machos y hembras para
dirigir el mejoramiento hacia la meta deseada.
Como seguramente Uds. tendrán oportunidad de ver el resumen de padres no
vale la pena aquí abundar en detalles sobre los caracteres que se miden, son
aquellos que los criadores consideraron que era factible y además importante
medir o estimar para poner énfasis en la selección. A ello hay que complementarlo con la
evaluación de caracteres externos que hacen a la funcionalidad de los
reproductores tales como características raciales, aplomos, carácter, etc. allí
es donde las exposiciones y la elección en las cabañas juega un papel
importante.
Como
conclusión creo que no habría que aumentar el tamaño mucho más allá de lo que
ya se lo hizo, por lo menos eso debe ser así para sistemas de producción que
como en Argentina se basan en el pastoreo directo, el énfasis deberá ponerse en
obtener reproductores bien balanceados.
Pero
son Uds. finalmente, quienes tienen la última palabra hacia donde llevar la
raza, nuestra tarea se limita a aportar datos y conocimientos para que esa
decisión sea los más acertada posible, de ella dependerá el éxito de la raza en
el futuro.
Espero
que esta presentación sirva de base para la discusión del panel con la activa
participación de los criadores, agradezco muy sinceramente a los organizadores
la oportunidad de hacer estas consideraciones ante esta calificada
audiencia. Muchas Gracias.
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