Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río
Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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Méd.
Vet. Luis Rhades. 2005. E.E.A. Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Argentina.
Hoja Informativa Electrónica V, nº 129.
En esta
síntesis se abordan aquellos temas que hacen al correcto uso e instalación de
los electrificadores y el manejo de la electrificación de los alambrados.
Permitiendo de esta forma mejorar la eficiencia de su prestación y evitar
cometer errores que disminuyan su funcionalidad.
La tecnología de los alambrados eléctricos no es
nueva. Sigue siendo aún una herramienta de manejo, en permanente evolución,
indispensable en cualquier explotación agropecuaria, para hacer un mejor uso
del pasto. Pese a esto, vemos a diario que todavía no se hace un correcto uso de la misma. Lo que impide
utilizar al máximo las posibilidades que ofrece este sistema. Ya sea por falta
de conocimiento, por deficiencias en su instalación y diseño o por la mala
elección de los distintos elementos.
Por tal motivo, la propuesta es abordar todos aquellos temas que hagan al
correcto uso e instalación de los electrificadores y el manejo de la
electrificación de los alambrados. Permitiendo de esta forma mejorar la eficiencia
de su prestación y evitar cometer errores que disminuyan su funcionalidad.
¿Como funciona un alambrado eléctrico?
Es un circuito cerrado que consta de un electrificador
conectado a:
El equipo descarga pulsos de alto voltaje, de corta
duración por minuto, hacia el alambre. Cuando es tocado por un animal, la
corriente eléctrica pasa a través de este e ingresa a la tierra por sus cuatro
patas. A través de ella se dirige a la entrada de tierra del electrificador,
cerrando así el circuito, produciendo la patada (descarga eléctrica).
El fundamento del sistema se basa en el efecto
psicológico que produce la descarga eléctrica. Se trata que el dolor producido
por la patada sea recordado por el animal, logrando que
ellos sientan respeto por el alambrado, obteniéndose así una barrera de
contención.
Cuanto mayor sea la energía del pulso eléctrico en el
alambrado, más efectiva será la descarga eléctrica para instalar el recuerdo de
dolor en el animal.
Así de simple. Este es todo el secreto de los
alambrados eléctricos.
Para que este efecto psicológico de contención sea
efectivo, es fundamental mantener constante la intensidad del pulso eléctrico a
lo largo de toda la línea. ¡Y aquí comienzan los problemas!
Para lograr un rendimiento eficiente de toda la red,
vamos a comenzar desde el principio, desde la elección del electrificador y su
instalación, hasta la construcción del alambrado, detallando los puntos
críticos donde se pueden cometer los errores que no permitan lograr un máximo
rendimiento.
Las distintas marcas y modelos de electrificadores que encontramos funcionando,
venían especificados para su uso, según su alcance en Km. Es importante
destacar que los kilómetros de alambre a electrificar por los equipos no son
en línea recta.
Pero como decíamos en párrafos anteriores, la permanente
evolución de la industria, hizo que aparecieran en el mercado conceptos nuevos,
que utilizan los Joules para medir la energía de salida.
Se logró que los nuevos aparatos sean muy eficientes,
porque envían al alambrado pulsos de muy corta duración, lo que admite soportar las perdidas sin ver disminuida su potencial de patada.
Como la descarga que recibe el animal al tocar el
alambrado, depende de la energía liberada por el electrificador, cuanto más
Joules de salida tenga, mayor será la patada y mayor será la potencia lograda
al final de la línea. Por ende mayor será la cantidad de Km. que se podrán
electrificar.
Resumiendo, a la hora de elegir un electrificador
deberemos tener en cuenta algunas consideraciones:
1. Si en el
campo se cuenta con electrificación rural, los equipos indicados son los de
220V. Son de bajo consumo y bajo mantenimiento, pero en estas circunstancias
tenemos que pensar en centralizar desde el casco la electrificación de todo el
sistema. Para lo cual es valido pensar en la instalación de un aparato de
máxima potencia. Mejor si es dual (220 / 12 V) porque nos evitaremos los
problemas de los cortes de energía inesperados.
2.
Cuando no se cuenta con energía de red, los equipos de
12V son los adecuados. Estos, al igual que los de 220V, son muy confiables en
cuanto sus prestaciones, pero consumen más y requieren de mayor
mantenimiento. Se puede recurrir a los
aparatos provistos con panel fotovoltaico. Estos permiten recargar las
baterías, lográndose una autonomía de funcionamiento de hasta 30 días sin luz,
dependiendo de la potencia del electrificador. Es aconsejable utilizar siempre
baterías de buena calidad, con el amperaje adecuado a las especificaciones del
modelo de electrificador a utilizar. Este
sistema a su vez nos permite descentralizar la fuente de energía del alambrado
eléctrico.
Los electrificadores de 220V indefectiblemente deberán
estar bajo techo, en un lugar seco, a una altura de
Los electrificadores de 12V pueden instalarse a la
intemperie. Pero siempre es aconsejable protegerlos, asegurándonos así la
preservación del equipo y de la batería.
Los equipos provistos de panel fotovoltaico, tendrán
que ubicarse en lugares abiertos, donde no haya posibilidad de que les de
sombra.
Para lograr la mayor potencia en el alambrado lo ideal
es instalar el aparato lo más cerca posible al potrero.
El alambre “vivo” que sale dentro del galpón hacia la
línea madre, para llegar a los potreros, debe ser galvanizado 17/15, de alta
resistencia. Cuanto mayor sea la sección o diámetro del alambre, mejor será su
conductividad y menor su resistencia eléctrica.
Para su instalación deben utilizarse aisladores, para
evitar el contacto con las paredes, partes metálicas, cañerías, instalaciones
eléctricas, a una altura que la ponga fuera del alcance de las personas. Por
fuera, con la línea madre, hay que tener los mismos cuidados, evitando los posibles
contactos con maquinaria, vehículos y personas.
El alambre galvanizado 17/15 que va a la línea madre
se conecta al electrificador donde está indicado “alambrado”. En el otro
extremo, el que se conecta al alambre a electrificar, se deberá unir firmemente
mediante unas 8 vueltas, utilizando una “california”.
Es la parte más importante del sistema, porque es la
que cierra el circuito. De ella depende la efectividad de la descarga eléctrica
que recibirán los animales. Cuando el alambre es tocado, la energía se
vehiculiza por la tierra hasta la toma de tierra del equipo, por lo cual es
necesario instalarlo en un lugar donde haya humedad permanente. Para poder
recogerlas debemos clavar 3 o más caños galvanizados de una pulgada de diámetro
y
Es importante tener en cuenta que el oxido no permite
hacer buen contacto. Es el causante de una de las perdidas de energía,
disminuyendo la intensidad de la patada del alambrado.
Por ello se insiste en la importancia de utilizar
materiales de calidad para la realización de todas la conexiones, ya que de
ellas depende la efectividad y el rendimiento de nuestro sistema. Es en este
punto donde se cometen la mayoría de los errores.
El lugar donde
se haga la toma de tierra del electrificador debe estar alejado por lo menos
Es elemental también prestar atención en la capacidad
de energizador, ya que a mayor potencia,
mayor será su necesidad de contar con una buena conexión a tierra. Por ejemplo,
para un electrificador de 10 Joules de salida es recomendable usar 7 caños.
Si la tierra que hemos armado es insuficiente o está
mal instalada, la consecuencia será una patada deficiente.
Importante
♦
No conectar el electrificador a la línea de 220V
o la batería de 12V hasta no realizar las conexiones al alambrado y a la toma
de tierra.
♦
No usar alambre o cable de cobre para hacer
interconexiones con el equipo y el alambre galvanizado, por que forma oxido y
disminuye la conductibilidad eléctrica.
♦
Si la toma de tierra es deficiente o está mal instalada,
al tocarla o medirla, notaremos que
patea. Una prueba sencilla que podemos hacer, para asegurarnos la correcta
instalación, es provocar un cortocircuito en la línea madre por medio de una
varilla metálica o cualquier otro elemento conductor y verificar con un
voltímetro si hay electricidad en la conexión de tierra. De ser así, la tierra
que hemos instalado es insuficiente.
♦
La eficiencia del electrificador en transmitir
la energía al alambrado depende de nosotros.
En zonas secas o con períodos secos estacionales, la
conductibilidad eléctrica a través de la tierra es escasa, impidiendo un
retorno de tierra normal. Esto provoca la perdida de la descarga y la anulación
del sistema. Para subsanar este inconveniente hay recurrir a plantar 3 o más
caños de más de
Otra alternativa es suplementar la instalación,
agregando un retorno a tierra mediante la utilización de alambre. Para ello se
instala un segundo hilo a la línea, quedando de esta manera un alambre
conductor de electricidad desde el equipo hacia el alambrado (vivo) y otro
conductor del retorno, conectado a la tierra del aparato. Para que funcione, el
animal necesariamente debe tocar ambos alambres, para que cierre el circuito y
se produzca la patada.
En zonas áridas, donde la
tierra es prácticamente “impermeable” a la conductibilidad eléctrica y además se requiera la construcción de grandes instalaciones, se
puede recurrir al agregado de bajadas a tierra utilizando 2 o más caños
galvanizados, cada
Es importante recordar que:
♦
Tanto el alambre conductor como el de retorno deben
ser independientes, NO se deben tocar.
♦
El alambre de retorno a la tierra del electrificador
no es necesario que este aislado.
Para las líneas madre lo ideal es utilizar alambre
galvanizado de alta resistencia 17/15 debido a que por su sección ofrecen mayor
conductibilidad y menor resistencia al flujo de la energía.
Cuando las líneas madre superan los
Para las divisiones permanentes y parcelas en los
potreros se puede utilizar alambre galvanizado 16/14 de alta resistencia y aún
de menor sección. Del mismo modo se puede recurrir al alambre redondo
galvanizado de mediana resistencia de
Para divisiones temporales, no mayores a los
Para el paso debajo de las tranqueras, el cruce de calles o para la conexión de salida hacia el alambrado a electrificar, siempre que sea una
corta distancia, un elemento muy efectivo y seguro es el alambre subterráneo
aislado. Si bien el blindaje es de alta resistencia, se recomienda además, protegerlo por medio de una manguera o caño
plástico.
En los
esquineros, desde donde se arranca, se deben colocar aisladores que soporten
los estiramientos del alambre. Lo ideal es utilizar torniquetes provistos de
aislador.
Donde se
termina una línea, debemos recurrir al uso de aisladores que
toleren la tensión del estirado del
alambre sin romperse. Observar que el material sea de buena calidad. Además un
buen aislador debe asegurar una distancia mínima de
Para el tendido de la línea se pueden utilizar postes
de madera o de hierro, enterrados cada 25 /
El alambre se deberá sujetar a los postes a través de
aisladores, los que deberán permitir el libre desplazamiento del mismo, para
poder bajarlo y subirlo cuando se pase con vehículos o hacienda. Los indicados
son los aisladores de plástico y mejor aún si tienen algún tratamiento contra
los rayos ultravioletas.
No se debe exagerar en el ahorro. Los elementos
caseros para aislar son muy baratos, pero traen problemas y nos llevan
irremediablemente a tener un sistema de electrificación ineficiente y caro. Nos
referimos a elementos no aconsejados, pero que vemos en las recorridas
cotidianas por los campos: mangueras, gomas de todo tipo, madera, huesos. Estos
últimos son porosos y acumulan humedad y por ende conducen electricidad.
Para el pastoreo rotativo diario lo más aconsejable es
recurrir al uso del piolín acerado o plástico y varillas plásticas o metálicas.
Tener cuidado con las varillas de acero con “rulo” o
“cola de chancho” porque usan manguera como material aislante que se deteriora
rápidamente.
Las varillas plásticas actuales son ideales por su
practicidad y poco peso. Vienen diseñadas para poder utilizar el alambre a
varias alturas y no necesitan aisladores.
Dentro de la instalación, sobre caminos o ingreso a
los potreros, es necesario mantener las pasadas electrificadas, para ello se
emplean una segmento de alambre con una manija aislada en un extremo. Es
recomendable mantener siempre flojo el alambre de las mismas para facilitar la
tarea de apertura y cerrado. También se
puede usar cinta electroplástica para darle visibilidad a la pasada.
Otro elemento de suma utilidad es la llave de corte.
Estas permiten planificar el sistema a través de la construcción de sectores.
Así se pueden conectar y desconectar las conexiones de las distintas parcelas,
permitiendo mantener electrificado el potrero en uso y desconectado los
restantes, como a su vez permitir hacer
reparaciones en la línea sin deshacer los puentes de unión fijos.
Como regla de oro, recordar siempre que el voltaje
debe ser uniforme a lo largo de toda la instalación. Tanto a la salida del electrificador
como el último piquete. Cuando algo esta fallando, nos encontraremos con que no
tenemos suficiente energía en la línea y por ende la patada será insuficiente o
nula. El voltaje mínimo para control es 3000V o 3 Kv.
Para detectar las fallas debemos contar con un
voltímetro. Estando el equipo bien conectado y dimensionado, las fallas pueden
obedecer a perdidas que se producen en el campo. Aquí cobra importancia la
diagramación del sistema por sectores. Esto nos permite trabajar en forma
individual con cada uno de ellos y así facilitar la tarea de identificación y
solución de los problemas. Si al desconectar un sector el voltaje sube
rápidamente, ya sabemos en que sección se encuentra la falla. Así sucesivamente, hasta chequear toda la
instalación.
Si nos encontramos con un voltaje disminuido en los
piquetes, esta situación puede deberse a que el alcance del equipo haya sido
superado, haber hecho malas conexiones, retorno de tierra mal instalado, poca
humedad en el suelo o acumulo de pequeñas perdidas a lo largo de la línea. Por
lo que es recomendable ser metódico en la búsqueda de los posibles problemas,
empezando desde el energizador, la línea madre y los piquetes. A medida que nos
acercamos a la pérdida se nota una progresiva y relativa caída del
voltaje.
Lo ideal es prevenir, revisando periódicamente toda la
línea y haciendo el mantenimiento adecuado.
Para evitar las perdidas inducidas por las malezas cuando hacen contacto
con el alambre, se recomienda un control químico de las mismas, pulverizando
glifosato debajo del tendido del alambre.
Si recorremos la instalación en un vehículo con la
radio encendida, cuando nos acercamos a la falla notaremos interferencia
eléctrica, siendo proporcionalmente mayor la interferencia cuanto mayor sea la
cantidad de perdidas en la línea.
En resumen, las fallas más comunes que se producen en
general son las siguientes:
♦
Mala conexión del energizador al alambre.
♦
Deficiente diagramación de la instalación de tierra.
♦
Batería descargada – bornes sulfatados –
pinzas oxidadas.
♦
Energizador de poca potencia para el sistema
diagramado.
♦
Contactos o puentes flojos.
♦
Utilización de aisladores no recomendados.
♦
Distintos elementos que tocan el alambre e
inducen descargas a tierra.
♦
Conexiones con acumulación de óxido.
♦
Aisladores rotos en varillas o postes
metálicos y varillas con rulo sin el aislante correspondiente.
♦
Alambres sueltos colgados, ramas caídas,
aisladores esquineros rotos.
♦
Electrificación de alambre de púas. Es mal
conductor y se oxida rápidamente.
Manual de instrucciones para
la correcta instalación de los
electrificadores PICANAâ
Manual para la construcción de
alambrados ACINDARâ
Elección de materiales para la
correcta instalación del alambrado eléctrico; Ing.
Agr. Álvaro Frigerio; http://www.veterinaria.org/asociaciones/vet-uy/articulos/artic_prod/009/pord009.htm
Manejo
Alambrados Eléctricos para Bovinos; http://www.veterinariosursf.com.ar/muestropublicacion.php?numreg=80
Casares, V.; “El
alambrado eléctrico en sistemas de cría”; Cría Vacuna Eficiente; Ed. Difusión
Ganadera; Bs. As.; 2005; Pág. 267-279.
Rhades, L.;
“Principios de comportamiento animal para el manejo del rodeo bovino en el
monte nativo en la provincia de Entre Ríos, Argentina”; Revista de Medicina
Veterinaria; Vol 85 Nº 3; 2004
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