Director: Guillermo Alejandro Bavera,
Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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Ings. Agrs. Ferrarotti, A.C., Carrascal, M. y Fernández Mayer,
A. E.. 2005. Rev. Angus, Bs. As., 227:48-50.
En la actualidad, la eficiencia en el uso de los
recursos es una de las pocas herramientas con que cuenta el productor para ser
competitivo frente a la realidad actual. La suplementación, que corrija
el desbalance dietario de una ración o permita el aumento de carga, es
uno de los componentes de la función productiva y por lo tanto, con una
relación de precios favorables, puede ayudarnos a mejorar la eficiencia
del proceso de recría e invernada
En nuestra área, la inclusión en la
cadena forrajera de verdeos invernales permite corregir el déficit
forrajero invernal y así lograr altas producciones de carne por
hectárea. Sin embargo, durante la utilización del verdeo se
pueden registrar bajas ganancias de peso debido al desbalance
energético-proteico del pasto, que se manifiesta principalmente en
otoño e invierno.
En este ambiente -días que se acortan, fotoperíodos cortos y bajas temperaturas- el forraje presenta un bajo contenido en materia seca, alta proporción de nitrógeno soluble y bajo contenido de AZÚCARES SOLUBLES. Este pasto, rápidamente degradable en rumen, está produciendo AMONIO en exceso en relación a la disponibilidad de energía para la síntesis de proteína bacteriana; por lo tanto la suplementación debe ser energética y de rápida degradación en rumen.
♦
Demostrar que es posible terminar novillitos de
♦
Conocer la respuesta a dos niveles de
suplementación energética en términos de producción
de carne por animal y por hectárea.
♦
El ensayo tuvo una duración de 194
días.
Con el objeto de asegurar la disponibilidad y el
contenido proteico del recurso forrajero en niveles no limitantes, se
utilizaron cultivares de avena con diferentes perfiles de crecimiento y dos
épocas de siembra. Así, de la superficie destinada al ensayo (15
has), el 10 de marzo se sembraron 5.5 has con el cultivar (cv) Máxima,
5.5 has con el cv Millauquén y el 5 de mayo, 4 has con el cv Boyero. El
primer y último cultivar son de rápido crecimiento inicial,
mientras que el cv Millauquén tiene menores tasa de crecimiento, pero mantiene
el estado vegetativo encañado hasta principios de primavera.
El proceso de implantación del verdeo fue
convencional. Se usó una pasada de cincel, como primer labor, a fin de
contribuir a la rotura del piso de arado,
El sistema de pastoreo fue rotativo con cambios
diarios; la superficie variable de la parcela aseguró una disponibilidad
inicial y final de 40 gramos/kg p.v. El consumo de avena se determinó
midiendo cada siete días la disponibilidad previa al pastoreo y el rastrojo
post-pastoreo de la parcela correspondiente. El contenido de proteína
bruta, materia seca y fibra detergente neutra se determinó con
frecuencia variable, tanto en el forraje asignado como en el rastrojo.
Se emplearon 47 novillitos A. Angus y F1 (Angus
x Hereford) de aproximadamente ocho meses de edad y
La evolución del peso se registró con
pesadas quincenales sin desbaste.
Como fuente de suplementación
energética se utilizó grano de sorgo (seco y molido) y afrechillo
de trigo, que además contribuyó con su aporte de fibra larga. El
nivel de almidón en ambos suplementos fue 70 y 24 % (base MS),
respectivamente.
Los animales ingresaron al ensayo a fines de mayo
con un peso promedio de
En los cuadros 1 y 2 se resumen los datos generales
del ensayo.
Cuadro 1: Datos comparativos entre tratamientos

Cuadro 2. Porcentaje de los componentes de la dieta consumida

No hubo diferencias significativas en las tasas de incremento diario ni entre pesos medios de los tratamientos. Sin embargo, se destaca el mayor ritmo de aumento diario para ambos tratamientos durante el invierno respecto al del otoño y primavera (1000 vs. 300 y 950 gramos/cab/día, respectivamente), debido probablemente a algún tipo de desbalance en la disponibilidad de los componentes dietarios en el rumen.
Para facilitar las observaciones sobre consumos se lo expresa como gramos de MS/kg p.v. El consumo total del T2 fue un 14 % mayor que el T1 (37.82 vs. 33.17 gr. de MS/kg p.v.), mientras que el consumo de avena en el T2 fue apenas un 2 % menor que T1 (17.82 vs. 17.17 gr./kg p.v.). Aparentemente el nivel de grano interaccionó con el consumo de avena, respondiendo a un efecto preponderantemente aditivo en las tres estaciones.
El consumo en el invierno fue superior respecto a los de otoño y primavera, y las diferencias se acentúan con el mayor nivel de grano. Coincidiendo con el consumo, en ambos tratamientos, las mayores tasa de crecimiento se registraron en invierno.
La diferencia en el consumo, de los componentes de la dieta, no parece ser lo suficiente amplia como para determinar diferencias de peso entre tratamientos, a pesar del mayor consumo de T2 (14 %).
Ambos tratamientos sobrepasaron los requerimientos de proteína bruta, energía metabolizable y el consumo de MS fijados por NRC (1988) para una ganancia diaria de 1 kg/cabeza.
El comportamiento y la frecuencia de los pastoreos en los distintos cultivares de avena fueron diferentes por cuestiones de manejo y climáticas, además de las propias de cada material. El cultivar Boyero -de rápido crecimiento inicial- se comienza a pastorear en un estado avanzado de encañazón, se removió la yema apical y por lo tanto, se tuvo un rebrote muy pobre o nulo. Esto permitió que se liberara prematuramente el lote para un cultivo de verano. Mientras que el cv. Millauquén mostró un bajo contenido proteico en el mes de agosto y aún en el rebrote, comido en octubre-noviembre. Finalmente, el cv. Máxima, que fue sembrado en mayo, se comenzó a pastorear en septiembre hasta terminar el ensayo con un nivel proteico más o menos adecuado al requerimiento animal de ese momento (12 % PB en la MS).
1.Las ganancias de otoño (22/5 al 30/6)
fueron marcadamente inferiores a las logradas en invierno y primavera.
2. No se detectó una respuesta diferencial
entre tratamientos debido, probablemente, a la mayor proporción de avena
consumida respecto a la ración total del T1 respecto al T2, aún
cuando éste último tratamiento tuvo un consumo mayor de la dieta
total, medido en kg de MS/cabeza (14 %).
3. Las mayores ganancias de peso registrados en
invierno se correlacionan con los consumos más altos.
4. La combinación de cultivares de avena con
distintos perfiles de crecimiento permitió alargar el período de
utilización y mantener un adecuado nivel proteico en la pastura hasta
fines de primavera.
5.La suplementación energética de la invernada sobre verdeos de invierno, permitió la terminación de novillitos como consumo liviano especial a los 15 meses.
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