Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de
Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional
de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba,
República Argentina
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Ing. Agr. Ricardo Dorcazberro*. 2004. Rev. De
la Sociedad Rural de Jesús María, 145:50-55.
*Productor, Est. Aguada del Cajón, Neuquén.
Sr. Ing. Agr. Gonzalo Ruiz Sempere
Asociación Argentina de Criadores de Ganado Bovino Criollo
Tengo el agrado de dirigirme a Ud. para hacerle
llegar un informe que he elaborado como alternativa productiva con bovinos Criollos
en la provincia de Neuquén.
Nuestra provincia, como otras con climas vinculados
al semidesierto, están entrando vertiginosamente en un deterioro
ambiental que en muchos casos no tiene regreso.
Quienes trabajamos en el campo y hemos estudiado la
problemática, tenemos la obligación moral de denunciar las
causales de semejante daño que acortará la vida de las
generaciones futuras.
Los alertas meteorológicos son constantes y
acertados, pero a pesar de ello se continúa con prácticas
aberrantes desde todo punto de vista.
Una visión apocalíptica no es la
alternativa, hay medios a nuestro alcance para mitigar y regenerar los
daños que produce el hombre pero por sobre todas las cosas hay que
trabajar en la prevención de esos daños.
Como colega y hombre de campo, entenderá mi mensaje.
Sin más atte.
Ing. Agr. Ricardo S. Dorcazberro
Est. Aguada del Cajón, Nqn.
Fotheringham 890, Nqn. TE 0299-4423955
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La provincia de Neuquén cuenta con 9.300.000
has. Como extensión territorial, más los Parques Nacionales.
Esta superficie se encuentra dividida según
mapas de suelos y vegetación, en 7 subregiones bien diferenciadas.
Una nueva división geográfica estaría
vinculada al estado de desertificación que ofrecen sus suelos y vegetación.
Los mapeos realizados antiguamente por técnicos
especialízados, no mostraban el flagelo de la desertificación
porque no era evidente su avance y no existían aún los condicionantes
actuales que la producen.
Habría que historiar remontándose a
comienzos del siglo pasado para conocer el estado de estas tierras, la
posterior población con haciendas, el desplazamiento de la fauna autóctona
y el reemplazo por el caprino en áreas fiscales.
La provincia de Neuquén cuenta en la
actualidad con más de 4.000.000 de ha. Fiscales, ocupadas por pobladores
históricos, muchos de ellos descendientes de aborígenes (hay 42
comunidades mapuches).
Estos pobladores mal denominados crianceros, no
poseen título de sus tierras, no están ni siquiera mensuradas y
por lo tanto no conocen su ubicación catastral; así, muchos de
ellos están en tierras de propiedad privada particular.
Son pastores de animales siendo su principal fuente
de recursos el caprino; luego viene el ovino, el vacuno y el equino. Así
las tropas están compuestas, como ejemplo: 500 caprinos, 70 ovinos, 40
bovinos y 30 equinos.
Utilizan el sistema tradicional pastoril de la invermada-veranada.
Desde el mes de Abril al mes de Diciembre en la invernada, y del mes de
Diciembre a Marzo en la veranada. Tienen unos 30 días de arreos.
El sistema es muy ineficiente, sobre todo cuando se
producen temporales en la cordillera que acortan sus estadías, o cuando
se producen sequías muy prolongadas en las invernadas.
Las lluvias en las veranadas están por
encima de los
La población caprina ronda las 740.000
cabezas en esas áreas fiscales, y la de bovinos 45.000 cabezas.
El hábito dietario de los caprinos, como el de los ovinos, luego de más de 80 años de pastoreo continuo, a lo que hay que agregarle la presencia de más de 35.000 equinos, han sido suficiente motivo para encontrarnos hoy con esta realidad.
Las superficies destinadas a veranadas son
insuficientes para los más de 2.200 pobladores, con sus más de740.000
chivas, 100.000 ovejas, 45.000 vacas y 35.000 caballos.
Unas
Unas
El sobrepastoreo es la principal causa de desertificación,
al que le sigue la actividad petrolera
y minera.
Únicamente cambiando los factores exógenos humanos. No son los chivos ni las petroleras las responsables de esto, y observen que pongo en el mismo plano a los animales que a las empresas, que tal vez por respeto a la escala zoológica debería diferenciarlos, pero ambos dependen del hombre que los orienta.
El avance de la desertificación para Patagonia
es del orden del 3,8 % anual, siendo que para Neuquén en el bajo del Añelo,
(marcado en rojo en el mapa Nº 1 que adjunto), es superior al 7 % anual. En esa
región no se trasladan los animales a la veranada.
En ese mismo lugar las petroleras han arrasado más
de
Las condiciones han desmejorado para toda la
Patagonia en los últimos 40 años, y esto, sumado a los factores
exógenos, el hombre ha coadyuvado a que se genere esta situación.
Una acción conjunta para encuadrar ambas
actividades tan impactantes, sería el primer paso a dar.
Por un lado, la vida de mas de 2.200 fiscaleros, y
por otro la extracción de 3.000.000.000 u$s al año, en petróleo
y gas.
Como ya lo he descripto, el sistema pastoril utilizado es muy ineficiente, y las políticas oficiales lo son aun más.
El sistema tradicional de uso de1 suelo fiscal en
esta provincia, ha sido históricamente ineficiente con una marcada
utilización política partidaria: la tierra para los
"amigos".
Por ello, tal cantidad de tierras fiscales tan
deterioradas por los fiscaleros como por las petroleras, ahora aliadas estratégicas
del gobierno provincial.
Hay que reordenar el uso de la tierra, hay que
darle prioridad a la conservación del recurso. Hay que trabajar en su
regeneración.
Determinar grados de desertificación para clausurar áreas al uso pastoril. Otras con manejos supervisados, determinando cargas por especie y períodos de utilización.
Hay que detener el deterioro en forma urgente,
porque la regeneración va a resultar imposible.
En las áreas marcadas con rojo (Plano l), o en
las de contorno amarillo (Plano 2), se deben encarar acciones inmediatas, y
esas áreas coinciden con las del sobrepastoreo y con precipitaciones erráticas
que no superan los 200 mm/año, con una vegetación arbustiva del
tipo xerófilo. Este tipo de vegetación es la que permite soportar
largos períodos de sequía y luego regenerarse con bastante
facilidad.
Acá está el punto clave de la
conservación del recurso. Son plantas que por su morfología y fisiología,
sobreviven en condiciones tan adversas que no hay otro vegetal que las iguale.
Poseen una altísima eficiencia del uso del
agua del suelo, y además captan con fenómenos físicos o químicos
muy especiales la humedad ambiente aún de bajos tenores.
Esta capacidad de sobrevida les permite
multiplicarse en esas condiciones tan extremas, por ello, utilizando
sustentablemente el recurso forrajero que nos ofrecen, podemos hacer conservación
y regeneración simultáneamente.
El hábito pastoril de las especies es lo que
debemos identificar para ordenar el uso de estos campos.
El vacuno forma parte de los rodeos tradicionales de la región, pero fue superado en número por el caprino que, inicialmente, ofrecía mayores ventajas, debido a que es un triple propósito y sin costos, debido a que, como se trataba de tierras fiscales, no tienen dueño, su deterioro no importa y no se paga.
Ahora la situación es distinta, no hay más
campo y las especies de doble o triple propósito necesitan más
campo que las unipropósito.
Las primeras, la oveja, segundas el chivo, tercera
el vacuno. Como la tenencia del caprino está ya unido a lo cultural, el
impacto de la sustitución es grande, son generaciones enteras que han
vivido de ello.
Pero lo bueno de la sustitución es que el
criollo ya está presente en esos rodeos, y si bien no se los ha atendido
en su medida, estos sirvieron para superar años malos de sequía,
nevadas o bajos precios.
El vacuno es más resistente a las
adversidades climáticas.
Se calcula que hay unas 45. 000 cabezas bovinas en poder de los fiscaleros.
Esas 45.000 cabezas pastan en las 3.500.000 has. de
campos de invernada con alternancia en las veranadas.
Muchos de esos animales provienen de vacas criollas
que se introdujeron desde el norte del
país, y de la misma pampa húmeda,
cuando los malones en tránsito a Chile, abandonaban los animales que no
resistían la marcha.
Todavía hay vacas señaladas en el
pecho con cortes transversales que identifican al propietario.
Ese patrimonio genético es el que hay que
rescatar y multiplicar, ya que están en poder de esos fiscaleros a los
que hay que educar en el manejo del bovino como herramienta contra la
desertificación y el abandono de la tierra.
Utilizando el criollo como progenitor, se pueden ir
cruzando con otras razas para lograr subtipos más apropiados para cada
región.
Está formada por unos 150.000 bovinos en
total, correspondiendo
Se faenan 10.000 vacunos por año, y se
exportan 23.000 terneros para engorde a
otras regiones (pampa húmeda).
Ingresan para faena 23.000 novillos por año,
la misma cantidad de terneros que se van a engorde.
La provincia exhibe un status sanitario de 20 años sin
Aftosa, pero como hay un déficit
de carne con hueso, se ingresan
23.000 novillos y para ello hubo
que perder el status de Libre de Aftosa sin vacunación, por el de Libre
con Vacunación, ya que dividieron a la provincia en dos: una medida de
neto corte político sin sustento técnico alguno.
Tiene la provincia una capacidad de engorde
superior al necesario para su abastecimiento, pero hay que desarrollar
Los ovinos son del orden de los 120.000, de los
cuales 100.000 están en manos de los fiscaleros.
Los caprinos suman 740.000, todos en poder de los fiscaleros.
Los que denominamos campos organizados o de
propiedad privada, han hecho ya la reconversión productiva y cuentan con
haciendas de buena calidad con un manejo racional del recurso favorecido por
estar en cordillera y precordillera: los mejores campos.
Muchos de ellos combinan la invernada con la
veranada dentro del mismo campo, sin necesidad de hacer grandes arreos. Otros
no tienen necesidad de trasladar sus haciendas, debido a que están en
lugares más bajos y con buena oferta forrajera invernal.
La menor carga animal que resultará de aplicar un plan de manejo sustentable del recurso forrajero, producirá un menor ingreso de esos pobladores rurales, sobre todo de aquellos que están asentados en las áreas más desertificadas y con mayor riesgo de degradación.
En otras áreas hay que hablar de clausuras temporarias,
sin ningún tipo de animal doméstico, y otras áreas deberán
ser clausuradas al pastoreo por tiempo indeterminado.
Todas las opciones requieren del auxilio económico
del estado, para impedir el éxodo rural.
No existe regeneración del recurso si no es
con presencia de rumiantes, que diseminen semillas viables, con sus heces.
Muchos de los frutos o semillas de la xerófilas,
necesitan del tracto digestivo de los rumiantes para disolver sustancias
protectoras que las recubren.
El bovino en especial, hace una buena distribución
del germoplasma con una buena dosificación de materia orgánica y
otros elementos fertilizantes ausentes en estos suelos.
Se requiere sobre todo de bovinos por el inferior
daño que producen sus pezuñas al suelo.
Las razas con cierto grado de mansedumbre son las más
apropiadas para un modelo de regeneración del suelo-vegetación.
Se necesita de un pastoreo orientado, un modelo de
descansos rotativos alternos; por ello la mansedumbre de los animales a
utilizar es fundamental.
La difusión del criollo como raza fundadora
y los posibles cruzamientos, serían una buena alternativa para estas
regiones o provincias del monte, donde la población caprina es muy abundante
y donde la desertificación muestra signos alarmantes.
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