Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de
Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
Ing. Agr. Alexis
Pourrain. 2002. Rev. Sociedad Rural de Jesús María, 131:12-16.
Si
bien hay varias acepciones para el término biotipo, una forma de definirlo es
la siguiente: "se trata de un grupo de individuos cuya composición
genética determina que posean características comunes que los distinguen de
otros grupos dentro de la misma especie".
Las características comunes, no sólo se refieren al aspecto fenotípico
(externos visuales) sino también a caracteres productivos y reproductivos.
Un
determinado biotipo puede ser consecuencia de procesos de selección (natural o
dirigida) o también producto de sistemas de apareamientos. El resultado, pueden ser razas puras, cruzas
definidas / estabilizadas (razas sintéticas) o los diferentes tipos de cruzas
que se suceden en un sistema de cruzamientos, por ejemplo: en un sistema
rotativo de dos razas usando Hereford (H) y Brahmán (B), en el equilibrio hay
básicamente dos biotipos de vacas, las pampizadas (2/3 H : 1/3 B) y las
acebuzadas (2/3 B : 1/3 H). Inclusive,
dentro de una misma raza se puede seleccionar en una determinada dirección y
obtener un biotipo "especializado", como por ejemplo: más resistente
a determinada enfermedad, o con una mayor capacidad de producir leche que el
promedio de la población de la raza en cuestión.
De
hecho, el Hereford con pigmentación alrededor de los ojos para minimizar la
incidencia de la queratoconjuntivitis y el Shorthorn lechero que se explotaba
hace varias décadas, son claros ejemplos de la selección dentro de una misma
raza hacia la obtención de un biotipo con fines o características especificas. De allí, que hoy en día, sin dejar de tener
presente el concepto de raza, básicamente desde un punto de vista comercial,
desde un enfoque científico hay cada vez más tendencia a referirse al concepto
de biotipo.
Con
este enfoque, en el ganado vacuno se pueden distinguir los siguientes grandes
grupos de biotipos y señalar algunos ejemplos ilustrativos para el caso.
Biotipos británicos y continentales (Bos
taurus)
Aberdeen
Angus - Hereford -
Shorthorn - Galloway
- Red Poll -
Charolais - Holstein
- Limousine -
Simmental - Pardo Suizo
- Chianina - Piamontés - Marchigiana.
Biotipos índicos o cebuinos (Bos indicus)
Brahmán - Nelore - Gyr - Guzerath
- Afrikander - N'dama - Sahiwal
- Tabapuá.
Biotipos sintéticos o compuestos (Bos
taurus x Bos indicus; Tipo de
cruzamiento más común en región para la obtención de sintéticos)
Braford - Brangus - Santa
Gertrudis - Simbrah - Charbray - Beefmaster.
Criollo de diferentes regiones (Bos taurus)
En
general es ganado que trajeron los conquistadores españoles al continente
americano (sud, centro y norteamérica) y que evolucionó en forma salvaje,
adquiriendo características distintivas según el tipo original y las
condiciones ambientales de la región donde se desarrollaron. Criollo Argentino - Chinampo (México) -
Costeño con Cuernos (Colombia) - Florida Cracker (EE.UU.) Texas Longhorn/Cornilargo (EE.UU.).
Animales cruza dentro de sistemas de cruzamientos
específicos.
♦
Sistemas
rotativos: de dos, tres ó más razas.
♦
Sistemas
industriales ó terminales: con dos ó tres razas.
♦
Sistemas
combinados: de rotativo y terminal.
Asimismo,
en cada uno de estos grandes grupos de biotipos se pueden distinguir dos
biotipos comunes a todos ellos, como son los biotipos carnicero y lechero. Esta última clasificación de biotipo es la
que tradicionalmente ha merecido más atención, pero como se menciona más
arriba, la tendencia es a la de ampliar el enfoque, tal como se indica a
continuación.
A
los efectos prácticos y de simplicidad, en este trabajo las referencias que se
hacen son sobre biotipos de tipo carnicero, ya que son los predominantes en los
sistemas ganaderos de nuestra área.
BRITÁNICOS: En general los biotipos de
origen británico presentan buena precocidad sexual y alta fertilidad. Buena calidad carnicera y buena adaptación a
zonas templadas. Su velocidad de
crecimiento y rendimiento de res es intermedio a bueno.
CONTINENTALES: La precocidad sexual es menor
que en los biotipos británicos y mayor el tiempo para alcanzar la madurez. Son de gran desarrollo corporal. Buena calidad carnicera y buena adaptación a
climas templados - templados fríos. Su
velocidad de crecimiento y el rendimiento de res en general son mayores que los
de los biotipos británicos.
ÍNDICOS ó CEBUINOS: Tienen buena adaptación a zonas
de climas calurosos, húmedos y con alta incidencia de enfermedades y parásitos
(externos e internos) y capacidad para la conversión de pastos fibrosos. Son de baja precocidad sexual y fertilidad y
necesitan más tiempo para alcanzar la madurez.
La calidad carnicera es regular y el rendimiento de res es bueno. Estos
biotipos son particularmente longevos.
SINTÉTICOS ó COMPUESTOS: Sus características especificas
van a depender de las razas que se utilicen en su formación. Debe recordarse que estos biotipos surgen
por la necesidad de contar, de una manera más sencilla que la implementación de un sistema de
cruzamientos sistemático, con vigor híbrido y complementación en caracteres de
importancia productiva y económica. En
general, y para condiciones similares a las de estas zonas (subtropical
húmeda), los biotipos sintéticos se estabilizan en una proporción de 3 / 8 del
biotipo índico y 5/8 del biotipo británico o continental. El índico proporciona principalmente
adaptación al medio hostil (calor, humedad, parásitos y forraje fibroso) y el
otro biotipo, precocidad sexual, fertilidad y calidad carnicera.
CRIOLLO: Dado que su evolución fue en
estado salvaje, la selección natural determinó que estos biotipos, en general,
tengan una gran adaptación al medio y rusticidad, pero son de baja
productividad. Lamentablemente, con el
tiempo, en muchos casos fueron absorbidos por las razas que se introdujeron,
principalmente desde Europa, y en muchas regiones prácticamente han
desaparecido como biotipo nativo puro.
Sin embargo, en donde aún persisten, se están haciendo grandes esfuerzos
para conservar el germoplasma y, mediante cruzamientos planificados, obtener
biotipos productivos y con una gran adaptación al medio.
ANIMALES CRUZA: En general valen las mismas
consideraciones que las mencionadas para los biotipos sintéticos. Con el sistema
de cruzamientos que fuera se busca explotar los beneficios del vigor híbrido y
la complementación de caracteres de importancia económica. Solo cabría agregar
que cuantas más razas intervienen en un esquema de cruzamiento sistemático,
mayor es el vigor híbrido que se manifestará en el sistema en su conjunto. Pero
debe puntualizarse que hay que compatibilizar dicha cualidad con la capacidad
de manejo y la disponibilidad de infraestructura para su implementación en el
establecimiento.
Habiendo
descripto algunos de los más importantes aspectos conceptuales con relación a
los biotipos, la pregunta lógica que seguramente surgirá, es la de ¿qué
aplicación práctica tiene el disponer de este conocimiento o información
relacionada a ello?.
Para
despejar esta duda, se desarrollarán algunos ejemplos que ilustrarán al
respecto.
a)
En un sistema con un esquema de cruzamientos rotativo de dos razas
(clásicamente Brahman x Hereford para esta zona), se realiza una cruza terminal
(se vende todo lo producido, macho y hembra) sobre el sobrante de la reposición
y el refugo, con un biotipo continental de buen desarrollo (p.ej. Fleckvieh)
para vender novillitos y vaquillas para consumo pesado. En este caso, el productor debe prever que
para poder lograr su objetivo eficientemente, deberá disponer de un muy buen
plano nutricional, sea pasturas y/o suplementación de alto valor nutritivo, ya
que los animales triple cruza, por efecto del biotipo continental, tendrán que
tener un mayor desarrollo y pesos más altos para alcanzar la madurez y,
consecuentemente, el grado de terminación adecuado para faena.
Si
esto mismo, lo intenta realizar sobre campo natural, seguramente no logrará su
objetivo más que en una mínima proporción.
Así, la fase de engorde será parcial, prolongada e ineficiente. Esto será aún más evidente, en los biotipos
resultantes de la cruza del continental con las vacas acebuzadas del sistema
rotativo.
b)
Si en un establecimiento, uno de sus objetivos es el de obtener con parte de la
ternerada macho, un novillito para consumo liviano con no más de 20 meses de
edad, sobre campo natural reservado y con suplementación estratégica
(energético proteica) deberá usarse un biotipo de madurez temprana y de tamaño
intermedio, como, por ejemplo, un biotipo británico adaptado al medio
(Hereford), un sintético de tamaño intermedio (Braford o Brangus) ó el biotipo
pampizado producto de un cruzamiento rotativo de dos razas (similar al mencionado
en el ejemplo anterior. De no ser así,
un porcentaje importante de los animales en engorde no alcanzarán estado de
faena antes de la edad prevista y consecuentemente la invernada será
ineficiente.
Más
contundente que lo descripto en los ejemplos precedentes, para ilustrar la
importancia del conocimiento de los biotipos, son los resultados de dos
estudios realizarlos por técnicos de la Estación Experimental del INTA
Mercedes, Corrientes.
1)
En el primero de ellos, se analizaron y evaluaron más de 6800 registros
individuales, tomados durante tres años.
Los mismos correspondían a vaquillas de dos biotipos producidos en los
establecimientos de una empresa ganadera de la zona. Uno de los biotipos, las vaquillas "pampizadas" tenían
una composición genética de 2/3 Hereford (H) y 1/3 Brahman (B), mientras que la
composición genética del otro biotipo, vaquillas "acebuzadas", era
aproximadamente de 2/3 B y 1/3 H.
En
la Figura 1. se volcaron y graficaron los porcentajes (promedio de los tres
años) de vaquillas de 20 a 24 meses de edad que habían comenzado a ciclar, para
diferentes grupos según el peso vivo (PV).
La detección de su estado sexual se realizó mediante tacto rectal previo
a la entrada en servicio.
Los
aspectos más relevantes que se pueden destacar de esta información son los
siguientes:
a)
El biotipo pampizado muestra una precocidad sexual bastante mayor que el
biotipo acebuzado. Así, se observa que
a los 300 kg de peso PV, cerca del 90 % de las vaquillas pampizadas están
ciclando mientras que sólo del 25 al 30 % de las acebuzadas están en esa
condición. Estas últimas, recién
alcanzan valores razonables (80 %) de animales ciclando cuando llegan a los 350
kg de PV. Este hecho, tiene importantes
implicancias para el manejo del rodeo.
Por
un lado, si se quiere tener un servicio estacionado y que un alto porcentaje de
vaquillas quede preñado temprano en la época de servicio, con todo lo que ello
influye en su vida reproductiva futura y buen manejo del rodeo, lo deseable es
tener el mayor número de animales posible ciclando al echar los toros.
Por
el otro lado, si se quiere adelantar la edad de entore de los animales de
reposición, como práctica para mejorar la productividad del rodeo, el umbral
crítico con relación al peso vivo (que sería tener un mínimo del 80 % de los
animales ciclando al inicio del servicio) está mostrando que el manejo
nutricional de ambos biotipos va a tener que ser substancialmente diferente
para alcanzar la meta, de por ejemplo, entorar a los 18 meses de edad y obtener
buenos índices de preñez, temprano en la época de servicio.
b)
Observando la evolución de las curvas en función del PV, se puede destacar que
hay una mayor variabilidad genética en la población de vaquillas acebuzadas, ya
que la forma de la curva es más aplanada.
Esto es, que si bien ambos biotipos muestran un similar porcentaje de
vaquillas ciclando entre los 230 - 235 kg, en el caso del biotipo pampizado,
con unos 40 kg más de PV, alrededor del 80 % está ciclando, mientras que el
biotopo acebuzado necesita cerca de 115 kg más para alcanzar un porcentaje
similar de animales ciclando. Ello,
implica posibilidades ciertas de progreso genético para precocidad sexual, si
se selecciona por este criterio dentro de la población acebuzada.
2)
En el segundo de los estudios, Sampedro y col. (2000) evaluaron el efecto de la
suplementación proteica invernal sobre la ganancia de peso, de los 9 a los 18
meses de edad en vaquillas de distinto biotipo, y sobre los índices de preñez
al entorar a esta última edad. Para
ello, entre 1991 y 1997, a vaquillas pampizadas y acebuzadas (provenientes de
un sistema de cruzamientos alternado) y vaquillas de un rodeo Hereford adaptado
a la zona que pastoreaban un pastizal natural reservado de otoño y recibieron
suplementación proteica desde mediados de mayo hasta mediados de septiembre en
su primer invierno postdestete, se les dio servicio a los 18 meses de
edad. Los resultados se pueden observar
en el Cuadro 1.
|
Suplementación proteica invernal para el
entore de vaquillonas de diferente biotipo a los 18 meses de edad |
|||||
|
Biotipo |
Suplem. |
Edad y peso, kg |
Ganancia de peso |
Porcentaje de preñez |
|
|
9 meses |
18 meses |
||||
|
Acebuzado
|
si |
205 |
319 |
114 |
61 |
|
no |
205 |
304 |
99 |
34 |
|
|
Pampízado |
si |
217 |
325 |
108 |
88 |
|
no |
211 |
314 |
103 |
74 |
|
|
Hereford |
si |
201 |
301 |
100 |
91 |
|
no |
198 |
287 |
89 |
92 |
|
|
Adaptado de Sampedro y
col, 2000. |
|||||
Se
observa que las vaquillas Hereford, tanto con como sin suplementación, pero con
buena disponibilidad de pasto, alcanzan un peso “umbral” a los 18 meses que
determina la llegada a la madurez sexual y consecuente alta tasa de preñez. Los animales cruza pampizados, si bien
superan ampliamente, aún sin suplementación, al biotipo acebuzado, requieren de
la suplementación para alcanzar buenos valores de preñez y su fertilidad es muy
parecida a la del biotipo Hereford adaptado. Por otro lado, las vaquillas acebuzadas
muestran una baja fertilidad aún suplementando y habiendo alcanzado pesos
similares al biotipo pampizado y superiores al Hereford. Esto estaría determinado por la menor
precocidad sexual del animal predominantemente de biotipo cebuino.
Los
resultados de este estudio concuerdan con lo encontrado en el primero. Desde el punto de vista práctico, esta
información es de utilidad para hacer una buena asignación de recursos
forrajeros, para lograr la meta propuesta en forma eficiente. Claramente surge de este estudio que
teniendo una buena disponibilidad de pasto no se necesitaría suplementar al
biotipo Hereford para lograr desarrollo adecuado para su entore a los 18 meses
de edad, mientras que si quiere tener buenos valores de preñez con un biotipo
pampizado debería suplementarse. El
biotipo acebuzado, si bien porcentualmente logra el mayor aumento de peso al
ser suplementado, los valores de preñez que se alcanzan aún son bajos para esta
categoría de animal: Consecuentemente, para lograr una eficiente aplicación de
ésta práctica de manejo, debería suministrársele, al mencionado biotipo, un
mayor y/o mejor nivel de suplementación para alcanzar pesos mayores a los 18
meses. Ello será aplicable, en función
de la economía de la empresa.
Finalmente,
la elección del biotipo más apropiado para el sistema ganadero que se trate
dependerá de varios factores, pudiéndose citar entre los más importantes:
♦ Que se adapte a las condiciones
ambientales y recursos forrajeros disponibles.
♦ Que se adapte a las condiciones
de manejo factibles del establecimiento según los recursos materiales,
financieros y humanos que se dispongan o sean económicamente accesibles.
♦ Que permita alcanzar los
objetivos productivos y económicos de la empresa.
♦ Que el producto tenga un mercado
demandante para su colocación.
♦ Y, ¿por qué no?, que satisfaga
las preferencias personales del productor.
Pourrain, A. y B. Beckwith. 1993. Peso Corporal
Crítico Para el Primer Entore de Vaqullas Cruza Brahman x Hereford. En Evaluación y Elección de Biotipos de
Acuerdo a los sistemas de Producción. Diálogo XXXV. IICA - PROCISUR,
Montevideo. Uruguay.
Sampedro, D.H., A. Pourrain, O. R. Vogel y R. R.
Celser. 2000. Ganancia de Peso y Fertilidad de Vaquillonas Hereford y Cruzas
con Brahman. Entoradas a los 18 Meses de Edad, en el Centro Sur de Corrientes. Rey. Arg. Prod. Anim. Sup 1,
20: 261
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