PRODUCCIÓN ANIMAL
Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de
Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional
de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba,
República Argentina
Volver a:
Inundaciones
José María Suriano y Luis Humberto Ferpozzi. 1993. Rev.
de la Sociedad Rural de Jesús Maria, 77:20-24.
José María Suriano y Luis Humberto Ferpozzi realizaron hace algún tiempo para la revista Todo es Historia, un pormenorizado estudio sobre los cambios climáticos en la pampa húmeda. Son 18 páginas de apretado texto. Pero además una gran sorpresa, ya que evidencia que el clima fue el determinante de hechos trascendentales, el que realmente decidió políticas, batallas, fundaciones... constituyéndose en ingrediente fundamentalísimo de la idiosincrasia pampeana. Es obvio que interese saber como se forma. Conocer para comprender y prever, si es posible. Lo que sigue es una síntesis de algunos aspectos de ese trabajo. Se agrega también, la referencia a las dos últimas décadas de lluvia y las dos teorías y las soluciones que se proponen.
E1 nombre de la pampa es prestado" dice Todo es Historia.
Pampa, como se sabe, es
una voz quechua que designa a las zonas, mas o menos llanas y mas o menos
extensas del altiplano andino, a
El conocimiento que se tiene de ella es harto insuficiente ya que se han realizado profusamente estudios en detalle usando técnicas modernas y sofisticadas, que al aplicarse a una "entidad cuyo carácter y dinámica general se desconocen", han dado muy pobres resultados.
De lo que se trata es de descubrir la verdadera naturaleza del1enómeno pampa.
La historia de la pampa está relacionada con la de los cambios climáticos globales, mientras que su clima o sus posibles climas, están determinados por su ubicación en el globo terrestre.
Los climas terrestres son el elemento principal y determinante de la constitución de un ambiente y no están distribuidos al azar sobre la superficie terrestre.
Como casi toda la energía que alimentan las fabricas climáticas proviene del sol, los climas tienden a disponerse en fajas, según los paralelos y la relación con el ángulo de incidencia de la radiación solar. A su vez la variedad y singularidad de los ambientes se enriquece con la topografía y con la distribución de tierras y aguas.
La pampa se encuentra en
la faja de climas subtropicales, donde son predominantes los ambientes
esteparios y semidesérticos.
La Pampa limita con el
semidesierto del centro del país, como en África similar ambiente
limita con el
desierto de Kalahari, o como en Australia con su gran desierto central, todos
en la faja de climas subtropicales.
La pampa húmeda se
refiere a una estepa subtropical húmeda o pradera en su parte
nororiental, y una estepa subtropical seca, teniendo a semidesierto, en su
parte sudoccidental, "según la distribución climático
ambiental basada en los promedios de los datos meteorológicos de los
últimos 100 años".
Se trata de un valor
medio que no dice nada acerca del dinamismo de ese cuadro ambiental, ya que
durante ese siglo hubo épocas -décadas- en que el semidesierto
avanzó desde el oeste hasta ocupar un tercio de la provincia de Buenos
Aires. Hoy la estepa subtropical húmeda ha rebasado los límites
de esa provincia.
El generador del clima pampeano está determinado por el sistema de circulación atmosférica que regula todo el clima sudamericano al sur de la faja ecuatorial.
Consta de dos centros permanentes de alta
presión: el anticiclón subtropical atlántico, que emite
vientos cálidos y húmedos, que penetran a la pampa por el norte y
el noroeste. El restante es el anticiclón subtropical pacífico,
que emite vientos fríos y relativamente secos, que llegan a la pampa por
el oeste y sudoeste, para llegar muy secos después de cruzar los Andes
-el Pampero-.
Estos centros emisores de vientos ocupan superficies
oceánicas de centenares de kilómetros cuadrados, mueven billones
de toneladas de aire y vapor y controlan la distribución de la
temperatura y humedad de los continentes y océanos de un amplio sector
del globo.
También estudios recientes muestran que la
puna ejerce una influencia importante.
Otro sistema importante que contribuye a suavizar
las condiciones del invierno pampeano es el sistema de la sudestada, de vientos
fríos y húmedos, que se origina por células que se
desprenden del anticiclón subtropical pacífico y que se instalan,
temporalmente, en el Atlántico, frente a la Patagonia.
Los paleoclimatólogos saben que la tierra ha
atravesado épocas mas cálidas y mas frías que la actual.
Los datos meteorológicos sistemáticos
sólo abarcan el último siglo, por lo que son de utilidad
limitada.
Se sabe sin embargo que una disminución de
las temperaturas medias del planeta coincide con un desplazamiento hacia
el Ecuador de la posición media de los anticiclones subtropicales
atlántico y pacífico.
Las capas o fajas tropical y ecuatorial se
contraen.
“Este fenómeno se expresa en
territorio argentino de la siguiente manera: se refuerza el sistema de vientos
del oeste y sudoeste (el Pampero se hace mas intenso, mas frecuente y mas
persistente). Este viento seca a la pampa. Se dificulta la llegada a la pampa
de las masas de aire cálido y húmedo que, desde el Amazonas y el
Atlántico ecuatorial traen los vientos del norte y noreste. El
clima desértico avanza desde el sudoeste sobre el clima de estepa y
sobre la provincia de Buenos Aires, desplazando al subtropical húmedo
hacia la Mesopotamia”.
Las nevadas en la cordillera son mas abundantes y
los ríos que nacen en ellas se harán mas caudalosos, formando
lagunas y alimentando abundantemente el sistema Desaguadero, Curacó,
Colorado.
Por el contrario, cuando las temperaturas medias
del planeta tienden al incremento (épocas de calentamiento) la
posición media de los anticiclones subtropicales atlántico y
pacífico tienden a desplazarse hacia el sur junto con la expansión
de las fajas tropical y ecuatorial. Se debilitan los vientos del oeste-sudoeste
(Pampero). Hay mayor penetración de las masas de aire cálido y
húmedo, subtropical, aumento de las precipitaciones en el Chaco y La
Pampa.
En el siglo XVI (años
Cualquiera de estas teorías, cabe aclarar,
tiene robustos argumentos contrarios, máximo cuando se hace referencia a
una supuesta tendencia general a enfriamiento del planeta, que habría
comenzado hace unos 60 millones de años, argumentos que para nada
comparte quien realiza esta crónica.
Interesa en cambio, la referencia a datos mas
concretos y mas recientes.
Dice Todo es Historia que “casi todos los
viajeros, científicos o no, que visitaron la pampa con anterioridad a la
finalización, alrededor de 1.850, de la pequeña edad del hielo,
coinciden en definir al territorio mas allá del Salado, como un
desierto. Y efectivamente, eso era. La travesía de Buenos Aires hacia
Tandil y Bahía Blanca era considerada suicida sin baqueano, y el
principal problema no era el indio, sino la falta de agua”.
Lo mas notable, siguen diciendo los autores en la
revista, es el rodeo de la frontera por el sur de Santa Fe. En el camino a
Cuyo, el problema era salvar el bache entre el arroyo del Medio- laguna de
Melincué, hasta llegar al río Quinto. Era otra temida
travesía. Esa angosta franja rumbo a Córdoba era un vacío.
¿Porqué los campos ubicados entre el pie de las sierras de
Córdoba y San Luis y la banda occidental del Paraná no
podían ser ocupados?
Si hubieran sido aptos, aunque mas no sea para
ganado, se hubieran llenado de estancias en el siglo XVIII (
La ganadería en la época colonial
esta circunscripta al litoral y a una estrecha faja junto al Río de la
Plata. Pasaron muchos años (recién en la época de Rosas)
para que llegaran hasta el río Salado.
Al sur y al oeste de esa línea no reinaba el
salvaje, sino que era una travesía, un espacio vacío que no
podía ser ocupado ni siquiera por los aborígenes.
La bases de los indios, sus lugares mas o menos
permanentes, se ubicaban junto a una serie de lagunas de la Pampa, San Luis y
sur de Mendoza, que recibían, como el río
Desaguadero-Curacó, parte de los deshielos.
Las verdaderas concentraciones de población
indígena estaban en la actual provincia de Neuquén y se
desplazaban a lo largo de los ríos Negro y Colorado en el sur y por el
centro, sobre el sistema Desaguadero-Curacó hasta las lagunas
mencionadas. Sólo el ñandú y el guanaco podían
metabolizar esos pastos.
Hacia la segunda mitad del siglo XIX las
temperaturas medias mundiales aumentaron y el clima se volvió mas
benigno en general.
Es así que cuando se concreta la Conquista
del Desierto en los anos 70, ya las condiciones ambientales estaban cambiando.
Estaba finalizando la Pequeña Edad del Hielo .
Debe tenerse en cuenta que en un trabajo del muy
posterior Instituto de Suelos y Aerotecnia, se hace referencia a médanos
vivos en la década de los años 70, hasta en una estancia del
partido de 25 de Mayo. Se citan especialmente como zonas de enormes
médanos las de Guatraché y Rucanelo en la hoy provincia de la
Pampa, como a la que va de Trenque Lauquen a Guaminí. Quien realiza esta
síntesis corrobora como testigo de arenales inmensos hasta la primera
parte de los años 50.
Dice Todo es Historia que hasta las tras
últimas décadas del siglo XIX la humedad fue en aumento,
permitiendo la ocupación de territorios, los ferrocarriles y la
agricultura, que llegaron hasta los límites de lo que hoy, en los libros
de texto, se fijan para la pampa húmeda.
Hacia principios del presente siglo culmina este
proceso de humedecimiento de la pampa. Los excesos de agua, para entonces,
dieron lugar a las inundaciones. Donde mas se hicieron sentir fue en la zona
ganadera mas antigua de la provincia de Buenos Aires, donde estaban los
propietarios mas influyentes: la cuenca del Salado.
Durante la primera guerra mundial comenzaron
anotarse las sequías. Primero una cada tres años, luego dos de
cada cuatro. Hasta que en los años 30 estalló lo que ha dado en
llamarse la "crisis climática de los años treinta".
Esas sequías encontraron un área sin
protección a causa de los desmontes y el reemplazo de la
vegetación natural, por lo que el avance del desierto, para
desesperación de colonos, empresas ferroviarias y gobierno, fue muy
rápido. Los médanos se movilizaron hasta el partido de Nueve de
Julio. Más al oeste la situación era dramática. La arena
lo cubría todo.
Quien realiza esta crónica vio como era en
los años 40 el Pampero, se comenzó a llevar los cardos rusos
quien sabe a donde y a los chacareros ( muchos tíos y primos) a engrosar
el hasta entonces pequeño Gran Buenos Aires. Quien realiza esta
crónica siempre se preguntó quien trajo mas gente a los barrios
de emergencia, si el Pampero con su aluvión geológico, o el por
entonces Presidente Perón, con el casi irreproducible término del
“aluvión zoológico”.
Quien realiza esta crónica, al menos por su
experiencia sabe que primero fue el Pampero. Y que a ese aluvión
geológico era inevitable darle una respuesta.
Dice Todo es Historia que la crisis
climática de los años 30 tuvo una gran incidencia como agravante
de la crisis socioeconómica de la época.
Agrega que "entre 1.920 y 1.960 las
sequías fueron, por lejos, el principal problema agrícola
argentino en la pampa húmeda. Fue entonces cuando prosperó la
producción ovina en la Patagonia y las economías regionales. En
1952 se secaron las lagunas del sistema de las encadenadas.
Quienes como el padre de quien realiza esta
crónica, a principios de siglo pudieron "adentrarse" un par de
cientos de kilómetros en lo que es hoy la provincia de La Pampa, para
los años 30 debieron desandar ese camino.
A partir de principios de la década de los
sesenta comienzan a notarse los efectos del regreso de la humedad.
Quien realiza esta crónica no podía
creer lo que veía, con los ojos húmedos todavía, por el
recuerdo de una imagen, la más triste de su vida, la de los parrales de
la estancia "La Mercedes" tapados por la arena, a sólo unos
Este humedecimiento, dice Todo es Historia, "debía corresponderse con una tendencia al aumento de las temperaturas medias mundiales".
Esa tendencia es reconocida recién hacia 1975.
Alrededor de 1850 termina la Pequeña Edad
del Hielo, de tiempo seco, que explica gran parte de la historia de los
primeros años de Argentina independiente, su crecimiento, la causa de
porque los poderosos lo eran, etc..
Hacia los años 1870 aparece el clima mas
húmedo. Tras 50 años del cambio definido, es decir, algo
después de 1920, se reanuda el tiempo seco. Dura esta época otros
50 años aproximadamente.
Es la sequía de los años 1920/30
hasta 1960, la que permite explicar mucho mas de lo que uno cree, de la
historia reciente de los argentinos, del peronismo, de la incipiente
industrialización, del crecimiento acelerado de los centros urbanos.
Y si la historia vuelve a repetirse, es la pregunta.
Hasta ahora la fortuna o desgracia de amplios segmentos de la población dependió en gran medida del clima..
Quienes alguna vez ocuparon la zona de la cuenca del Salado, hoy ven con letra de imprenta sus apellidos en la historia argentina.
Otro tanto ocurre con los que sin buscar esos
rumbos, se orientaron para el oeste, o para el norte. El clima también
les dio un lugar en la historia.
Cabe preguntarse si todo esto es argumento suficiente como para comenzar a prepararse para los 50 años de clima predominantemente seco que se iniciaría entre el 2010 y el 2030. Falta sólo un par de década.
Dice Tomás de Anchorena, secretario del
Prosa (Promoción de la Conservación del Suelo y del Agua) e integrante
de la Fundación para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(RECIC): "Desde 1976 se ha iniciado una etapa de grandes lluvias que
aún continúan".
"En las 7 décadas del presente siglo
existió una alternativa de períodos lluviosos y de sequía
con lapsos entro ellos de uno a cuatro años".
"En las últimas 7 décadas se
produjeron sequías en 1949 y en 1960, e inundaciones en 1914 y
1971".
Alerta Anchorena que si esta situación fue grave en épocas anteriores, cuando no existía una agricultura intensiva y predominaba la actividad pastoril, hay día con un suelo que ha perdido su virginidad y fertilidad original, herido por procesos agrícolas abusivos, el asunto se ha convertido en el asunto socio económico de gran envergadura. Recomienda máxima prudencia.
Si se continúa con una política
simplista de eliminar el agua con la apertura indiscriminada de zanjas y
canales, es que no se piensa que se repetirán las épocas de
sequía.
Sobre el tema, subraya Anchorena en la mejor
síntesis que quien realiza esta crónica haya leído en su
vida, existen dos teorías.
Una, la que partiendo del pensamiento de Florentino
Ameghino considera el problema integral de alternativas, de excesos
hídricos sucedidos de grandes sequías. Plantea la necesidad de
manejar los excesos de agua dentro de las cuencas regionales para poder
así mantener los excedentes aprovechables en épocas de
sequía.
Otra, la que busca una solución coyuntural,
eliminando lo mas prontamente posible los excesos de agua, mediante canales que
los expulsen al océano. Esta es la que ha sido adoptado hasta el
momento.
"Todos los antecedentes existentes permiten
aceptar, razonablemente, que actuar exclusivamente sobre una emergencia conduce
al caos que hoy presenta la provincia de Buenos Aires".
Esta en juego, dice, no solamente el presente
social y económico de la provincia, sino la grave posibilidad de
destruir el potencial de una de las regiones mas fértiles del mundo.
Anchorena propone la creación de una
comisión interdisciplinaria y quien realiza esta nota dice, ¡Vaya
el mérito, comienza por lo obvio!. Esa comisión se
ocupará, si es interdisciplinaria, no sólo de manejar los excesos
de agua actuales, sino de prever faltantes futuras, como de reformular la tarea
agraria con criterios conservacionistas.
El hecho es que proponer que se consulte a los
mejores de distintas ramas, ha llegado a ser un mérito. Algo tan grave o
más que los cambios climáticos, que aparentemente pueden ir
previéndose.
Se impone profundizar cualquier análisis sobre esta última parte de un medio siglo de mayores temperaturas, que nada tendrían que ver con el efecto invernadero. Aparentemente.
Volver a: Inundaciones > Principio del documento