Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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ovina
Med. Vet. Jorge Manazza.
2005. Grupo de Sanidad Animal, INTA E.E.A. Balcarce.
El período alrededor del parto es, si dudas, el más
crítico en el ciclo anual de producción ovina. En esta época se produce el
El bajo porcentaje de señalada que registra nuestro
país, que es de 65 % en promedio, se debe a las siguientes causas:
1.
Ovejas y carneros subfértiles e infértiles
2.
Mortalidad embrionaria
3.
Alta mortalidad neonatal
En la producción de ovinos hay que tener en cuenta: la fertilidad de
los reproductores, el examen clínico de carneros, la selección anual de ovejas
y borregas, pero en esta época debemos prestar especial atención a la
mortalidad neonatal.
Estas muertes se pueden evitar o minimizar resolviendo los problemas
de parto en las ovejas. Analicemos cómo reducir esas pérdidas, así se podrá
obtener el máximo de corderos sanos por temporada, mantener un buen nivel productivo
y asegurar un incremento en los beneficios de la explotación ovina.
Quizás hoy, como nunca, se dan las condiciones para mejorar la
ganadería ovina Argentina. Existen incentivos económicos por parte del
gobierno: créditos blandos, aportes no reintegrables (ANR), precios
internacionales alentadores para carne, lana y derivados de la leche ovina;
oferta de mano de obra con posibilidades de ser capacitada en Centros de
Formación para jóvenes y adultos, condiciones agroecológicas favorables: suelos
y climas aptos, superficies generosas y una tradición agropecuaria familiar,
con importante cultura ganadera. Se necesita poner buena dedicación
en el cuidado de los animales y mucho empeño para mejorar la actividad, pues si
no controlamos y reducimos las tasas de mortalidad, tanto en ovejas como en
corderos, difícilmente conseguiremos explotaciones rentables.
Para lograr buenos parámetros productivos es preciso empezar por
controlar la alimentación, el manejo reproductivo y sanitario de nuestras
majadas.
Estudios realizados por el INTA, tanto en la Patagonia como en la
Provincia de Buenos Aires, demuestran que las dos causas primarias más
frecuentes de muertes perinatales son el hambre y el frío.
Es necesario comprender que no estamos sólo ante un problema
productivo, hay que verlo o sentirlo también como un tema importante de
"bienestar animal", pues muchos corderos expuestos al viento, agua
y/o frío ambiental, sufren hambre durante varias horas o días antes de morir.
Así, las primeras 72 horas de vida son las más críticas para la supervivencia y
exigen la atención permanente del ovejero.
La mortalidad puede variar desde un 5 % hasta un 30 %, según época de
parición, clima, tipo de campo, etc.; pero fundamentalmente debido a la
atención y cuidados que se brinde a los animales, especialmente al manejo
nutricional y sanitario que se haga.
Las majadas con servicio de marzo-abril, tendrán la parición hacia el
final del invierno, primeros días de la primavera. Es importante planificar
bien la alimentación que daremos a ovejas y borregas antes del servicio, para
que lleguen en buen estado o "condición corporal aceptable" (grado 3)
a ese momento. Encontrar la fecha más adecuada de servicio, o en otras palabras
lograr un ajuste en la época de "encarnerada", es uno de los
elementos centrales para mejorar los índices reproductivos, sin olvidar la
buena nutrición y sanidad. Ahora bien, ante una situación ya planteada, nos
queda ver cómo reducir la alta mortalidad neonatal. Corderos con bajo peso al
nacimiento y escasa o nula reserva de grasa (energía), gestados por madres
flacas y desnutridas, son los más susceptibles a morir por inclemencias
climáticas. Además las ovejas mal alimentadas se ven más atraídas por la comida
que por sus hijos y suelen alejarse pronto del lugar del parto, para pastorear,
esto afecta la relación madre-hijo, pues aumenta la frecuencia de separación y
produce una mayor mortalidad de corderos mellizos.
Los recién nacidos deben regular su temperatura rápidamente, mantener
los 39 a
♦
Exposición: los requerimientos de calor son muy altos ya que:
o
La piel del cordero tiene una capacidad de aislamiento muy baja.
o
Nace mojado y necesita gran cantidad de energía durante el tiempo que tarda
en secarse.
o
Tiene más superficie de piel en relación a su peso, que los animales
adultos.
♦
Inanición: se corregirá con la toma de calostro y con una lactación
suficiente. Un buen peso al nacer de
Con referencia a este último tema, un cordero liviano tiene igual
superficie de piel que uno pesado. La menor reserva de grasa no alcanza para
compensar el enfriamiento de la piel húmeda; así, el riesgo de muerte aumenta a
medida que baja el peso del cordero por debajo de los
Hay que recordar que la oveja desnutrida suele tener poco calostro o
demora varias horas luego del parto en brindarlo. Sabemos que las peores
condiciones climáticas están dadas por bajas temperaturas, con lluvia y viento;
este último constituye el factor crítico, ya que acelera la evaporación de la
piel mojada del recién nacido y baja la temperatura corporal al extremo de
difícil recuperación. Reduciendo su velocidad mediante reparos naturales o
artificiales, disminuirá también la pérdida de corderos en aproximadamente un
50%. Cuadros con pajonales y buen forraje intercalado, reservados para el
momento del parto, servirán a este propósito.
No existe una receta "magistral" y única que al aplicarla, dé
solución inmediata al problema de mortalidad neonatal; no obstante, gracias a
experiencias y estudios realizados, actualmente se dispone de mejor información
y más conocimientos para reducir las pérdidas de corderos.
En lo que respecta al clima, hoy se cuenta con herramientas
importantes y seguras al momento de tomar decisiones, el pronóstico extendido
del tiempo, previene situaciones de riesgo y puede evitar mortalidades de
corderos. Si amenaza mal tiempo en vísperas de parición, se sugiere repuntar
las majadas a las partes más abrigadas del campo (montes, pajonales, lomadas
protegidas, tinglados, etc.). Las ovejas no esquiladas, generalmente no buscan
refugio, tienen la protección de su abrigado "poncho" de lana, pero
sus hijos , no!!; de ahí la importancia de obligar a las inminentes madres a
tomar abrigo, mediante repuntes oportunos para asegurar la supervivencia de su
cría.
También se pueden distribuir rollos de forraje en los potreros de
parición, dispuestos de tal manera que reparen del viento; en ese caso las
ovejas, si están esquiladas, buscarán abrigo solas. (FOTO 2)
Para evitar la muerte por inanición de los corderos, podemos recurrir
a varias soluciones:
Manejar una "condición corporal buena" (grado 3 de puntuación)
durante el último tercio de gestación, mejora el comportamiento de la oveja, la
producción de calostro y el vigor del cordero al parto. Es recomendable
no pasar de 4 grados de puntuación. Las ovejas excesivamente gordas
pueden presentar problemas al parto como engrasamiento del canal y toxemia de
la preñez.
La suplementación estratégica con granos de maíz o cebada durante las dos
últimas semanas de gestación duplica o triplica la producción de calostro,
respecto a ovejas no suplementadas. A su vez es menos viscoso, lo que permite
al cordero mamarlo mas fácilmente.
La esquila preparto "temprana", a los
El diagnóstico de gestación por ecografía, realizado en el 2do. tercio de
gestación (
Los signos de que una oveja va a parir son:
♦
Vientre abultado, agrandamiento de ubre o turgencia mamaria por llenado.
♦
Se separan de la majada y buscan lugares tranquilos.
♦
Pierde la atención por el entorno.
♦
Se tumba debido a los dolores, levanta la cabeza , frunce los labios, tiene
dilatación de la vulva.
♦
Cuando el proceso de parto ha comenzado:
♦
Aparece primero el saco embrionario o "bolsa de agua".
♦
Comienza a salir una mano, luego la otra. La pezuña que aparece indica que
el cordero "viene de mano" que es la presentación normal.
♦
El proceso de nacimiento progresa y aparece la cabeza.
♦
El cordero sale hasta su cadera, el nacimiento está por completarse.
♦
Se produce el "nacimiento" y el cordero sale envuelto por el saco
embrionario.
♦
La madre lo limpia y estimula con su lengua.
Para poder brindar mayores cuidados a los corderos y sus madres se puede
elegir el momento más adecuado para el parto. Es posible sincronizar
los partos aplicando dexametasona en la última semana de gestación. Con esto se
consigue agrupar la mayoría de los nacimientos entre las 36 - 48 horas que
siguen a la inyección.
Lleve en su mochila, o recado: jabón líquido, desinfectante no irritante
(tipo DG-6), vaselina líquida, óvulos intrauterinos, antibiótico de amplio
espectro inyectable, jeringas plásticas, agujas para inyección, tijera, cuerdas
o tiento fino, guantes látex descartables, cortos y largos.
La regla de oro es: no actuar demasiado pronto, pero tampoco dejar
desatendida a la oveja.
En las siguientes situaciones es necesario intervenir de forma inmediata:
♦
Cuando aparece solamente la cabeza.
♦
Cuando aparece solo la cola.
♦
Cuando tras romper la bolsa de agua, el feto no avanza en ½ hora.
♦
Cuando mostrando "signos" de parto, la oveja no ha parido en 1
hora y media.
♦
Normales: el dorso del cordero debe situarse en la parte superior del
canal. De no ser así, hay problemas.
o
presentación anterior
o
Presentación posterior
♦
Anormales o distócicas:
o
de cabeza, con los codos flexionados.
o
con 1 ó 2 manos hacia el interior, bajo el cuerpo.
o
con 1 ó 2 patas hacia la matriz (sentado)
o
de espaldas (boca arriba);
o
dos fetos emergen juntos, o bien con la cabeza doblada hacia atrás.
o
El caso más difícil: el cordero se presenta de espalda y atravesado
respecto al canal del parto.
o
También se consideran situaciones problemáticas, los partos de borregas o
primerizas con deficiente conformación, canal de parto y anillo cervical poco
dilatado, cordero demasiado grande, muerto, momificado o malformaciones
congénitas.
Es importante que el "partero" tenga experiencia y mano suave.
Hay que intervenir cuando es evidente que la oveja parturienta no puede hacerlo
por sus medios; el esfuerzo y dolor la agotan y aceptará la ayuda sin
resistirse.
Las primerizas requieren preferente atención y debemos observarlas más
seguido.
Resulta imprescindible esmerar la higiene y maniobrar con mucha delicadeza.
Lubricar y desinfectarse manos y brazo. Generalmente el problema consiste en un
cordero demasiado grande o malas presentaciones del feto.
Insertando una mano en el canal es posible determinar la causa de la
complicación; se comprobarán las partes del cordero cuya posición se desea
corregir. Muchas veces es necesario empujar el feto hacia el interior del útero
o "matriz" para moverlo o rotarlo con más facilidad. Cualquier
manipuleo necesario resulta más rápido y menos doloroso realizarlo ahí.
Palpar con cuidado el lomo, miembros y cabeza hasta lograr una presentación
normal. Para posicionar la cabeza se introduce nuestro dedo del medio (mayor)
en la boca del cordero, pero primero debemos asegurar la posición de las dos
manos y una vez que comprobamos que son del mismo par y cordero, las sujetamos,
enlazándolas con la cuerda fina. Si todo está preparado, se realiza tracción
sostenida (sin tironear), hacia fuera y abajo.
Comprobar que no queden más corderos en el interior de la matriz y que no
se lesionó la misma, ni el canal del parto. Siempre hay que administrar una
dosis de antibiótico de amplio espectro, o colocar una tableta antibiótica en
el útero para prevenir infecciones. Si las "pares" no han salido, la
oveja normalmente realizará la expulsión posterior. Luego de asegurarse que el
cordero respira y que la madre tiene calostro disponible (puede tardar en
bajar), dejarla con su cría en lugar abrigado, limpio y tranquilo para su
recuperación y amamantamiento.
Si tras uno o dos intentos para solucionar el parto no se obtienen
resultados satisfactorios, se deberá pedir ayuda del Veterinario, quien podrá
juzgar necesaria la realización de una cesárea. La clave reside en requerir sus
servicios antes de poner en peligro la vida de la madre y del cordero.
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