PRODUCCIÓN BOVINA DE CARNE

Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,

Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina

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Ombú (Phytolacca dioica)

Ing. Agr. Milán Jorge Dimitri* y Botánico José Santos Biloni**. 1973. El Libro del Árbol, Edit.

Celulosa Argentina S.A., Bs. As.

*Director; **Textos.

 

Phytolacca dioica L. (= Pircunia dioica (L.) Moq.). Familia: Fitolacáceas. Si­nónimos vulgares: umbú, bellasombra (en España).

El vegetal más típico de nuestra tierra ‑ al menos dentro del ambiente litera­rio ‑ a pesar de que se haya discutido su origen argentino y aún americano; es el ombú de amplia copa y enormes raíces, semejantes a poderosos y re­torcidos tentáculos, con los que se aferra al suelo. Una composición primaria, sintética del panorama pampeano se logra con una línea horizontal sobre la que se eleva la silueta redondeada del árbol. Sin embargo, el ombú no es especie de la pampa bonaerense, sino del nordeste cálido y húmedo, ex­tendiéndose naturalmente hasta los bosquecillos del Plata y quizá hasta el sur de Magdalena. Actualmente escasea en la llanura bonaerense, pues se lo ha reemplazado por especies arbóreas de crecimiento más rápido o de mayor utilidad. Por la belleza de su porte se lo cultiva en el extranjero, es­pecialmente en los países del Mediterráneo, donde se ha aclimatado mag­níficamente, a punto de dar lugar a la hipótesis del origen español del ombú. A pesar del extraordinario desarrollo de su copa, del tronco y las raíces, los botánicos lo consideran una yerba gigante, debido a la estructura anor­mal de su tallo, en el que aparecen, alternadas, capas leñosas con otras blandas que le dan a la madera ‑si merece este nombre ‑ una apariencia de hojaldre.

 

      

 

HOJAS:

Caedizas, alternas, ancha­mente elípticas, oblongas o aovadas, pecioladas, de 10 a 12 cm de largo por 6 a 7 cm de ancho, de ápice agudo y base por lo general redon­deada, margen entero. Nervadura central prominente. Pecíolo de 3 a 6 cm de largo.

En climas cálidos las hojas se man­tienen todo el año; en los templa­dos, hasta que se producen los pri­meros fríos intensos.

 

 

FRUTOS:

Bayas carnosas, que su­gieren la forma de un pequeño to­mate achatado, de 10 a 15 mm de diámetro por 5 a 7 mm de altura, longitudinaimente lobadas, con 10‑14 carpelos; estilos persistentes. Una semilla negruzca y pequeña en ca­da lóculo. Se mantienen verdosas durante mucho tiempo, tornándose amarillas a la madurez total. Se des­prenden entonces, en racimo, tapi­zando el suelo con una alfombra carnosa en todo el ámbito sombrea­do por la copa.

 

BASE DEL TRONCO:

La caracterís­tica más notable de esta especie, según Lucien Hauman, es el extra­ordinario desarrollo de la base del tronco, que se engruesa considera­blemente en los ejemplares adultos, formando como un pedestal de for­ma muy irregular, de donde salen troncos secundarios de grosor dife­rente y que se continuan en la parte superior de las raíces principales, caprichosamente contorneadas en la superficie del suelo.

 

 

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