Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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R. M. Marlats,
G. Denegri, O. E. Ansín y J. W. Lanfranco. 1995. Agroforestería en las
Américas, 2(8):20-25.
Investigadores
del Depto. de Silvícultura de la Fac. de Ciencias Agrarias y Forestales,
Universidad
Nacional La Plata, Argentina.
El
establecimiento y el desarrollo de los Sistema Silvopastoriles (SSP) deben
adecuarse a los factores ecológicos, sociales, económicos y políticos de la
zona que los adoptará. Son sistemas que se caracterizan por su diversificación
y beneficios ampliamente demostrados, estos aspectos son más favorables
respecto a otras modalidades del uso de la tierra (Von Maydell, 1985; Percival et al., 1984; Knowles, 1988), ya que
logran un adecuado balance entre productividad, estabilidad, diversidad y
autorregulación del ambiente (ICRAF, 1989).
Ante
la posibilidad de su adopción, a menudo surgen los cuestionamientos relacionados
con la sostenibilidad de la producción y su rentabilidad en el corto y mediano
plazo: ¿Puede un SSP competir con una monocultura agropecuaria o forestal? ;
¿es una excusa debida a fallas de las prácticas convencionales en zonas
marginales? (Von Maydell, 1985).
Sobreviene, entonces, la necesidad de realizar evaluaciones económicas
que permitan optar entre los beneficios de la policultura de los SSP o las
monoculturas tradicionales.
El
sur de la Pampa Ondulada en la provincia de Buenos Aires, es una de las zonas
agropecuarias más importantes de la Argentina.
La ganadería bovina extensiva productora de carne es una de sus
actividades principales. La oscilación
en los precios del mercado y la baja rentabilidad de las explotaciones en las
últimas décadas han constituido una situación que provoca inestabilidad
económicosocial en amplios sectores rurales, acentuándose en las pequeñas y
medianas superficies prediales. Frente
a esta situación, Aguerre y Denegri (1991) contraponen la actividad forestal
con las siguientes ventajas comparativas:
1)
Tendencia
favorable y menor variabilidad de tos precios;
2) Menores restricciones
arancelarías y no arancelarias que generan mercados más transparentes.
3) Pronóstico de dificultades en el
abastecimiento de materia prima forestal para casi todo el mundo a mediano
plazo, presentando un escenario favorable para las exportaciones forestales
argentinas.
El
área considerada posee ambientes favorables para la producción de álamos (Populus spp.), que hoy aparece con
carácter sustitutivo de las actividades agropecuarias tradicionales. Existen establecimientos con plantaciones
que abastecen a la industria papelera y de aserrio, ratificando sus posibilidades
biológicas y económicas.
Uno
de los principales inconvenientes para decidir el ingreso a la actividad, es el
tiempo necesario para al la restitución de la inversión. Frente a este panorama, los SSP pueden
constituirse en una alternativa para incorporar la explotación forestal
utilizando las ventajas económicas que tiene cada componente del sistema por
separado, el rápido retorno de las actividades agropecuarias y las
características favorables del mercado forestal internacional.
Uno
de los temas a dilucidar es si estos componentes reunidos en SSP, ofrecen
realmente un avance económico y una opción de mayor estabilidad.
Diversas
herramientas de medidas económicas y de productividad se han desarrollado para
cotejar las propuestas entre las mono y policulturas. Así, en la cuantificación
de la productividad puede considerarse la "razón equivalente de
tierras" o LER (Land Equivalent Ratio) propuesta por Mead y Wiley
(1980). Se sugiere también el uso de
las herramientas económicas clásicas: la Tasa Interna de Retorno (TIR) y el
Valor Actual Neto (VAN). Vandermeer (1989) desarrolló el Valor Total Relativo
(RVT), relacionando el valor monetario de las dos culturas (como mono y
policultura) proponiéndola como idónea para considerar económicamente estos
sistemas.
Planteado
el problema, se definió corno objetivo del presente trabajo la comparación
estimativa de los niveles de retorno de dos SSP, con las tradicionales
monoculturas ganadera y forestal, mediante la utilización de Indicadores de
Productividad y Económicos, sin contabilizar los beneficios ecológicos de los
SSP.
Los
suelos de las producciones evaluadas son Typic Arguidolls, comunes en la zona
Sur de la Pampa Ondulada (Lanfranco, 1986). La situación muestral analizada
pertenece a un área demostrativa, ubicada en la Estación Experimental
"Julio Hirschhorn", de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales
de la Universidad Nacional de La Plata, República Argentina (34º 55' LS y 57º
57' LW).
Los
modelos comparados durante un período de ocho años estuvieron integrados por:
1.-
Monocultura forestal (MF) integrada por una plantación comercial de álamo (Poputus deltoides Marsh. cv Cat Fish
2), de 625 plantas por hectárea que rindió al octavo año un volumen útil para
celulosa de 122 t ha-'. El precio aplicado fue de 10 US$/t), habitualmente
pagado para la madera de monte en pie por la industria de celulosa.
2.-
Monocultura ganadera (MG) compuesta por un pastizal dominada por especies
indígenas y naturalizadas de BROMUS catharticus H.B.K., Lolium
multiflorum Lam., Paspalum dilatatum Poir. y Cynodon dactylon L., cuya productividad fue proyectada para un modelo
ganadero de cría bovina, de frecuencia modal para la zona y para el componente
carne, se tomó el precio promedio de una serie histórica de 20 años (0.78
US$/kg para terneros).
3.
Policultura
Silvopastoril con 250 árboles por hectárea (PSSP 250), área basimétrica 7,85
m/ha, configuración espacial rectangular con árboles separados a 4 m y 10 m
entre filas y tapiz herbáceo similar a MG.
4.
Policultura
Silvopastoril con 416 árboles por hectárea (PSSP 416), área basimétrica de 13.07 m2/ha configuración espacial
rectangular con árboles separados cada 4 m y 6 m entre filas y también tapiz
herbáceo sinfilar a MG.
Para cada modelo productivo se
consideró una escala de 300 ha, basada en la superficie capaz de alimentar una
producción sostenida de madera para la industria. La reunión de esa superficie puede hacerse a través de los
aportes de uno o varios productores. Se
consideró además, la mayor frecuencia de establecimiento por superficie (Cuadro
l); en la cual se observa que la mayor cantidad de explotaciones se encuentran
en el rango de 100 a 600 ha.
Cuadro 1.- Cantidad y superficie
de explotaciones agropecuarias por escala de extensión en la zona tratada.
(Encuesta
Nacional Agropecuaria 1982. Ministerio de Asuntos Agrarios de la Prov. de
Bs.As.)
|
Tamaño en ha |
Porcentaje por establecimiento/superficie |
Tamaño en ha |
Porcentaje por establecimiento/superficie |
|
0 a 50 |
14 / 1.1 |
51 a 100 |
14.8 / 2.8 |
|
101 a 200 |
24 / 9.1 |
201 a 400 |
20 / 14 |
|
401 a 600 |
9 / 10.4 |
601 a 1000 |
8.5 / 15.9 |
|
1001 a 2500 |
7.5 / 27.9 |
más de 2500 |
1.7 / 18.6 |
Para la evaluación económica de
los modelos se emplearon los siguientes indicadores económicos:
1- Tasa Interna de Retorno
(TIR):
TIR (i*) S I - E = 0; (1 + i*) n
Donde: I = ingresos; E =
egresos; i* = TIR (incógnita); n = tiempo
2- Valor Actual Neto (VAN):
VAN= S I – E ; (I+i)n
Donde: I = ingresos; E = egresos; i = tasa de
interés; n = tiempo
3-
Valor
Total Relativo (RVT), es una relación monetaria usada para la comparación de
los SSP donde:
RVT = (a.Pl+b.P2) / (a.M1). en
la cual Pl y P2 son las producciones
de los subsistemas en las policulturas y M1 y M2 los rendimientos en sus
cultivos puros. Se le aplica a las
producciones físicas los precios (a y b) relacionados a la producción principal
(Mean y Wiley, 1980).
Para la comparación de
productividad se empleó una razón equivalente de tierras denominada
originalmente Land Equívalent Rado (LER) Vandermeer (1989), este índice es una
relación productiva para la evaluación comparativa de los SSP:
LER = (P1 / M1+P2/M2)
Para comparar los resultados se
evaluaron las monoculturas y policulturas en un período de ocho años,
considerándose en todos los casos que se compra el suministro ganadero, se foresta
al comienzo del ciclo, para liquidar el conjunto al octavo año.
Las
producciones físicas de los distintos tratamientos utilizadas en los cálculos,
se aprecian en las figuras 1, 2, 3 y 4.
En el Cuadro 2 aparecen los resultados finales de los análisis surgidos de la aplicación de las herramientas propuestas. Los indicadores utilizados arrojan diferentes respuestas, la TIR, el RVT y la LER favorecen a las policulturas.
Cuadro 2.- Resultados de la aplicación de indicadores económicos de productividad y su comparación relativa.
|
Indicador económico |
Monocultura ganadera MG |
Monocultura forestal MF |
PSSP 416 |
PSSP 250 |
|
VAN (8%) $/ha |
11,05 |
51,46 |
102,40 |
48,63 |
|
TIR % |
9,27 |
9,30 |
10,66 |
9,49 |
|
RVT |
|
|
1,75 |
1,55 |
|
LER |
|
|
1,41 |
1,26 |
Al
analizar estos resultados se aprecia la potencialidad de los sistemas con sus
ventajas físicas y económicas, respecto de las monoculturas. En tanto que aplicando el VAN al 8 % de
interés, la mayor utilidad se obtuvo en la PSSP 416 y en orden decreciente, la
forestación pura MF, la PSSP 250 y la actividad ganadera tradicional MG. Estos datos coinciden con los registrados
por Arthur-Worsop (1985), quien trabajando en un SSP de Pinus radiata, en Nueva Zelanda, obtuvo un valor actual neto
(US$/ha), mayor que el registrado en actividades puras, ganadería y
forestación, operando con una tasa de interés del 10 %.
La
tasa de interés es un aspecto importante que debe considerara en la evaluación
de las PSSP, lógicamente esta variable influye directamente sobre la
rentabilidad del sistema. Así, la misma
fluctuará según varíen las tasas de interés entre el 3 % y el 10 % y
combinándose con la densidad de plantación, variará la rentabilidad de la
policultura (Doyle et al., 1986). Con
la tasa de interés del 8 %, de uso común en la Argentina, la PSSP 416 es quien
brinda la combinación más favorable.
Los
análisis de sensibilidad indican que los resultados económicos de las
actividades forestales están condicionados por un alto número de
variables. Fundamentalmente, son
factores ligados al componente forestal, donde se destacan: la distancia de la
industria de aserrío, la distancia de los puertos, los costos de
aprovechamiento de la madera, el índice de sitio y la fertilidad (Marlats,
1990).
Al
incrementarse la escala de la producción el valor agregado, mayor es la
posibilidad que se tiene de acceder a plazas externas. Estas aseguran
condiciones de precios y de mercados superiores. Además, en muchos casos
ofrecen financiar el proceso productivo.
También, es necesario considerar el precio de la madera ya que su valor deberá
incrementarse debido al crecimiento del desbalance entre la demanda y la oferta
mundial. Doyic et al.(1986) calcularon el Valor Actual Neto (libras/ha) suponiendo
hasta una duplicación del precio de la madera y un mantenimiento de los precios
ganaderos.
La
Figura 5, cuando define a los SSP desde un enfoque económico, focaliza el
énfasis en las interacciones de sus componentes. Estas pueden ser competitivas, complementarias y aun
suplementarias, como resultado de las condiciones especiales creadas por las
combinaciones (Hockstra, 1987). En la
PSSP 416 arb/ha se observa que la incorporación del sistema a la actividad
tradicional, favorece la rentabilidad del establecimiento y produce una
estabilización de los ingresos, ante la oferta continua de los productos. Dado que el sistema no funciona como la
sumatoria de los componentes individuales que lo integran, debido a su
complementariedad, los valores del RVT se acercan a los de la actividad
forestal más que a ubicarse entre los de sus dos integrantes.
Por
otra parte, se estima que los valores de madera en pie de los rollizos que
provengan de los SSP, serán superiores al tener un mayor diámetro (producto de
la menor densidad), pudiéndose destinarlos a las industrias del aserrío o de
bobinado.
Desde
el punto de vista social, la variación estacional en el requerimiento de mano
de obra podría resultar a primera vista, un factor poco atractivo para el
productor agropecuario. No obstante, se
puede absorber a través de la capacidad de trabajo familiar. Deben agregarse los empleos permanentes
generados en los viveros, en la explotación forestal y en las posibles
industrias conexas. Ello beneficiaría a
la comunidad rural, ya que las actividades ganaderas necesitan poca mano de
obra para su implementación.
Si
bien los resultados económicos demostrarían su conveniencia, la adopción de los
SSP está condicionada por la preferencia del productor hacia lo que conoce, la
ganadería. No obstante, la falta de familiaridad con la producción forestal,
debería minimizarse ante los bajos riesgos de la policultura, actividad en la
cual hay que destacar los beneficios ecológicos de la conservación y el
mejoramiento del ambiente.
La
rentabilidad económica de la inclusión del árbol en el paisaje rural resulta
positiva a través de los sistemas silvopastoriles.
Los
efectos ecológicos, cuya valoración aditiva sólo es posible en el tiempo, son
acompañados por resultados favorables de medición económico financiera
directa. Así, la adopción de la
actividad es promocionable como instancia superadora de las monoculturas.
La
estrategia de estos emprendimientos debe incluir economías de escala y valores
agregados, a los cuales pueden arribarse en forma unitaria o con asociaciones
que conformen cuencas de abastecimiento con industrias propias.
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