Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia
de Córdoba, República Argentina
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Pizzio, R.M. y Royo
Pallarés, O. 2000. E.E.A. INTA Mercedes, Corrientes, Argentina.
Jornada de Actualización en Forrajeras
Subtropicales.
El manejo del
pastoreo lleva implícito el control de un sistema complejo que incluye animales,
pasturas y suelos, íntimamente relacionados y todo esto afectado por las
condiciones climáticas.
El hombre
debe manejar una cantidad de factores para hacer que este sistema tan complejo,
sea productivo, eficiente y sobre todo sostenible en el tiempo. El éxito en el
manejo del pastoreo se va a lograr cuando el empresario logre una ponderación
verdadera, real, equilibrada y armónica de los factores que comandan al
sistema.
La
alimentación de la ganadería regional está basada fundamentalmente en las pasturas
naturales, pero hay áreas donde las pasturas cultivadas subtropicales adquieren
importancia. Una de las características más importantes de estas pasturas
estivales tanto naturales como cultivadas es su gran variabilidad de
producción, dentro del año, entre años y dentro de las diferentes pasturas.
El gran
desafío es poder ajustar la carga animal de acuerdo a la capacidad de carga del
potrero. La capacidad de carga de un potrero esta determinada por las
características ambientales propias del mismo, por la composición botánica, por
la condición de la pastura y la disponibilidad de materia seca. La demanda
forrajera está influenciada por el tipo de animal, la clase, el estado
fisiológico de estos y como así también por la época en el cual se realiza el
pastoreo. Esto determina que el manejo de la carga animal debe ser lo más
flexible posible y se deberían realizar ajustes de carga de acuerdo a la
condición de cada potrero y la categoría de la hacienda utilizada.
Para ayudar a
determinar la carga de una zona existen varios métodos, que difieren en sus
costos, tiempo para obtener la información, grado de exactitud y posibilidades
de extrapolación.
Lo más rápido
y práctico que uno puede hacer al llegar a una zona que no conoce, es hacer relevamiento
de registros de cargas utilizadas en la zona. El inconveniente de este
método es que no se tiene seguridad de la información recabada,
pero ayuda a determinar dentro de que rangos de carga se puede
empezar a trabajar, para después realizar los ajustes más finos.
Otro método
para determinar la carga animal es relacionando la producción de Materia
Seca y el consumo del animal. Para aplicar este método es necesario
tener en cuenta los siguientes factores: Producción anual de
materia seca, condición de la pastura, factor de uso del pasto, requerimientos
del animal y consumo del animal. Este es un método objetivo, pero
no mide la respuesta animal, es necesario que después de
transcurrido cierto tiempo se realice una evaluación del comportamiento de la
pastura y de los animales, para hacer ajustes si son necesarios.
Los ensayos
de pastoreo para determinar la carga animal es el método que mayor seguridad
brinda en la información obtenida y más enseñanza deja cuando son bien
diseñados y tienen una duración de por lo menos 3 años en las pasturas
cultivadas y 5 años en las pasturas naturales.
La E.E.A. del
INTA de Mercedes realizó varios ensayos de pastoreo para evaluar la carga animal
tanto con vacas de cría, como con novillos o vaquillas en recría. Algunos de
estos ensayos se realizaron en la Estación Experimental y muchos otros en campo
de productores, gracias a la colaboración de los dueños y administradores. En
todos los casos la respuesta del animal frente a incrementos de carga fue
reducir su ganancia de peso. Un ejemplo de esto ocurrió en un ensayo realizado
en la Estancia “Rincón de Yeguas” donde durante 11 años se evaluaron 3 cargas
en campo natural: 0.83, 1.13 y 1.48 vaquillas/ha en pastoreo continuo, los
animales ingresaban al ensayo a los 8 meses en el mes de Abril y salían el
próximo año para la misma fecha con 20 meses de edad.
La carga
animal afectó negativamente la disponibilidad de materia seca y después de 11
años de pastoreo se produjeron diferencias muy importantes entre tratamientos
(Cuadro 1) y las pasturas de los potreros presentaba estructuras bien
definidas.
CUADRO 1: Efecto de la carga animal sobre la producción animal
(promedio 11 años) y la disponibilidad final de
Materia Seca.

La ganancia
de peso fue muy afectada por la carga alta y la mayor producción por hectárea
se dio en la carga media (Cuadro 1). También el porcentaje de vaquillas que
lograban peso de entore a los 20 meses fue muy afectado por la carga alta y
presentaban una gran variabilidad entre años.
Los
resultados obtenidos nos demuestran que existe un rango de carga animal que
podríamos llamarlo “óptimo” (Figura 1) donde se obtiene una aceptable ganancia
de peso por animal y por hectárea, y una estabilidad biológica. También la
rentabilidad fue la más alta en la carga media 15.6 % contra 13.6 y 3.7 % para
las cargas baja y alta respectivamente.
FIGURA 1: Relación entre ganancia
de peso por animal y por hectárea. Promedio 11 años.

Si utilizamos
una carga más baja, podemos mejorar la ganancia individual por animal (Cuadro
1), pero cae la producción por hectárea, cae también el retorno económico y es
posible que tengamos que recurrir a la quema o al corte para recuperar la
calidad del pastizal. Por otro lado si decidimos trabajar con cargas por encima
del rango óptimo, aumentaremos sustancialmente el riesgo, la ganancia por
animal caerá bruscamente e inclusive la producción por hectárea y el retorno
económico también caerá.
La Setaria es
una especie muy difundida en la provincia por su gran adaptación a las
distintas áreas ecológicas. En la Estación Experimental se evaluó durante 5
años el efecto de 3 cargas: 1.2, 1.7 y 2.2. novillos/ha en pastoreo continuo.
Los animales ingresaban al ensayo en abril de cada año y salían en la misma
fecha el próximo año.
Los
incrementos de carga afectaron negativamente la disponibilidad de Materia Seca,
como así también el aporte de la especie cultivada (Cuadro 2).
CUADRO 2: Efecto de la carga animal sobre la disponibilidad de Materia Seca final y
el porcentaje en peso de la especie Setaria al
5to. año de pastoreo.

Al quinto año
de pastoreo las especies nativas dominaron los potreros de carga media y alta y
la disponibilidad de Materia Seca era limitante sobre todo a la carga alta.
La ganancia
de peso por animal fue muy afectada por la carga y en cambio no fueron
importantes las diferencias en la producción/hectárea (Cuadro3).
CUADRO 3: Efecto de la carga sobre la ganancia de peso por animal y
por hectárea en Setaria (Promedio 5 años).

Si bien a la
carga baja al finalizar el 5to. año de pastoreo sobraba mucho pasto, fue este
el único tratamiento que dio una muy buena ganancia de peso promedio de 5 años y
con poca variación entre años. En cambio en las otras dos cargas solamente en
el primer año se lograron buenas ganancias de peso.
Si
relacionamos la ganancia de peso por animal y por hectárea para tratar de
obtener el rango de carga óptima el mismo está próximo a una carga de 1.6
novillos/ha, pero si tenemos en cuenta los datos de vegetación obtenidos en el
ensayo y los valores de rentabilidad que fueron de 9.05, 7.17 y 5.78 % para
carga baja, media y alta respectivamente, se debería utilizar la Setaria en el
ambiente Afloramientos Rocosos y en las condiciones de pastoreo del ensayo a
una carga no mayor de 1.5 terneros/ha/año. Esta carga permitiría en primer
lugar lograr la persistencia de la especie y obtener una buena producción
animal tanto por animal como por hectárea.
Los ejemplos
presentados mostraron las respuestas más comunes al factor carga tanto desde el
punto de vista de la pastura como de los animales, pero existen factores que
modifican en algunos casos la respuesta a la carga animal.
El tipo de
suelo es uno de los factores que más afecta la respuesta animal. Existen muchos
ejemplos de potreros adyacentes pastoreados a igual carga que tienen un
comportamiento muy diferente, generalmente el tipo de suelo es el factor que
está afectando está respuesta diferencial y por lo tanto hay que utilizarlos de
acuerdo a su potencial, con cargas diferentes.
La calidad de
las pasturas es otro atributo que afecta la respuesta a la carga animal. Por un
lado en las pasturas de muy baja calidad en algunos casos son poco sensibles a
la carga animal, justamente porque la limitante más importante no es la
cantidad, sino la calidad de la pastura. Por otro lado cuando se mejora la
calidad y cantidad de una pastura, por ejemplo, a través de una fertilización o
la inclusión de una leguminosa se eleva el potencial de dicha pastura y en
consecuencia tiene mayor capacidad de carga.
Datos
experimentales muestran que la edad del animal afecta la respuesta a la carga.
Animales chicos (8-20 meses) son más sensibles a los aumentos de carga que los
animales grandes (20-32 meses), en consecuencia si es necesario trabajar con
carga alta se debería evitar utilizar terneros o terneras en recría.
Dada la
estacionalidad del crecimiento de nuestras pasturas, la época del año afecta la
respuesta a la carga animal. Incrementos de carga en la época invernal afectan
sustancialmente la ganancia de peso, en cambio, en el período estival el efecto
de la carga sobre la ganancia de peso es más leve. Esta información es de mucha
utilidad porque nos enseña que en el período invernal un error en el ajuste de
la carga, podemos pagar con una pérdida de peso importante en los animales. En
el período estival de acuerdo a la información existente nos permitiría
trabajar con una carga más alta en algunos potreros, mientras descansamos
otros, (por ejemplo para recuperarlos) sin afectar significativamente al
animal.
Las
condiciones climáticas del año hacen variar el efecto de la carga animal. Por
ejemplo la disminución de la ganancia de peso de animales en recría cuando
comparamos un año lluvioso y uno seco a carga baja es del 30 % y en cambio a
carga alta esa diferencia es del 60 %. Esto es muy común ver cuando se
presentan varios años de datos de un establecimiento que trabaja a carga alta
la dependencia que tienen de las condiciones climáticas en los resultados.
Estos son
algunos de los factores que determinan la respuesta a la carga animal y
muestran la gran complejidad del tema. Es necesario considerar cada situación
especial y realizar la cuantificación de los parámetros de las pasturas para
poder hacer el mejor ajuste de carga posible, teniendo en cuenta la época del
año y el tipo de hacienda.
La elección
de la carga animal a la cual se van a utilizar las pasturas tanto naturales
como cultivadas es una de las decisiones que tiene gran impacto en las
pasturas, en los animales y en el resultado económico de las empresas.
En las
pasturas naturales y cultivadas el nivel de carga determina:
♦
La disponibilidad
de Materia Seca
♦
La
estructura del pastizal
♦
La
composición botánica
♦
La
condición del pastizal
♦
La
estabilidad del recurso
♦
La
persistencia de las especies
♦
El nivel
de enmalezamiento
En los
animales el nivel de carga afecta:
♦
La
ganancia de peso
♦
La condición
corporal
♦
Los
porcentajes de marcación
♦
La edad de
terminación
♦
El tiempo
de engorde
En las
empresas el nivel de carga influye:
♦
En la
producción de carne por hectárea
♦
En la
rentabilidad del sistema
La determinación
de la carga óptima es una decisión compleja porque implica distintos aspectos
del sistema suelo-planta-animal en permanente variación de acuerdo a las
condiciones climáticas y de manejo. Esa complejidad determina la necesidad de
realizar ajustes de carga para cada potrero por lo menos una vez al año, luego
de un buen monitoreo de las pasturas. La carga ideal de cada pastura sería
aquella que logra un buen equilibrio entre el número de animales que producen y
la cantidad de forraje disponible manteniendo la capacidad productiva de la
pastura.
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