Director: Guillermo Alejandro Bavera,
Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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Ings. Agrs. Agustina Hardoy y J.
L. Danelón. 1989. Nutrición Animal Aplicada, 2(8):32-34.
E1 consumo de nutrientes es el principal factor
limitante de la producción de rumiantes en pastoreo. Las limitaciones en
el consumo son generalmente responsables de un
Numerosos autores han enfatizado la influencia de las variaciones en la cantidad de forraje ofertado por unidad de superficie (disponibilidad forrajera), o por animal (Hodgson, 1981) y en la estructura del canopeo (Stobbs, 1973), con particular énfasis sobre la importancia de las limitaciones del comportamiento en el control del consumo de las pasturas (Allden, 1962).
Mc Clymot (1967) dio el marco conceptual para examinar las posibles interacciones entre el control físico, metabólico y de comportamiento, bajo condiciones pastoriles.
Se encontró que las interacciones entre el comportamiento del animal en pastoreo, y el medio en que vive, pueden tener un profundo efecto, tanto sobre la pastura como sobre los animales que la consumen. Estas interacciones dominan la actividad diaria del animal, afectando al consumo a través de su influencia sobre el tiempo de pastoreo, y sobre la selección de la dieta.
La selección de la dieta es el medio por el que el animal en pastoreo busca cubrir sus requerimientos nutricionales desde una pastura heterogénea, y puede ser considerada como una adaptación del comportamiento frente a variaciones en el MEDIO AMBIENTE NUTRICIONAL. Bajo condiciones naturales, estas variaciones responden a dos orígenes: a la diversidad de especies de la pastura, que ofrecen un rango de valores nutritivos y hábitos de crecimiento, lo que afecta su PREFERENCIA como forraje, y a la magnitud de la defoliación que se imponga, lo que influencia el patrón estacional de digestibilidad y la acumulación de material senescente de la pastura.
Lo importante del proceso de selección de la dieta en pastoreo, radica en el impacto que tiene sobre el sistema ecológico de la pastura, y en que la posibilidad o no de seleccionar afecta la ingesta total de nutrientes, al variar la cantidad y la calidad del forraje consumido.
Curiosamente, el mecanismo del proceso de selección de dieta en pastoreo, es relativamente poco conocido.
El propósito de esta publicación es el de hacer una breve reseña de los factores que participan en la selección del forraje por parte de los animales, y de las consecuencias de esto en la utilización de las pasturas.
Los factores que determinan la selección son
complejos.
Arnold, definió al PROCESO DE PASTOREO como
los movimientos en el plano horizontal y a la SELECCIÓN a aquellos en el
plano vertical.
Hodgson (1982) también utilizó el
concepto del pastoreo como un proceso en dos fases que incluye SELECCIÓN
DEL SITIO DE PASTOREO y SELECCIÓN DEL BOCADO, existiendo una alta
correlación entre ambas (Senft R.L, Rittenhouse L.R y Woodmansee R.G,
1985).
Aún bajo condiciones de pastoreo intensivo,
los ovinos y vacunos, usan el espacio disponible en forma no uniforme,
pastoreando selectivamente según la ubicación del agua, la
topografía del terreno, el clima, el tipo de vegetación y suelo,
etc.
En zonas áridas y semiáridas aparecen
diferencias de utilización en relación con las aguadas. El uso de
la vegetación decrece lineal o exponencialmente desde la fuente de agua.
Se ha determinado que el ganado PREFIERE NO PASTOREAR
a mas de
El tipo de vegetación, la topografía,
la edad y clase del animal, el estado fisiológico y la estación
del año, influyen en la forma de la curva que relaciona el uso de la
vegetación con la distancia del agua (Valentine, Squires cit. por Arnold
y Dudzinski, 1978).
La topografía constituye otro factor
importante con respecto a la utilización. Los vacunos, en terrenos
accidentados tienen tendencia a permanecer en las partes más bajas
(Woolfolk, Sears y Work, 1975; Arnold y Dudzinski, 1978) encontraron que en
zonas con pendientes, los vacunos forman rutas de pastoreo que son mas
intensamente usadas.
Existe una estrecha relación entre el lugar
en que se sitúa la hacienda y la dirección de donde sopla el
viento. El ganado usualmente pastorea enfrentando al mismo (INTA y RLAC, 1986)
pero en zonas frías buscan áreas protegidas.
Otro factor que influye sobre la utilización
del forraje es la presencia de alambrados, ya que los animales pastorean con máxima
intensidad una faja alrededor de estos. A partir de ella se notan otras fajas
sucesivas dispuestas concéntricamente, en las que el uso va disminuyendo
hacia el centro del potrero. Así también, zonas cerca del área
que eligen para descansar y rumiar, van a ser las mas intensamente pastoreadas.
Este uso no aleatorio del espacio tiene dos efectos principales sobre la
vegetación: uno es el grado y frecuencia de defoliación y el otro
es el crecimiento diferencial debido a la redistribución de nutrientes y
de semillas con las deyecciones.
La selección del sitio de pastoreo dentro de
una serie de comunidades vegetales, está fuertemente influenciado por la
composición particular de cada comunidad (Illius, 1986). Así, las
unidades de espacio seleccionado para pastoreo, son comunidades de plantas
(asociación suelo-planta) (Senft, Rittenhouse y Woodmansee, 1985) cuyos
estadíos vegetativos y por lo tanto propiedades, varían con las
estaciones del año.
Antes de hacer una elección, el animal hace
un muestreo de las distintas zonas para obtener información sobre su
valor alimenticio (Illius, Wood-Gush, Eddison, 1987; Illius, 1987). Los mejores
predictores de la preferencia entre comunidades son, tanto la cantidad como la calidad del forraje (Senft, Rittenhouse
y Woodmansee, 1985). En este sentido, es conocido que los animales prefieren
hojas a tallos, leguminosas a gramíneas y material verde a material muerto.
Las mismas especies vegetales tienen distinta
aceptabilidad cuando crecen bajo distintos regimenes de nutrientes. Así
la fertilización puede aumentar la gustosidad del forraje (INTA y RLAC,
1986). Estas diferencias ocurren naturalmente en distintos tipos de suelos, no
solamente en cuanto a sus propiedades químicas sino que también físicas.
Las especies que crecen en matas, influyen en que
la comunidad no sea elegida por animales de mayor tamaño como los
vacunos, ya que estos evitan pisar superficies desparejas (Balph y Balph,
1986). También, el ganado prefiere pastorear plantas que crecen al sol y
por esta razón en áreas sin cubiertas, se producirá un uso
severo antes de que los animales entren a pastorear bajo los arbustos (INTA y
RLAC, 1986).
Los animales seleccionan los sitios para pastorear;
luego, y por un sistema de feedback positivo, la ausencia de remanentes
vegetativos y rebrotes suculentos, llevan a la reutilización de zonas ya
sobrepastoreadas (Ring II, Nicholson y Launchbaugh, 1985) que tienen un rebrote
de mayor digestibilidad y con una estructura de la cubierta vegetal mas
accesible a los pastoreos subsecuentes. Esto continúa así,
mientras los rebrotes de dichas zonas cubran los requerimientos del ganado,
luego los animales tienden a pastorear otros lugares. Así, en el corto
plazo, el pastoreo selectivo aumenta la variación del valor nutricional
de las especies vegetales ofrecidas y en el largo plazo es probable que
modifique la composición florística de la pastura.
Esencialmente,
es el proceso de selección de bocados individuales de forraje en el
sitio elegido.
En general,
los animales bajo pastoreo prefieren comer leguminosas a gramíneas y la
dieta seleccionada contiene más hojas y menos tallos y más tejido
vivo y menos tejido muerto, que el promedio de la vegetación a la cual
tienen acceso.
Hasta el
momento fue imposible determinar que características de las plantas
influyen para que sean preferidas.
La elección
entre distintas especies o partes de una misma planta está determinada
por la respuesta a estímulos químicos percibidos por los sentidos
del olfato, del gusto y del tacto del animal. Las únicas señales
que pueden activar este sistema, son moléculas que reaccionan químicamente
con los receptores nerviosos, para transmitir la información al cerebro.
El animal, responde integrando estos mensajes con otros como: información
del estado nutricional o la presencia de algún disturbio metabólico.
Así por ejemplo, el animal hambriento puede responder disminuyendo su
umbral de rechazo del gusto o del olfato, es decir, reduce el nivel de
preferencia.
Probablemente
existan diferencias en el número y tipo de receptores, entre y dentro de
las especies animales, y por lo tanto la selección será distinta.
Han habido
muchos intentos para relacionar las preferencias con el análisis
proximal de la composición de los forrajes. Sin embargo, el animal no
puede reconocer carbohidratos solubles, energía, etc., ya que no existen
libres a nivel molecular en las plantas. Cuando se encuentran correlaciones
entre estas características y preferencias, es porque están
relacionadas con algunas entidades específicas o propiedades físicas
de las plantas. Pueden estar asociadas con diferencias en la dureza de la estructura
de la hoja y el tallo, del tejido joven y del maduro y con las características
de turgencia entre el tejido muerto y vivo (Hodgson, 1982).
Hay
evidencias que demuestran que la preferencia del animal puede ser, no solo
innata sino también inducida. De tal manera que la selección
puede depender de la experiencia nutricional previa. Esto implica que un animal
joven no necesite aprender por prueba y error que forraje es apropiado, sino
que lo puede aprender de la madre (Balph y Balph, 1986). Por lo tanto animales
que crecen en distintos medios tendrán distintas preferencias, aún
dentro de la misma especie. Así también se les puede enseñar
a rechazar un alimento particular si por ejemplo el consumir éste, le
produce un malestar.
Ahora bien,
la selección va a depender del nivel de preferencia que tiene el animal
por determinados componentes vegetales. Pero esta capacidad de selección
estará modificada por la oportunidad que tenga de seleccionar, y por la
composición y estructura de la cubierta vegetal (Hodgson, 1982). En
consecuencia, la forma en que pueden estar entremezcladas las distintas partes
de las plantas y su distribución espacial tanto en el plano vertical
como horizontal, van a determinar la oportunidad de selección.
La
estructura abierta de la mayoría de los pastizales anuales, permiten un
fácil acceso a todos los niveles dentro de la cubierta, en tanto que con
los canopeos cerrados, típicos de muchas comunidades de pasto corto de
climas templados, ocurre lo contrario.
El
mecanismo de pastoreo puede producir la remoción de la capa superior de
la canopia, a pesar de que el forraje de mayor calidad pueda estar en la base.
Esto suele ocurrir por ejemplo, en una pastura con una gran masa de gramíneas
en estado avanzado de madurez con leguminosas creciendo en una posición menos
accesible para el pastoreo (Pasturas de Festuca o Falaris o Trébol
Blanco o Grama Rhodes).
Las
diferencias en tamaño y forma del cuerpo, de las partes de la boca y de
la estrategia de pastoreo entre las especies animales y dentro de ellas, van a
determinar tanto la selección del bocado, como el sitio de pastoreo
(Hodgson, 1982).
Por tener
los ovinos boca y dientes más pequeños pueden ser mucho más
selectivos que los vacunos y si desean, pueden morder muy cerca de la
superficie del suelo. Sin embargo, tanto ovinos como vacunos, pueden modificar
dentro de ciertos límites su método de pastoreo, según la
estructura de vegetación (Arnold y Dudzinski, 1978).
Generalmente
la dieta de los ovinos en pastoreo, contiene una mayor concentración de
hojas verdes y de nutrientes digestibles que las de los vacunos. No obstante esto,
las diferencias pueden deberse, tanto a su inherente capacidad de selección,
como al impulso que los lleva a seleccionar una dieta distinta.
La selección
de la dieta de los animales varía con el transcurso del día, son menos
selectivos durante la mañana y pastorean gramíneas que están
mas accesibles pero mas hojas menos accesibles, durante la tarde (Van Dyne y
Heady).
La selección es un aspecto importante a
tener en cuenta en el manejo de las pasturas sembradas y de los pastizales
naturales, así como la producción animal que esperamos lograr.
El efecto que tendrá sobre la cubierta
vegetal y sobre el animal, va a depender de cada situación particular,
tanto en relación con la naturaleza de la pastura y de la reacción
de las especies a la defoliación, como en función de los
requerimientos del animal según especie y estado fisiológico.
Hay muchas variables que pueden ser modificadas
para regular la selección según los objetivos propuestos. Ellas
son: sistemas de pastoreo, continuo o rotativo. Los sistemas de pastoreo
rotativo pueden ser con distinto tiempo de ocupación y descanso. Número
de potreros, carga animal, ubicación de las aguadas y de sombra,
agrupación de animales, según requerimientos, permitiéndoles
distinta selectividad, presencia de saleros, etc. Lo difícil es
determinar que es mejor para cada una de las situaciones a la cual nos
enfrentamos y que factores de la selección son los que mas influyen.
Es necesaria mas investigación que analice
los efectos de cada una de estas facetas aisladamente, para poder luego
interpretar su comportamiento a nivel de sistema.
Arnold, G. W.; Duelzinski, M. I. (1978) Thecthology of
dornestic animals.
Balph, D F;Balph (1986).The application of
behavioral concepts to livestock.
Cooppock; Ellis; Swift (1986). Livestock feeding ecology. J. Ecol.
Cooppock, Swsft, Ellis (1986) Seasonal Nutritional Characteristies of Livestock. J. Ecol.
Hodgson J. The control of
herbage intake (1985)
Hodgson (1982). Influence of
sward characteristics diet selection.
I.N.T.A y Ofic. Regional de la VAO para America Latina.(1986). Principios
de manejo de Praderas Naturales.
Illius, A.W; Wood-Gush (1987). A study of the
foraging behaviour of cattle grazing. Biology of Beliaviour.
Woolfolk, J. Manejo de Pasturas, (1975).
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