Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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Luis Romero y Soledad Aronna.
2003. EEA INTA Rafaela.
El sistema de siembra sin labranza se ha difundido notablemente en los cultivos agrícolas y últimamente se ha comenzado a utilizar en cultivos forrajeros, sobre todo anuales (avena, maíz para silaje, etc). En pasturas perennes como la alfalfa, hubo éxitos y fracasos dependiendo de las zonas y de acuerdo al manejo previo del potrero en donde se realizó la siembra. El objetivo de este trabajo fue evaluar el crecimiento y la producción de forraje de una pastura de alfalfa implantada con el sistema de siembra directa en comparación con el sistema convencional. El trabajo se llevó a cabo en la EEA Rafaela del INTA en un suelo Argiudol típico serie Rafaela, siendo el cultivo antecesor la moha de Hungría para henificación. Quince días antes de la siembra se aplicó glyfosato más 2,4D (4 + 0,7 lt/ha utilizar ha –1). Se evaluaron dos tratamientos: siembra convencional (SC) y siembra directa (SD) dispuestos en un diseño en bloques completos al azar con dos repeticiones y parcelas de una hectárea. En la SC el suelo fue preparado con una máquina de labranza mínima con herramientas de púa y disco. La siembra se efectuó en el mes de mayo de 1998, utilizándose para ambos tratamientos una máquina de siembra directa con cajón alfalfero. Se utilizó el cultivar Monarca SP INTA sembrado a una densidad de 10 kg de semilla por hectárea. Las variables observadas fueron: producción de materia seca por hectárea, (cortes con una segadora mecánica 4 muestras de 5 m2 por tratamiento y repetición a 5 cm de altura, antes del pastoreo con vacas lecheras), número de plantas/m2, altura de plantas en cm y peso de raíces (antes de cada pastoreo). Las determinaciones se realizaron durante el primer año de la pastura, realizándose siete pastoreos, efectuándose el primero el 7/10/98 y el último el 30/04/99. Se realizó un análisis de variancia y se compararon los resultados con la prueba de Duncan (P<0,05). Los análisis indicaron diferencias significativas para la producción de materia seca y para el peso de raíces, no siendo significativas para la altura de las plantas (P=0,06) ni para el número de plantas/m2 (P>0,05). En el Cuadro 1 se presentan los resultados obtenidos:
Cuadro Nº 1: Rendimientos de materia seca por hectárea, evolución del número de plantas, altura de las plantas
y peso de raíces promedio para cada uno de los tratamientos evaluados.
|
Tratamientos |
Plantas / m2 |
||||
|
Altura cm |
Materia Seca kg/ha |
Peso raíces |
|||
|
inicial |
final |
gr/planta |
|||
|
Siembra convencional |
61,9 |
13.410 a |
168 |
102 |
6,0 a |
|
Siembra directa |
59,6 |
12.304 b |
160 |
119 |
4,8 b |
|
CV % |
12,0 |
5,1 |
13,0 |
12,3 |
4,5 |
Letras distintas en sentido vertical difieren
significativamente, Duncan (P<0,05).
Los resultados indican que existieron diferencias en el comportamiento del cultivo de alfalfa sembrado en un suelo sin labranza en comparación con una siembra convencional. Si bien no se encontraron diferencias en la eficiencia de siembra entre los dos sistemas (la densidad de plantas logradas no difirió), la ausencia de labranza, podría afectar el crecimiento de las partes aéreas y subterráneas de las plantas. Esto pone en evidencia que la alfalfa sembrada en un suelo pesado como el que se utilizó en este ensayo presenta un desarrollo inicial más lento por lo que es importante el manejo inicial, especialmente en los períodos de déficit de humedad a causa del menor desarrollo de las raíces.
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