Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia
de Córdoba, República Argentina
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Juan M. Pueyo, Lorena Iacopini, Yolanda Bonini, Juan Fonseca, Roberto
Ludi y Rubén Grancell. 2003. E.E.A INTA Paraná, Entre Ríos.
En la Provincia de Entre Ríos, los sistemas de cría en general están sustentados, fundamentalmente, en los pastizales naturales, que constituyen la base forrajera principal para la alimentación del ganado. Estos ocupan el 70 % de la superficie provincial y el 90 % de la superficie ganadera y aportan aproximadamente entre el 55 y el 65 % de la dieta del ganado vacuno. En el área centro-norte de la provincia, el 95 % de la actividad de cría vacuna y ovina se realiza sobre los pastizales naturales.
El pastizal natural fue, es y seguirá siendo, aún en el largo plazo, el componente más importante del ecosistema pastoril ya que la sustitución del mismo por cultivos forrajeros o agrícolas, en una escala importante, tiene posibilidades de éxito solo en algunas áreas agroecológicas y lleva implícita la utilización de bienes de capital y energía no renovable que compromete la rentabilidad y la estabilidad ecológica del sistema, es decir su sostenibilidad.
Por lo tanto, los pastizales naturales pertenecen a un patrimonio biológico de importancia incuestionable, el cual debe ser utilizado con técnicas de manejo que permitan sustentarla en el futuro.
El recurso “Pastizales Naturales” presenta una gran heterogeneidad; la cual surge de la combinación de los factores del ambiente, tales como clima, suelo, topografía, presencia o ausencia de monte; especies nativas adaptadas, manejo de los animales, entre las más importantes. El clima (lluvias y temperaturas) tiene una influencia notoria en el rebrote de las especies.
La producción de forraje del pastizal natural de Entre Ríos se caracteriza por una marcada estacionalidad. La alta velocidad de crecimiento en los períodos de máxima producción determina una rápida madurez del forraje, incrementando aún más sus contenidos en carbohidratos estructurales y lignina y disminuyendo sus niveles de energía y proteína.
El relativamente bajo valor nutritivo de los pastizales de la región (cuando se los compara con forrajeras cultivadas del tipo C3) constituyen uno de los principales factores limitantes de la producción animal. Los valores de digestibilidad in vitro de la materia orgánica y proteína bruta varían entre 40 – 56 % y 5 –7 %, respectivamente. Esta calidad determina la elección de las categorías y la necesidad de suplementar las categorías más exigentes con dietas con mayor contenido energético y/o proteico.
Entre las bondades del pastizal natural se destaca la alimentación económica que suministra y la buena estabilidad (referida a su persistencia productiva, es decir que no debe intervenirse en forma recurrente como en las pasturas implantadas) y la capacidad de recuperación, aún después de severas contingencias climáticas, como prolongadas sequías.
Uno de los mayores problemas para los productores que trabajan con campos naturales es decidir la carga animal correcta para maximizar la producción animal y no causar un sobrepastoreo.
La carga animal puede ser estimada mediante el conocimiento de la producción primaria. Esta se puede estimar a través del muestreo de la vegetación existente, utilizando jaulas de alambre (exclusión o clausura) y luego pesando el material recogido al final de la estación de crecimiento.
Conocer los cambios estacionales de calidad, la composición florística del pastizal, la dinámica de la biomasa, la magnitud de la producción y las características del medio ambiente, son elementos útiles en la planificación del uso racional de los recursos que aporta el sistema con el fin de optimizar su manejo.
La finalidad es dar a conocer a la región productiva la tasa de crecimiento mensual del pastizal y las variables asociadas con la misma que permitan su predicción; en función de ello, establecer la carga animal adecuada.
Esta producción se mide en términos de materia seca (MS), estándar universal que indica la concentración de nutrientes en los forrajes.
Esto permite, a los sistemas productivos de cría de la región, optimizar el manejo, pastura-animal, contribuyendo a lograr la sostenibilidad del sistema.
Las presentes mediciones están realizadas en el centro-norte de la provincia, abarcando los departamentos Paraná, La Paz, Federal y Feliciano, sobre suelos Vertisoles, Molisoles y Alfisoles.


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