Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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Ing. Agr. Mario Landi. 2000.
Marca Líquida, julio/00:7-10 y agosto/00:7-9.
EEA INTA Concepción del
Uruguay, Entre Ríos.
4ª Jornada Regional Sobre
Manejo de Pastizales Naturales, San Cristóbal, Sta. Fe. 1999.
Muchos
pastizales naturales -actualmente en producción- ya muestran signos marcados de
degradación y aún los buenos potreros no tardarán en perderse de continuar un
uso inadecuado.
La
presencia de malezas quitando superficie efectiva de aprovechamiento y
determinando, por lógica consecuencia, un aumento progresivo de la carga por
superficie útil, está indicando un claro indicio de ese deterioro.
Muchos
autores coinciden en señalar al pastoreo incontrolado como causante de la
devastación y degradación de los pastizales naturales en la Argentina.
Por
otra parte, se conoce que gran parte de los pastizales naturales del mundo se encuentran
en condiciones considerablemente deterioradas debido al uso inadecuado,
habiéndose transformado algunos de ellos en desiertos. En la zona templado-húmeda los síntomas no
son la desertificación sino el aumento de malezas no aprovechables.
Se
señala también que la degradación de los pastizales está frecuentemente
acompañada por una perdida en la productividad.
¿COMO SE LLEGA A ESTA SITUACIÓN?
Siempre
se dice que se debe al mal manejo. Por
lo tanto, se analizará qué se entiende por manejo. También se hará referencia a
algunos fenómenos ecológicos que tiene especial importancia para saber cómo
funcionan los pastizales naturales.
Ellos son: el ecosistema, la sucesión y la regresión relacionados con la
identificación del sitio. El manejo de
pastizales naturales, según Huss y Aguirre, "es el arte y la ciencia del
planeamiento y dirección del uso de los pastizales para obtener una máxima y
sostenida producción animal compatible con la perpetuación del recurso".
Analizando
separadamente los términos de la definición, se desprende que:
Es
un arte, porque quien maneja el pastizal natural deberá, en cada decisión,
tener la habilidad, el talento y la destreza para armonizar una serie de reglas
provistas por la ciencia para llegar al objetivo deseado.
Es
ciencia, porque el manejo correcto requiere el conocimiento exacto y razonado
de los factores que determinan la producción del pastizal.
Planificación,
porque establece un programa económico con indicación del objetivo propuesto y
de las diversas etapas que hay que seguir, así como la descripción de los
medios adecuados para esta realización.
La misma requiere de tres etapas:
Inventario
de los recursos disponibles (clima, suelo, vegetación, capacidad de pastoreo,
tamaño de potreros, aguadas, etc.).
Análisis
de los recursos y de los problemas de producción y sus soluciones.
Efectuar
un plan de manejo del pastizal natural y del animal.
Producción
sostenida: maximización a corto y largo plazo.
Es
obvio que el objetivo del manejo del pastizal es obtener una máxima producción
de carne, pero no es tan clara la compatibilidad de este objetivo, con el de
perpetuación del recurso. La
maximización de la producción en el corto plazo está casi siempre asociada con
el sobrepastoreo o el pastoreo con un número mayor de animales que los que
puede sostener la producción de forraje del pastizal natural. Aunque este sobrepastoreo pudiera remediar
temporalmente la crisis inmediata, ya sea alimentaria o económica, el mismo ha
llevado y llevará inexorablemente al deterioro del recurso y la consiguiente
reducción en la producción secundaria.
En el ecosistema, las plantas y animales conforman una comunidad precisa
y mecánica junto con el medio ambiente que los controla. Está integrado por tres compartimentos que
actúan simultáneamente: productores (plantas verdes), consumidores (herbívoros)
y descomponedores (que degradan las plantas y animales muertos y los
transforman en sustancias simples). Es
función del hombre que maneja el sistema: mantenerlo en su más alto nivel de
producción sin deterioro. Un uso
excesivo, como el sobrepastoreo, provoca una caída del nivel de producción y
eficiencia del sistema. Por lo tanto,
es importante conocer cómo funcionan éstos ecosistemas. Es frecuente prestar mayor atención al
comportamiento consumidor, en desmedro de los otros dos. No se tiene en cuenta que las plantas son
organismos vivos y, por lo tanto, tienen necesidades nutricionales. Necesitan acumular sustancias de reserva
para crecer y reproducirse. Es básico
para una máxima y sostenida producción alimentarse, reproducirse y proteger el
ambiente. Existen períodos críticos en
la vida de las plantas; se requiere para el crecimiento primaveral del 75% de
las reservas para producir el 10%, por lo que el efecto de una remoción
temprana de los brotes resulta negativo en el desarrollo radicular posterior.
Una
defoliación inadecuada provoca menor cantidad de hojas y raíces, por lo cual se
produce una menor fotosíntesis y como consecuencia una baja acumulación de
sustancia de reserva. Esto provoca una
mala alimentación ocasionando debilitamiento y muerte de las especies.
Otro
aspecto que no se tiene en cuenta es la heterogeneidad de la composición del
pastizal. Se compone de gramíneas,
leguminosas, ciperáceas e hierbas en general,
Las
gramíneas constituyen el componente más importante, no sólo por su valor
alimenticio sino también por su acción de protección y recuperación de
suelos. A su vez, el 30% corresponde a
especies invernales y el 70% a especies estivales. También se debe tener en cuenta
que poseen valores forrajeros distintos que pueden calificarse de excelentes a
malos, así como de deseables a indeseables.
Por otra parte, deben considerarse hábitos de crecimiento distintos y
estructuras de plantas que pueden ser rastreras, decumbentes o intersticiales.
Las
leguminosas componen el grupo más importante después de las gramíneas. Esta posición de privilegio depende,
fundamentalmente, de su calidad. Son
las más apreciadas por la hacienda.
Las
ciperáceas son parecidas en su aspecto a las gramíneas, pero de menor valor
forrajero, se presentan en áreas con problemas de drenaje, que permanecen
anegadas gran parte del año. En este
tipo de suelo, bajo condiciones de sobrepastoreo, tienden a reemplazar a las
gramíneas.
Las
hierbas son las plantas herbáceas que no pertenecen a ninguna de las clases
anteriores, pero es un grupo muy importante como indicador de deterioro del
pastizal por sobrepastoreo.
Es
importante familiarizarse con algunas de las especies que crecen en el pastizal
natural. Esto significa conocerlas no
sólo por su nombre sino por el papel que desempeñan en el gran escenario en el
que crecen,
El
otro comportamiento que juega un rol importante, según mencionáramos, es el
descomponedor. Está compuesto por microorganismos
(bacterias y hongos) y organismos intermedios (lombriz e insectos), cuyo rol
importante es la descomposición de la materia orgánica, incrementar la
aireación del suelo y producir la circulación de nutrientes en el sistema.
Otros
fenómenos ecológicos que son importantes para el manejo del pastizal natural,
particularmente para el entendimiento de la condición o estado de salud del
mismo, así como en su mejoramiento son la sucesión y la regresión vegetal.
La
sucesión consiste en un proceso de desarrollo de la vegetación en la cual un
área llega sucesivamente a ser ocupada por diferentes comunidades de plantas de
un orden ecológico más alto. El proceso
de reemplazo continúa hasta alcanzar un estado de equilibrio para el lugar, es
decir, el nivel más alto que es capaz de producir ese sitio, conformando una
comunidad estable, pero dinámica, cerrada a la invasión de otras especies. Esta culminación del desarrollo no solamente
ocurre en la vegetación sino también que sucede paralelamente en el suelo, el
cual se manifiesta por obtener una erosión al mínimo desarrollo de los
horizontes o capas del suelo, buen nivel de materia orgánica y buena
estructura.
Cuando
se rompe el equilibrio alcanzado, sea por sobrepastoreo o cualquier otro
disturbio, comienza un proceso regresivo, caracterizado por el desarrollo de
sucesivas comunidades de valor forrajero cada vez menor. El conocimiento de
éste proceso es importante para el manejo del pastizal natural, que consiste en
la pérdida de vigor de las especies más preferidas o deseables, que terminan
muriéndose en porcentajes importantes, debido a la reducción del área
fotosintética y competencia de otras especies que no han sido debilitadas y
poseen un buen sistema radicular. Esto
ocasiona un cambio en la composición porque decrecen las especies deseables y
aumentan las intermedias. Si el proceso
continúa se producirá también una pérdida de vigor de las especies crecientes o
intermedias, seguida finalmente por la muerte de una cantidad importante de
éstas, que son reemplazadas por las no deseables o invasoras. La manifestación final de este proceso puede
ser una cobertura casi total de especies indeseables (malezas) o directamente
queda suelo desnudo en su mayor parte.
Las
alteraciones en la vegetación son acompañadas por modificaciones en las
características del suelo y en sus propiedades (contenido de materia orgánica,
retención de agua, pérdida de estructura, compactación, etc.), lo que hace que
el proceso de recuperación sea lento, difícil y, muchas veces, las alteraciones
son irreversibles. En este caso caben
tres posibilidades:
Contribuir
a acelerar el proceso de recuperación (intersiembra, fertilización, control de
invasoras, etc.).
Cambio
de recurso por especies exóticas adaptadas a esas condiciones ecológicas.
Aceptar
la conveniencia de establecer un nuevo equilibrio dado por una comunidad
vegetal de menor potencialidad que la que originalmente poblada ese campo, bajo
condiciones de manejo que aseguren la recuperación.
Los
conceptos de sucesión y regresión son importantes para conocer la condición o
el estado de salud del pastizal natural.
Su determinación se basa en lo que un campo natural es capaz de producir
en forma natural. El individuo sano es
la comunidad original o potencial para el lugar.
La
condición puede definirse por la presencia o ausencia de especies decrecientes,
crecientes o invasoras y, de acuerdo a su proporción o densidad, se clasifica
como excelente, buena, regular y pobre.
Cuadro 1: Cuatro condiciones de pastizales
naturales en el mismo sitio
|
Excelente |
Buena |
Regular |
Pobre |
|
Paspalum dilatatum |
Paspalum notatum |
Sporabolus indicus |
Caraguatá |
|
Paspalum notatum |
Axonopus affinis |
Schizachyrium sp. |
Chilca |
|
Rottboellia selloana |
Sporabolus indicus |
Chloris ciliata |
Mio-Mio |
|
Axonopus affinis |
Schizachyrium sp. |
Caraguatá |
Hierbas enanas |
|
Sporabolus indicus |
Chloris ciliata |
Chilca |
Sporabolus indicus |
|
Schizachyrium sp. |
Eragrostis sp. |
Mio-Mio |
Schizachyrium sp. |
|
|
Caraguatá |
Hierbas enanas |
Aristida sp. |
|
|
Mio-Mio |
|
|
|
|
Hierbas enanas |
|
|
En
el ejemplo presentado (Cuadro 1), se observa que en la medida que se deteriora
la condición las especies de mayor valor forrajero son desplazadas por especies
de valor intermedio y por malezas.
Existe
una correlación alta y significativa entre la condición del pastizal y la
producción de forraje, manifestada en la capacidad de carga.
La
condición presente es un reflejo del manejo realizado en el pasado así como también
del manejo actual. Por lo tanto, es
necesario determinar la tendencia de la condición. Esta es la medida de la evolución de un pastizal natural. La evolución puede ser hacia una
recuperación (sucesión progresiva) o hacia una degradación (sucesión
regresiva), o puede ocurrir que la situación esté estabilizada.
La
determinación exacta de la tendencia es un estudio de muchos años, que requiere
el relevamiento sistemático de una cantidad de datos que miden la evolución a
través del tiempo. Esta información se
obtiene mediante técnicas de muestreo que pueden ser líneas de transecta fija,
donde se relevan presencia, cobertura, densidad, producción, etc. Algunas veces es necesario tomar una
decisión rápida sobre la situación de un pastizal determinado en relación a su
condición y su tendencia, Para ello se han desarrollado métodos basados en
indicadores de cambio que permiten hacer esa evaluación rápida de la condición
y la tendencia y suministrar la información necesaria en una primera instancia
para los niveles de decisión empresarial.
Con
la determinación de los síntomas de regresión y los factores que los originan,
se llega al punto en que es necesario tomar medidas para evitar que continúe el deterioro del pastizal
natural.
Los
aspectos que reflejan una tendencia regresiva en un pastizal natural son:
Plantas
muertas o marchitas de las especies deseables (o en su caso de las
intermedias).
·
Escaso
vigor.
·
Escasa
producción de semilla.
·
Erosión
y compactación del suelo.
·
Baja
infiltración y escurrimiento superficial del agua.
·
Escaso
mantillo y áreas de suelo desnudo.
·
Utilización
excesiva de las especies indicadoras.
A
su vez, la condición del pastizal está relacionada con el sitio que ocupa éste.
El
sitio es un lugar de un campo natural que se diferencia de otro por su
potencial de producción. Está
determinado por los factores edáficos y fisiográficos, que son los responsables
de su desarrollo. Es importante
identificar los distintos sitios a nivel establecimiento para determinar el
manejo adecuado de cada potrero, de acuerdo con su potencial de
producción.
La
identificación y la comprensión del sitio permite:
·
Entender
una deficiente distribución del pastoreo.
·
Planificar
prácticas de mejoramiento.
·
Implementar
sistemas de rotación-descanso.
·
Mejoramiento
por control de malezas, intersiembra, fertilización, quema, apotreramientos,
etc.
Algunos
factores que originan sitios distintos están relacionados con la unidad
fisiográfica a la cual pertenecen, relieve, altitud, exposición; textura,
estructura, profundidad y características químicas del suelo, condición de
drenaje y erosión.
Por
otra parte, es importante familiarizarse con algunas de las plantas que crecen
en el pastizal natural no sólo desde el punto de vista morfológico sino por su
valor forrajero así como por la distribución de la producción. Se mencionó que una planta forrajera,
considerada desde el punto de vista de su aprovechamiento, cumple con dos
funciones: sobrevivir y producir forraje.
De modo que de la energía utilizada por la planta tenemos que aprovechar
toda la producción de forraje sin sacrificar aquella que la planta necesita
para sobrevivir, si se quiere conservar el recurso.
Hasta
aquí se analizó una serie de fenómenos ecológicos íntimamente ligados al manejo
del pastizal, que aportan criterios para la toma de decisión sobre el sistema
más conveniente a cada situación en particular.
El
objetivo de un sistema de pastoreo es mejorar o mantener la condición para
obtener una máxima y sostenida producción.
Todos los sistemas deben contemplar un uso adecuado. El pastoreo continuo es un sistema adecuado
para una condición excelente o buena, pero no para una condición regular o
pobre, porque debe permitir la producción y migración de semillas, establecimiento
de plantas nuevas y su expansión.
Estas
condiciones son difíciles de cumplir en una condición pobre o regular, porque
es complejo que las plantas deseables o menos deseables puedan reproducirse y
diseminarse cuando están siendo continuamente pastoreadas, ya que al ser más
palatables se encuentran en baja proporción.
En esa situación, las plantas deseables necesitan un período sin
pastorear para poder así recobrar su vigor, producir semillas y
diseminarlas. Esta es la filosofía en
que se basan los sistemas de rotación y descansos en los pastizales. Por eso el pastoreo continuo no debe usarse
para mejorar la condición.
Por
otra parte, el pastoreo rotativo clásico, de uso en pasturas cultivadas con
períodos regulares de rotación, ha tropezado con el inconveniente de la variada
composición florística, con especies que poseen épocas distintas de
crecimiento, distintos períodos de recuperación ante frecuencia e intensidad
del pastoreo, distinta calidad nutricional de acuerdo a las etapas de
desarrollo (crecimiento vegetativo o reproductivo). Varios trabajos demuestran que el pastoreo rotativo clásico no ha
aumentado la producción ni mejorado la condición del pastizal. Cuando se habló del manejo del pastizal se
mencionó que era necesario contar con habilidad, destreza y talento para
armonizar las reglas o herramientas, tales como los descansos, los pastoreos y
el impacto animal (Deregibus, 1988).
La
división de la superficie y la agrupación de los animales permite gobernar la
frecuencia e intensidad del pastoreo y mantener en equilibrio el ecosistema,
mediante descansos y defoliaciones.
Los
descansos previenen el sobrepastoreo y permiten a las plantas forrajeras su
recuperación y mejorar su alimentación.
Estos servirán para la vigorización de las plantas con un sistema radicular
más extenso, que provocará un aumento en la disponibilidad de agua y
nutrientes, mayor regeneración de las especies por incremento en el
florecimiento y fructificación, y una mejor protección del suelo.
En
base a ello es posible diagramar un sistema de pastoreo, cuyo tiempo de
ocupación y descanso dependerá de los objetivos buscados. El número de parcelas variará de acuerdo al
esquema productivo, menor cantidad de pastoreos para cría y mayor subdivisión
para categorías más exigentes. Los tiempos de descanso se ajustarán a los
períodos y estaciones de crecimiento del pastizal. Por otra parte, la alta concentración de animales y el tiempo de
permanencia por parcelas permite, en algunos casos, el rejuvenecimiento del
pastizal al remover el material viejo.
Por
último, se debe tener en cuenta que la producción de forraje del pastizal
natural de las principales zonas de cría del centro-norte del país tienen una
marcada estacionalidad (primavera-estivo-otoñal) con valores medios de
digestibilidad de 40-50 % y de proteína entre 5-8 %, que están indicando la
falta de calidad y un destino para sistemas de producción poco exigentes
(cría). Para sistemas de mayores
requerimientos hay que pensar en suplementación, fertilización o incremento de
leguminosas.
Como
conclusión, se debe tener en cuenta que todos los planes para mejorar o
revertir el deterioro de los pastizales naturales deben estar basados en hechos
ecológicos realistas, considerando los siguientes elementos básicos:
·
Caracterización
de los recursos forrajeros identificando los diferentes sitios con su potencial
de producción.
·
Determinación
del grado de desviación de la composición actual del potencial de producción de
las especies esperabas para un sitio.
·
Revertir
la condición del pastizal mediante una carga animal adecuada.
·
Uso
apropiado del pastoreo y otras prácticas en el manejo del pasto para inducir un
mejoramiento a través de sucesiones de plantas secundarias.
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