Director: Guillermo Alejandro Bavera,
Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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> Pasturas naturales
Ing. Agr. Pablo Borelli. 1986. INTA Centro
Regional Patagonia, Presencia 2(7):39-42.
En la Provincia de Santa Cruz, como en el resto de la Patagonia árida y semiárida, el desarrollo de la ganadería está supeditado, en primer término, a la disponibilidad de forraje en los pastizales naturales.
Todos valoramos la
importancia de la salud en nuestra existencia. Tal vez con distinto énfasis,
nadie deja de reconocer que, cuando el organismo está sano, se disfruta
más de la vida y se está en mejores condiciones para afrontar
esfuerzos, trabajos pesados o cualquier otra situación crítica.
En este sentido, ya nadie duda de la importancia de la medicina preventiva y por eso es que, además de recomendarle a las personas llevar una vida sana, sin excesos, los médicos aconsejan una revisación clínica periódica o "chequeo", a fin de controlar el estado de salud del paciente y poder detectar, temprano, cualquier indicio de enfermedad. Esto es más importante a medida que el individuo avanza en edad. El médico recurre, entonces, a varias TÉCNICAS DE DIAGNOSTICO, tales como revisación clínica, análisis, radiografías, etc., que sirven para detectar distintas enfermedades.
Si consideramos que los pastizales naturales son un gran organismo viviente y que, sobre ellos, está montada prácticamente toda la actividad ganadera patagónica, nos damos cuenta que su estado de salud es de vital importancia y resulta lógico preguntarse: ¿cuál será ese estado de salud, después de 100 años de pastoreo?; ¿qué cambios han ocurrido?; ¿están en condiciones de seguir produciendo como hasta ahora?.
Seguramente, para poder contestar estas preguntas, vamos a necesitar, al igual que los médicos, de alguna técnica de diagnóstico que nos permita conocer, con una base científica, en qué estado está el "paciente". Para eso existe una técnica que se llama CONDICIÓN DE PASTIZALES.
Fundamentalmente, en CONOCER los cambios que el pastoreo provoca sobre el suelo y las plantas de un pastizal para, después, poder clasificar los campos, de acuerdo a su grado de deterioro.
Para ello, es necesario comprender que, dentro de los campos, existen áreas que son parejas en cuanto al suelo, al clima y al relieve que tienen. Estos son los SITIOS DE PASTOREO.
Si uno recorre estos sitios, más de una vez se sorprende con cambios bruscos de un lado al otro de un alambrado, tal corno muestra la foto Nº 1.
Foto Nº 1.-
¿Qué otro responsable, que no sea el pastoreo, puede provocar tales cambios?.
Una observación atenta nos permitiría descubrir cambios en el suelo y la vegetación. El ejemplo que presentamos corresponde a la estepa magallánica, es decir, sur del río Coyle y norte de Tierra del Fuego, pero el concepto tiene validez general.


Foto Nº 2.- Condición
buena; El pastizal está sano. Sirve para ovinos y bovinos. La producción
es alta y estable.

Foto Nº 3.- Condición regular. El pastizal está enfermo, pero en condiciones de ser mejorado si se toman decisiones a tiempo.

Foto Nº 4.- Condición mala. El pastizal ha sido afectado gravemente.
Su recuperación requerirá
mucho tiempo o bien elevadas inversiones. La productividad es baja.
Como se puede apreciar, en manejo de pastizales
semidesérticos, aquello de "MAS VALE
PREVENIR QUE CURAR" es más cierto que nunca. Cuanto más
empeora la CONDICIÓN, mayores serán
los costos para la recuperación. Una decisí6n a tiempo aseguraría
la estabilidad y productividad de este recurso tan valioso.
La forma de aplicar esta técnica en el campo es sumamente sencilla y será objeto de futuras notas de PRESENCIA.
Para despedirnos, volvemos sobre la reflexión inicial:
Todos valoramos la importancia de la salud, pero algunos la valorarnos demasiado tarde, cuando ya no la tenemos.
En manejo de pastizales esto puede y debe evitarse.
Es lo mínimo que merecen las generaciones venideras.
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