Director: Guillermo Alejandro Bavera,
Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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naturales
Carlos
Benítez, Juan G. Fernández, Rafael M. Pizzio y O. Royo
Pallarés. 2004.
E.E.A. Mercedes,
Corrientes, Serie Técnica Nº 33.

El campo
natural es la base de la alimentación de la ganadería de la
provincia de Corrientes. Uno de los problemas que más afecta a esa
producción es la marcada deficiencia de fósforo en suelo que
determina un bajo contenido del fósforo en pasto y en consecuencia una
deficiente nutrición mineral de los animales. Esta problemática
puede solucionarse a través de la suplementación mineral en
bateas o por medio de la fertilización fosfórica de los campos o
utilizando ambas técnicas conjuntamente.
Experiencias
realizadas en el INTA de Mercedes en pequeñas parcelas bajo corte,
demostraron que con la aplicación de fertilizantes fosfóricos se
incrementaba la producción de materia seca, el contenido de
fósforo en pasto y la proporción de leguminosas del tapiz.
Otro factor
importante de manejo de un campo natural es el relacionado a la carga animal.
No existían experiencias en la zona que hubieran cuantificado el efecto
de la carga en el performance de los animales, en la producción de carne
de los campos naturales y en la estabilidad de las pasturas.
Teniendo en
cuenta esos antecedentes, la administración del establecimiento
“Rincón de Yeguas”, en 1973 consideró conveniente
realizar un ensayo con el objetivo de medir los efectos de la
fertilización con fósforo en un campo natural utilizando tres
niveles de carga animal en la producción de un rodeo de cría.
Posteriormente
y a la luz de nuevos antecedentes se intersembró Trébol de
Carretilla en los potreros fertilizados y se continuó evaluando el
efecto del mejoramiento con leguminosas y refertilización
fosfórica a tres niveles de carga animal utilizando vaquillas de
recría. Los resultados de esta experiencia se presentan en esta
publicación.
El ensayo se
realizó en el establecimiento “Rincón de Yeguas”
ubicado a
Se compararon
durante once años Campo Natural (CN) y Campo Natural Mejorado (CNM) a
tres cargas animal cada uno: 0.83, 1.13 y 1.48 vaq/ha para CN y 1.15, 1.53 y
1.82 para CNM en un diseño no ortogonal sin repetición en el
espacio, totalizando 6 potreros, con un área experimental de
Durante el
año 1980 se trató de uniformar el área experimental con
pastoreos diferentes dirigidos para eliminar el efecto de las cargas anteriores
y realizar la intersiembra. Desde Agosto de 1981 hasta Marzo de 1992, se
colocaron vaquillas para evaluar el efecto del mejoramiento (intersiembra y
refertilización) y la carga animal.
El
mejoramiento del campo natural consistió en una intersiembra de Medicago
polymorpha con aplicaciones de fertilizantes fosfórico en el
año 1980 y dos refertilizaciones posteriores en los años 1982 y
1984 totalizando
El pastoreo
comenzó en Agosto del año 1981 colocando 34 vaquillas de 8 meses
por potrero para cada carga, cambiándose la totalidad de la misma entre
Mayo-Junio de cada año.
La superficie
de los potreros para cada carga fue distinta y así mantuvieron 34
terneras por unidad experimental.
Se usó
el sistema de pastoreo continuo con cargas fijas en todos los potreros durante
todo el período experimental.
Los animales
usados fueron cruza ¾ Hereford – ¼ Brahman. Todos los
animales fueron manejados igual, tuvieron una mezcla mineral y sal a
discreción, fueron bañados periódicamente contra garrapata
y vacunados contra aftosa, carbunclo, mancha y se controló los
parásitos internos.
Se realizaron
pesadas individuales mensuales y las mediciones de disponibilidad de MS/ha y
composición botánica se realizaron tres veces por año
(Octubre, Febrero y Mayo) con la técnica BOTANAL.
En los 11
años del ensayo las precipitaciones pluviométricas fueron
variables (Figura 1). El total de lluvias en 5 de los 11 años fue
inferior al promedio. En los otros 6 años las precipitaciones anuales
fueron superiores al promedio de 38 años.
La primavera
y el otoño del primer año fueron particularmente secas, como
así también la primavera y verano del quinto año. Estas
condiciones de sequía hizo que el rebrote del campo natural fuera casi
nulo en un período que normalmente tiene un rápido crecimiento.
De los 11
años de evaluación, el octavo año sin duda fue el
más crítico. En este año se registraron el número más
alto de heladas meteorológicas de los últimos 38 años y
además la primavera tuvo un déficit de
b.1. Efecto de la carga
El efecto de
las cargas del ensayo anterior marcó diferencias en la disponibilidad
inicial de materia seca (Cuadro 2), a pesar del pastoreo de emparejamiento que
se realizó antes de comenzar este ensayo. También la brusca
acumulación de pasto en los tratamientos de carga baja en ambas pasturas
estuvo afectada por la historia del ensayo anterior. La disponibilidad promedio
anual (kg MS/ha) durante los 11 años se muestra en el Cuadro 2.
CUADRO 2: Efecto de la carga animal sobre la
disponibilidad de Materia Seca
promedio anual de cada año y de los 11
años.

La carga
afectó significativamente la disponibilidad de Materia Seca (Y) entre
pasturas que se relacionó negativamente con el incremento de carga (X)
siendo las ecuaciones:
CN Y = 8.811 - 5.468 X; r = - 0.88 ** 31 gl
CNM Y =
10.970 - 5.616 X; r = - 0.87 ** 31 gl
A partir del
segundo año de pastoreo se observa el efecto de las 3 cargas sobre la
disponibilidad de materia seca en ambas pasturas. Los potreros de carga alta
mostraron una clara tendencia a disminuir la disponibilidad con el tiempo,
llegando a niveles realmente críticos para el pastizal y los animales.
Los potreros
de carga baja mostraron una gran acumulación de pasto, arriba de las 4 t
de MS/ha, y un efecto marcado de las condiciones del año,
registrándose en 1989 la menor disponibilidad debido al invierno riguroso
y primavera seca de 1988.
Los potreros
de carga media mostraron una menor variabilidad debido al año y se
mantuvieron dentro de niveles aceptables de disponibilidad, sin faltar pasto ni
acumularse demasiado.
b.2. Efecto de la Fertilización
A cargas
similares la fertilización fosfórica incrementó la
disponibilidad de materia seca a partir del segundo año (Cuadro 3). Las
diferencias de disponibilidad se acumularon a través del tiempo hasta el
sexto año de pastoreo. En los potreros de mayor disponibilidad, la
disminución de la misma también fue mayor, de esta manera las
diferencias se estrecharon en valores absolutos, pero en valores relativos las
diferencias se mantuvieron en porcentajes superiores al 100 %.
CUADRO 3: Efecto de la fertilización
fosfórica sobre la disponibilidad de materia seca a cargas similares.

La
importancia de la fertilización fosfórica se puso en evidencia
cuando la disponibilidad disminuyó, sobre todo en la carga alta, donde
en el potrero sin fertilizante el nivel alcanzado fue crítico y
limitante para los animales, no ocurriendo lo mismo en el potrero fertilizado.
b.3. Composición Botánica
b.3.1. Intersiembra
El
Trébol de Carretilla intersembrado aportó al rendimiento total de
materia seca en los dos primeros años de pastoreo (Cuadro 4), registrado
en el Botanal de Octubre de 1981-1982. También el porcentaje de
frecuencia para esa misma fecha y años siguientes, dieron valores
interesantes con tendencia decreciente.
CUADRO 4: Porcentaje en peso y de frecuencia de
Medicago polymorpha (Trébol de Carretilla)
registrados en los muestreos de Octubre
(1981-1986).

Los
porcentajes en peso y de frecuencia indicaría que al segundo año
de pastoreo hubo una buena resiembra de Trébol de Carretilla y a partir
de esa fecha las plantas nuevas mostraron poco vigor.
b.3.2. Especies nativas
Dentro de las
CUADRO 5: Porcentaje en peso de las especies
nativas registrado en Octubre,
con valores mayores al 1 %, promedio de 11
años por tratamientos.

b.3.3. Efecto de la carga
El efecto de
la carga sobre la composición botánica, fue similar en ambas
pasturas, por eso se las considera juntas (Figura 1). Cuatro especies que por
sus características morfológicas estructurales respondieron de diferente
manera a la presión de pastoreo. Las dos especies del género
Paspalum (pasto horqueta y blando) respondieron positivamente al aumento de
carga y por el contrario la Paja colorada (Andropogon lateralis)
y la cola de lagarto (Coelorhachis selloana) se relacionaron
negativamente al aumento de la carga.
FIGURA 1: Efecto de la carga en el porcentaje
de contribución en peso de
Paspalum notatum, P. hexastachyum, Andropogon
lateralis y Coelorhachis selloana.

b.3.4. Efecto de la fertilización
La
fertilización fosfórica incrementó la presencia de Sporobolus
indicus. Otras especies que tuvieron un comportamiento diferencial para
los dos grupos de potreros fueron: Mitracarpus megapotamicus que
es una maleza enana que apareció con mayor frecuencia en los 3 potreros
de campo natural, Rhynchospora praecinta y Axonopus
argentinus, fueron rangueadas por su mayor aporte a la
composición botánica en los 3 potreros sin fertilizar. Poa
annua, Paspalum dilatatum, dos gramíneas
indicadoras de fertilidad y Trifolium polymorphum y Desmodium
incanum, leguminosa invernal y estival, se incrementaron
únicamente
en los 3 potreros fertilizados.
c.1. Ganancia de peso por animal
El efecto de
la carga y mejoramiento del campo natural en los promedios anuales y de los 11
años de mediciones sobre la ganancia de peso, se muestran en los
siguientes cuadros: Invernal (Cuadro 6), Estival (Cuadro 7) y Anual (Cuadro 8).
CUADRO 6: Ganancia de peso Invernal

Las ganancias
de peso invernal (Y) promedio de los 11 años se relacionó
negativamente al incremento de carga (X) siendo las ecuaciones:
CN Y = 52.35 - 36.14 X; (r = - 0.54 ** 31 gl)
CNM Y = 57.98 - 32.17 X; (r = - 0.50 ** 31 gl)
Las cargas
bajas en ambas pasturas no presentaron pérdidas de peso en la
época invernal. Para las cargas medias las pérdidas no fueron de
consideración en la mayoría de los años, pero si hubo
pérdidas importantes en las cargas altas en ambas pasturas en más
del 50 % de los años evaluados, pérdidas que oscilaron entre 3 y 32
kg/animal.
CUADRO 7: Ganancia de peso estival.

Las ganancias
de peso estival promedio en ambas pasturas oscilaron entre
La ganancia
de peso anual de las vaquillas fue afectada por los tratamientos en los 11
años de evaluación (Cuadro 8).
CUADRO 8: Ganancia de peso anual promedio para
cada año y tratamiento.

c.1.1. Efecto de la carga
Los aumentos
de carga redujeron significativamente la ganancia por animal y por año
durante los 11 ejercicios de ambas pasturas.
La
relación entre carga y ganancia de peso fue lineal y negativa en cada
uno de los 11 años evaluados.
La
ecuación de regresión entre ganancia de peso (Y) y carga (X),
para el promedio anual y por pasturas fueron:
CN Y = 189.43 - 64.35 X; (r = -
0.70 ** 31 gl)
CNM Y = 221.08 - 65.73 X; (r = - 0.63 ** 31 gl)
c.1.2. Efecto año
El año
afecto significativamente (Cuadro 9) la ganancia de peso, siendo el año
1, 6 y 9 los que produjeron mayores ganancias y 2, 8 y 11 los menores
incrementos anuales.
CUADRO 9: Efecto del año en la
evolución de peso de las vaquillas promedio de ambas pasturas.

Promedios
seguidos de una misma letra no difieren significativamente entre sí
(P<0.05).
La menor
ganancia de peso se registró en el año 88/89 cuando se
presentó el año más seco y frío.
c.1.3. Efecto del mejoramiento
El
mejoramiento afectó significativamente la ganancia anual promedio de 11
años por tres cargas que fue de 6.3 % mayor en CNM considerando que esta
pastura mantuvo un 30 % más de carga. Si comparamos cargas similares
(Cuadro 10) entre pasturas vemos que el efecto del mejoramiento aumenta al
incrementar la carga, siendo de un 18 y un 33 % para las cargas menores y
mayores respectivamente.
CUADRO 10: Efecto del mejoramiento en la
ganancia de peso a cargas similares.

C.1.4. Peso Final
Las distintas
ganancias de peso obtenidos entre tratamientos y por año, determinaron
diferencias de peso importantes a los 20 meses de edad. El peso final promedio
de los 11 años para las cargas baja, media y alta fue de 330, 318, 289
para CN y de 332, 320 y 298 para CNM. Estos pesos finales determinaron
diferentes porcentajes de vaquillas con peso de entore (Cuadro 11) considerando
CUADRO 11: Porcentaje de vaquillas que lograron
peso de

En ambas pasturas,
a cargas altas en muy pocos años la totalidad de las vaquillas
alcanzaron el peso de entore y en los años de condiciones adversas,
cuando la disponibilidad de pasto fue limitante, el porcentaje fue muy bajo,
con el consiguiente problema, que esto acarrea para un sistema de cría.
c.2. Ganancia de peso por hectárea
La
producción de carne por hectárea fue afectada significativamente
por los tratamientos de carga y mejoramiento (Cuadro 12) en promedio de los 11
años.
CUADRO 12: Producción de carne por ha
promedio de 11 años por Tratamiento.

Promedios
horizontales seguidos de una misma letra no difieren significativamente entre
sí (P<0.05).
El efecto de
incrementar la carga en la producción por hectárea fue lineal y
positivo en 9 y 8 años para CN y CNM de los 11 años de ejercicio.
En los años 87/88 y 88/89 que fueron más secos la
producción de carne disminuyó en las cargas altas en ambas
pasturas.
Las mayores
producciones de carne por hectárea se registraron en el campo natural
mejorado. En promedio de 11 años la producción de carne obtenida
fue un 40 % mayor en el campo natural mejorado. Si comparamos a cargas
similares el mejoramiento incrementó la producción de carne en un
30 %.
Si tenemos en
cuenta la ganancia de peso por animal en ambas pasturas se observa que la carga
se puede incrementar sustancialmente sin disminuir el comportamiento animal en
CNM, esto significa un aumento en la producción de carne/ha, que fue
aproximadamente 36.8 % (Carga 1.13 CN vs 1.53 CNM).
La información
suministrada por esta experiencia demuestra claramente el gran impacto del
factor carga animal y fertilización en el performance de las vaquillas y
en la estabilidad de los pastizales.
Incrementos
en la carga disminuyeron la disponibilidad de materia seca promedio anual en
ambas pasturas.
Si
consideramos como una disponibilidad promedio anual adecuada entre 1500 y
La disponibilidad
de MS/ha se incrementó con la aplicación de fertilizantes, este
efecto fue más marcado en la carga alta (Cuadro 3). La diferencia en
disponibilidad entre el potrero fertilizado y no fertilizado a la carga alta
fue en promedio 190 %, sin embargo en el séptimo año se
registró una diferencia de 483 % entre los dos potreros.
Estos
resultados indicarían un buen poder residual del fertilizante en el
crecimiento de las pasturas que permitiría incrementar la carga de un
campo natural en un 30-35 % sin afectar los niveles de disponibilidad de MS/ha.
La diferencia de carga entre el tratamiento CN 1.13 y CNM 1.53 fue del 35 % la
diferencia de disponibilidades de ambas pasturas fue mínima hasta el
7º año inclusive o sea 3 años después de la
última fertilización, a partir de ahí la disponibilidad de
CNM 1.53 fue disminuyendo en relación al sin fertilizar, ese resultado
podría interpretarse como que sería quizás conveniente
refertilizar los campos naturales cada 3 años para mantener los niveles
de carga. Ese tema de la refertilización no ha sido estudiado y es uno
de los puntos que se necesita conocer para poder sugerir una tecnología
de fertilización a largo plazo. La fertilización permitió
un 35 % de incremento en la carga sin afectar la disponibilidad, ni la ganancia
de peso de las vaquillas. Ese incremento en la producción fue similar al
publicado por Shaw (1978) en Queesland, Australia, utilizando animales en
pastoreo y al obtenido por Pizzio y otros (1986) en campos naturales de la
Estación Experimental de Mercedes.
El
mejoramiento del campo natural por medio de la intersiembra del Trébol
de Carretilla tuvo escasos y cortos efectos en el pastizal y en los animales.
Los dos primeros años después de la intersiembra, la frecuencia
de la especie y aporte al rendimiento fueron buenos. A mayor carga la
contribución del carretilla aumentó y llegó al 24.1 % del
rendimiento total en el 2º año (Cuadro 4), a partir de esa fecha a
pesar que hubo presencia de la especie las plantas eran muy pequeñas y
poco vigorosas y desapareció totalmente al sexto año. Cuando la
proporción de carretilla fue elevada la ganancia estival de peso de las
vaquillas fue la mayor de todos los tratamientos (Cuadro 7, año 82/83).
Eso indicaría que si se lograra incrementar la proporción de leguminosas
en el tapiz la ganancia de peso podría mejorarse en la época de
primavera-verano inclusive con cargas altas (1.82 vaq/ha). Ese resultado
sugeriría que la búsqueda de leguminosas productivas y
persistentes que se adapten a la competencia de las especies nativas
podría ser un buen camino para incrementar la producción de los
campos naturales.
El efecto de
la carga en la ganancia de peso por vaquilla siguió un modelo lineal y
negativo como el sugerido por Jones y Sandland (1974) tanto para el período
invernal como el estival, como el anual. Eso confirma una vez más el
fuerte impacto del factor carga en el performance animal, particularmente en la
época invernal.
En ese
período a carga baja no se registró pérdida de peso en
ninguno de los 11 años.
Los valores
“b” de la regresión de ganancia de peso anual y carga fueron
muy similares entre pasturas lo cual es esperable debido al diseño
corrido de cargas, o sea que con un 30 % más de carga en CNM, se tuvo el
mismo efecto de ese factor en la ganancia de peso. El valor “a” de
la ecuación fue superior en CNM lo cual señala una mayor calidad
de las pasturas fertilizadas (Roberts, 1980). El alto valor de “b”
(-64.35) en CN sugeriría que este tipo de pastizal es más
sensible a la carga que el evaluado por Royo y otros (1986) que en promedio de
tres años obtuvieron un valor de –50.3. Esta diferencia entre
pastizales en cuanto su respuesta a la carga podría estar relacionada a
la proporción de paja colorada presente.
Los niveles
de ganancia anual de peso alcanzados en las cargas bajas estuvieron entre 116 y
178 kg/vaq/ha/año. Durante 8 años de los 11 años evaluados
en CNM a carga baja presentó la máxima ganancia de peso por
animal, alcanzándose en el año 89/90 a registrar una ganancia de
178 kg/vaq/año (Cuadro 8). Ese nivel de ganancia de peso sería
similar al que se obtiene con Pasto Pangola en la zona de Mercedes, Corrientes
(Royo, Mufarrege, Ocampo, 1980), utilizado a carga baja. Esa máxima
ganancia se dio al año siguiente de haber sufrido la peor sequía
del período. Años de acumulación, luego de pérdida
de disponibilidad y luego ganancia podría ser una base para maximizar
ganancia de peso en esos pastizales.
Las ganancias
de peso de novillos promedio de 3 años publicados por Royo y otros
(1986) para campos naturales y campos naturales mejorados son similares a las
ganancias promedio obtenidos en esta experiencia con vaquillas. Los campos
naturales de Rincón de Yeguas serían mejores que los de la E.E.A,
sin embargo al someterlos a un mejoramiento con fertilización
parecería que las diferencias entre ambos pastizales se reducen.
El efecto del
año en la ganancia de peso promedio para cada tratamiento (Cuadro 8) se
relacionó con el nivel de carga, a mayor carga el efecto del año
fue mayor. La desviación standard para la carga más alta del
ensayo (1.82 vaq/ha), fue de 30 kg/an/año, mientras que en la carga
más baja se registraron solamente 12 kg/an/año, eso ofrece una
idea de la alta variabilidad que se obtiene en el performance animal cuando se
utilizan cargas altas. El porcentaje de vaquillas que logran el peso de entore
(Cuadro 11) también refleja claramente el efecto del año.
La
producción de carne/ha de CN y CNM mostró una tendencia a
incrementarse con los aumentos de carga en los primeros años del ensayo
(Cuadro 12). Sin embargo en los años con baja precipitación las
cargas medias de ambas pasturas presentaron una mayor producción de
carne. En el promedio de 11 años incrementar la carga de
Los niveles
de producción de carne/ha alcanzados fueron algo mayores a los
registrados por Royo y otros (1986), en CN y CNM y están cerca de los
valores que se obtienen utilizando pasturas cultivadas en la región de
afloramientos rocosos y además marcarían una escasa diferencia
entre los niveles de producción de carne que se logran entre pasturas
cultivadas y pasturas naturales cuando estas son mejoradas con fertilización.
La eficiencia
del fósforo para producir carne, tomando las cargas medias de ambas
pasturas donde se registraron disponibilidades de pasto similares y ganancia de
peso promedio iguales fue de
Esta
experiencia realizada a nivel estancia ha demostrado que cuando hay un buen
diseño (cargas corridas), buena conducción y tomas de datos la
información que se logra es de alto valor para las decisiones de manejo
futuro de los campo naturales. Con aceptable aproximación se ha
determinado que la carga adecuada de estos campos naturales es de 1.1 vaq/ha.
La fertilización fosfórica de los campos naturales
permitiría un incremento de la carga animal en un 35 % y eso a su vez
incrementaría la producción animal en un 36.8 %.
El efecto de
la fertilización tendría un prolongado poder residual en los
pastizales que se reflejaría en la producción animal. La
persistencia del Trébol de Carretilla fue escasa y sería
necesario buscar leguminosas con mayor grado de persistencia y aporte al
rendimiento del pastizal. En esta experiencia se probó un solo nivel de
fertilización, nuevos ensayos a nivel parcela y luego con animales
sería conveniente realizar para estudiar distintos niveles de
fertilización, esos estudios deberían estar acompañados
con un monitoreo continuo de niveles de fósforo en suelo y pasto.
La
producción ganadera de las regiones afloramientos rocosos y monte
está fuertemente limitada por la deficiencia de fósforo, la
aplicación masiva de fertilizante fosfórico a los campos
naturales parece ser una alternativa válida para lograr incrementos
sostenidos en la producción de carne en el centro-sur de Corrientes.
SHAW, N.H. 1978. “Superphosphate
and stoking rate effects on a native pasture oversown
with Stylosanthes humilis
in central coastal Queensland. 2. Animal production”. Aust.
J. of Exp. Agric. And Anim. Husb.
Volumen 8:800-807.
PIZZIO, R.M.; BENITEZ,
C.A.; FERNANDEZ, J.G. y ROYO PALLARES, O. 1986. “Mejoramiento y carga
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JONES, S.R. and SANDLAND, R.L. 1974. “The
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from the results of grazing trails”. J. Agric. Sci.
Camb. 83:335-342.
ROBERTS, C.R. 1980.
“Effect of stocking rate on tropical pastures”. Trop. Grasslands 14
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ROYO PALLARES, O.; MUFARREGE,
D.J.; PIZZIO, R.M.; OCAMPO, E.P:
BENITEZ, C.A. y FERNÁNDEZ, J.G.
1986. “Mejoramiento
y carga animal en una pradera natural del centro de la provincia de Corrientes.
2. Producción animal”. Rev. Arg. Prod. Anim. Vol. 6 (7-8):451-459.
ROYO PALLARES, 0.; MUFARREGE, D.J.
y OCAMPO, E.P. 1980. “Efecto de niveles de
nitrógeno y carga en la producción de carne en Pasto Pangola en
el Centro-Sur de Corrientes”. INTA E.E.A Mercedes (Ctes).
Serie Técnica Nº 21. 15 pág.
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