Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río
Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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Shell. 1971.
Conocido también con la designación vulgar de
"datura". Su nombre botánico es Datura ferox.
Se trata de una maleza anual, que alcanza una altura de hasta un metro; tiene tallos vigorosos y abiertos, hojas grandes, flores en forma de embudo, grandes y blancas, frutos o cápsulas con largas espinas; las semillas son ásperas, de color gris o negruzco y contienen alcaloides que le confieren un carácter tóxico.
Las
semillas constituyen su único medio de multiplicación y difusión; los mismos
quedan en las cápsulas o caen al suelo donde pasan el invierno, nacen en
octubre y noviembre y las plantas vegetan hasta fines del verano, en que
florecen y fructifican.
La difusión del chamico ha sido muy favorecida por
la práctica de la cosecha mecánica del maíz, girasol y sorgos. En efecto, la
máquina cosechadora, al recolectar el grano del cultivo, recoge también el de
esta maleza, que quedo así mezclado con el primero. De este modo, cuando la
semilla cosechada se destina a una siembra posterior, se instala a la maleza
conjuntamente con el cultivo.
Originario de Asia, se la encuentra en nuestro país
en los suelos fértiles, desde Río Negro hacia el norte, hasta Tucumán, Salta y
Jujuy, pero principalmente en todo la zona cerealera.
Ocasiona inconvenientes muy serios en la comercialización de las cosechas del maíz, mijo, sorgos y girasol. Como consecuencia de la cosecha mecánica de los cultivos infestados por esta maleza, muchos partidas de maíz, mijo, sorgos y girasol resultan portadoras de semillas de chamico, y la presencia de este cuerpo extraño es objetada por los mercados consumidores del exterior, debido a que lo consideran un grave peligro por su toxicidad.
Esta situación ha originado trastornos a nuestro
comercio de exportación, ya que la Junta Nacional de Granos, en defensa del
prestigio de nuestra producción, se vio obligado a rechazar muchas partidas
negociadas con destino al exterior, cuando verificaba la existencia de chamico.
La mercadería rechazada debe ser sometida a nuevas limpiezas en máquinas
clasificadoras o bien comercializada en el mercado interno, con los
consiguientes castigos en los precios.
Además de la depreciación que sufre el producto cosechado, a la
cual nos acabamos de referir, existen otros efectos perjudiciales que se
observan en forma directa en las diversas etapas del cultivo.
En invasiones serias y por efectos de competencia, los sembrados
se desarrollan mal y rinden menos; las labores culturales se hacen con
dificultad. Cuando la cosecha se hace a mano, las largas espinas de los frutos
resultan molestas y los cosecheros exigen mayores jornales para trabajar en
esas condiciones.
Por todas estas características, el Poder Ejecutivo Nacional, por
Decreto número 1078/61, lo declaró plaga de la agricultura, estableciendo de
este modo que su destrucción es obligatoria.
Una medida preventivo de gran importancia consiste en verificar la pureza de la semilla que se ha de utilizar para la siembra, mediante análisis previo, a fin de evitar que la plaga sea introducida o implantada en el lugar, con dicha semilla.
Una vez establecido el cultivo y comprobada la infestación de chamico, se podrán utilizar tratamientos con herbicidas.
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