Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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> Pasturas:
Plagas y malezas; control
Ing.
Agr. E. J. E. Marchesini. 2004. INTA Concepción del Uruguay, Hoja Informativa Electrónica Nº 111.
Esta maleza
invasora que tiene gran incidencia económica en el principal sustento forrajero
de la ganadería. El “caraguatá” o “cardilla”, como comúnmente se denomina a
esta especie, conforma el espectro de malezas invasoras de mayor incidencia
económica en campos naturales de la provincia, que son el principal sustento
forrajero de la ganadería.
Cuando se
nombra al “caraguatá”, en realidad se esta haciendo referencia a un grupo de
especies de aspecto y características botánicas semejantes:
Pertenecen a la
familia de las Umbelíferas y Género Eryngium; reconociéndose, para nuestra
provincia, un grupo de unas nueve especies: Eryngium coronatus, E. divaricatus,
E. ebracteanum, E. elegans, E. ekmanii, E. paniculatum, E. sanguisorba, E.
nudicaule y E. pandanifolium.
Eryngium paniculatum
es una especie con amplia distribución por toda América del sur y es la más
común y difundida en los distintos ambientes de la provincia.
Se trata de
hierbas perennes, de hojas basales arrosetadas y persistentes. Tallos erectos
de hasta 2m con hojas caulinares de menor longitud que las basales y extremo
floral en panojas en cimas con capítulos ovoides pedunculados. Plantas con
vigoroso sistema radicular rizomatoso que le permite soportar todo tipo de
situaciones adversas, entre otras, el fuego o fuertes heladas, que si bien
llegan a secar la parte aérea, posteriormente rebrotan con mas vigor.
Vegetan
activamente durante el otoño – invierno, para florecer desde mediado noviembre
a principios de diciembre; comenzando a observarse la emisión de los tallos
(varas) a fines de octubre.
Producen
altísima cantidad de semillas, de muy fácil diseminación.
El ganado es
una de las principales vías de dispersión de esta maleza, ya que lleva semillas
adheridas a pezuñas y pelo de un lugar a otro. De esta manera aparece en nuevas
áreas donde no existía su presencia. Se propaga por semillas y rizomas.
Por su
agresivo carácter invasor, el caraguatá reviste especial atención, ya que se
constituye en una limitante importante para la producción ganadera, reduciendo
la capacidad receptiva en lotes invadidos, y, en casos extremos, de muy alta
densidad, (100 % de cobertura), inutiliza totalmente el área. Al ganado vacuno
en condiciones normales no le apetece, salvo que se lo presione, como se verá
mas adelante.
Tal como
ocurre con otras especies perennes, con características y comportamiento
similar, se puede apelar al uso algunas alternativas comprendidas en métodos
convencionales de control tales como: Mecánico, Químico, Mecánico-Químico,
Biológico, ó, Preventivo.
La opción por
alguna de estas herramientas disponibles, depende, entre otras cosas, de
algunos aspectos a tener en cuenta, tales como:
Presentación de la maleza, -situaciones más
comunes:
Solo
caraguatá en el lugar, con distintos grados de invasión o densidad, -
Asociado con chilcas, Dentro del monte, en la mayoría de los casos
también asociado con chilcas y otras, (monte sucio)
Objetivos de la explotación:
En
establecimientos ganaderos, que utilizan el campo natural como principal fuente
de recurso forrajero, es una necesidad eliminar o disminuir al mínimo la
incidencia de especies inútiles en lugares con problemas, (en este caso
caraguatá). La toma de alguna decisión en tal sentido surgirá de tener muy en
cuenta la relación costo/beneficio. De otra manera, una alternativa práctica y
más económica, es arar para implantar algún cultivo como antecesor a futura
pastura, para después de la misma volver si se desea a manejar el lote como
campo natural, previniendo de la reaparición de la maleza. Este aspecto hay que
tenerlo en cuenta porque en donde ha habido caraguatá, seguramente en el suelo
debe haber un importante banco de semillas latentes, que en cuanto tengan
condiciones favorables germinan, comenzando así nuevas infestaciones.
En cuanto a
experiencias locales para el control de caraguatá, en esta EEA, y lotes de
productores, se han realizado distintos trabajos orientados hacia tal fin, y
cuyos resultados se anotan y comentan a continuación.
Cabe señalar
que todas las experiencias han sido sobre el caraguatá Eryngium paniculatum.
Control mecánico:
Para tal fin
se puede utilizar alguna de las siguientes herramientas de corte: Desmalezadora
rotativa común, (sistema hélice), Cardera, Desmalezador-Triturador de
martillos, Riel con forma de V lastrado
Momento oportuno de corte:
En primavera,
por lo general a mediados de noviembre, cuando se observe que se ha
generalizado la emisión de los tallos, y cuando los mismos alcancen unos 0,5 –
No es
recomendable realizar este corte antes del momento indicado, como ser en
invierno por ejemplo, por que luego cuando llegue la época de floración /
semillazón, la maleza lo hará normalmente, (aunque con tallos de menor altura),
incrementando, una vez más, el banco de semillas en el lugar.
Los sucesivos
desmalezados que se practican anualmente no disminuyen la población por lo que
podría llamarse por agotamiento gradual de las plantas, y más aún, no solo
rebrota la planta madre, sino que también emite rebrotes desde la corona. Al
caraguatá tantas veces se lo corta, tantas veces rebrota.
Con el equipo
Desmalezador-Triturador, (que es una herramienta poco conocida, de origen
Italia), se realizó una experiencia en un área de unas 4 has. con alta densidad
de caraguatá y chilcas. El corte se efectuó a ras de suelo, obviamente,
cortando y triturando toda la vegetación a la vista. Posteriormente, toda la
vegetación comenzó a rebrotar, y el caraguatá y las chilcas emitieron rebrotes
semejantes a plántulas provenientes de semillas, las cuales fueron siendo
comidas continuamente por la hacienda, con lo cual se pudo mantener así el lote
libre de la incidencia de dichas malezas.
Control químico:
A realizar
sobre la maleza tal cual se presenta, o sea, sin desmalezado previo.
Alternativas
de control químico:
1) Tordon D30 (Marca comercial) 4,5,-5 l/ha, aplicación en otoño
2) Tordon 24K (Marca comercial) 1,5 + Roundup (48%) (Marca comercial)
1,2 l/ha + 2,4,D (100%) (Marca comercial) 1,5 l/ha, aplicación en otoño
Estos
tratamientos se han realizado aplicando volúmenes de agua de
Momento de aplicación:
La época propicia para realizar tratamiento químico sobre esta maleza es desde
fines de marzo hasta principio de mayo, coincidiendo así con la época de
vegetación activa del caraguatá.
No es
conveniente retrasar la aplicación por dos razones: una porque cuanto más
entrado el invierno las bajas temperaturas atrasan la acción del herbicida; y
la otra es que si se acerca a la época de comienzo de emisión del tallo floral
(en octubre), el tratamiento fracasa o no tiene efecto, quizás por algún cambio
fisiológico en la planta.
El nivel de
control logrado con la alternativa 1 es de alrededor del 85%, mientras que con
alternativa 2 fue 100%.
Cabe anotar,
que el caraguatá tiene su punto sensible o débil a los herbicidas en su parte
central, o sea en el cogollo o meristema de crecimiento, por eso se requiere
altos volúmenes de aplicación, ya que de esta manera se posibilita más
acumulación de caldo en esa zona, mejorando la acción del herbicida.
Este efecto
se ve favorecido cuando se produce abundante acumulación de agua de rocío
durante las noches de otoño; dado que la planta misma, por la característica
cóncava de la superficie de sus hojas, hace las veces de embudo hacia el
cogollo, arrastrando también producto químico hacia esa zona.
Relacionado
con lo señalado, existe el tratamiento químico en forma individual, de hecho
reservado solo para áreas reducidas (parques terrenos etc.). Para estas
experiencias se ha aplicado el herbicida marca comercial Tordon D 30, al 3 – 4
% en agua, utilizando para tal fin un pulverizador común de mochila provisto de
lanza con un pico aspersor para rociar en el cogollo.
En el caso de
realizar tratamientos terrestres extensivos, para aplicar altos volúmenes de
caldo como se dijo, es aconsejable utilizar toberas de descarga tipo cono
hueco, a elevada presión, superior a
Otro aspecto
a tener en cuenta cuando se va a realizar un tratamiento químico es de disponer
de adecuada humedad en el suelo. No realizar trabajos de este tipo en
condiciones de sequía, como así tampoco cuando la maleza posea tallos de altura
considerable, ante esta situación, tal como se apuntó, hay que desmalezar lo
mas pronto posible.
Cabe señalar,
si bien es otro tema, que en tratamientos para control químico de chilcas con
la formulación PICLORAM-2,4 D, 3,5 – 4 l/ha, aplicado aéreo, no han tenido
efecto sobre caraguatá.
En lugares o
potreros donde el caraguatá se encuentre asociado con chilcas, y se optara por
realizar tratamiento químico, lo aconsejable es desmalezar el lote (en
noviembre), para realizar la aplicación en el otoño siguiente, de esa manera se
uniforman las malezas y se atacan dos problemas de una sola vez.
Selectividad:
La formulación
comercial compuesta por los principios activos PICLORAM 2,4 D (Tordon D 30) o
la mezcla en tanque de ambos activos, resultan totalmente selectivos para los
pastos, no así para tréboles.
El PICLORAM,
en dosis indicadas posee residualidad muy prolongada es el suelo, lo cual
dañaría especies sensibles, como Leguminosas, sembradas en cobertura, por
ejemplo.
El agregado
de GLIFOSATO, no afecta mayormente a los pastos en la proporción anotada, menos
aún si se trata de lotes con alta densidad o cobertura de caraguatá.
Control mecánico - químico:
Consiste en
efectuar el corte en primavera, tal como se señaló mas arriba, (ver control
mecánico), seguido de aplicación de herbicida en el otoño siguiente,(ver
control químico), o sea sobre el rebrote, aplicando alguna de las alternativas
químicas indicadas en la tabla 1.
Control biológico:
En este
aspecto, si bien se han observado algunos enemigos naturales, tales como
insectos o arácnidos, los mismos no han mostrado daños de importancia sobre la
maleza como para ser tenidos en cuenta.
La
utilización de ganado vacuno, tal como se mencionó en el punto anterior, ó, con
alta carga instantánea, en lotes manejados con alambrado eléctrico, ha mostrado
muy buen efecto, ya que esa alta presión de pastoreo obliga a los animales a
comer a ras el caraguatal.
Control preventivo:
En lotes con
escasa presencia de caraguatá, o cuando se observe la aparición de la maleza,
es conveniente tratar de eliminar las plantas en lo posible, o al menos
impedirles su floración / semillazón, de manera que no continúe su difusión.
Los tratamientos individuales, anotados anteriormente, se adecuan para estas
situaciones de baja densidad de plantas o comienzos de infestación.
Comentario:
De lo anotado
en los párrafos anteriores, surge que técnicamente se dispone de distintas
alternativas o herramientas para el control del caraguatá, dependiendo de
algunos factores, principalmente el económico, la adopción de alguna de ellas.
Los
tratamientos químicos anotados resultan económicamente muy costosos actualmente,
tanto en producto como de aplicación, por lo tanto, en estos casos, lo que se
puede hacer es comenzar el control en superficies reducidas, de acuerdo a las
posibilidades económicas, e ir avanzando en el tiempo, pero sin perder de vista
que mientras tanto, tentativamente a mediados de noviembre hay que desmalezar,
luego en otoño se puede tratar con herbicida otra porción, y así sucesivamente.
Cabrera, A. L., 1963, Flora de la Provincia de Buenos Aires. INTA.
Colección científica. Buenos Aires.
Marchesini, E. J. E., Control del caraguatá (Eryngium paniculatum).
Informes anuales. INTA EEA Concepción del Uruguay, Entre Ríos.
UNER, Facultad de Ciencias Agropecuarias. INTA, EERA Paraná. Aspectos
bioecológicos del caraguatá (Eryngiumspp.). Jornada de actualización técnica.
Noviembre de 1991. Villaguay Entre Ríos.
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