Director: Guillermo Alejandro
Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne,
Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río
Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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E.E.A INTA Paraná. 2003.
Los
estorninos (Sturnus vulgaris) son aves silvestres que en todos los países donde
habitan causan importantes pérdidas en el campo y la ciudad. Según los expertos
es una de las especies, junto con el quelea del África, más perjudiciales del
mundo ocasionando millones de dólares en daños y otros tantos en esfuerzos de
control.
Activos y
bullangueros, tienen un tamaño mediano, plumaje negruzco con motas blancas en
los adultos y marrón más liso en los juveniles. En los machos el plumaje es
algo tornasolado. Tienen cola corta, alas puntiagudas, pico largo y agudo,
amarillo en verano y negro en invierno. Su origen es euroasiático.
En los
lugares donde habita, naturalmente o introducido, aproximadamente el cincuenta
por ciento de su dieta se compone de insectos; aprovechan además todo otro tipo
de recurso alimentario: granos, basuras, frutales, leguminosas y gramíneas.
Cuando detectan un “feedlot” o un tambo se precipitan sobre los alimentos y
todo parece cubrirse con un inmenso manto negro. Al retirarse, lo negro se
transforma en blanco porque dejan comederos, pisos y vallados cubiertos con sus
heces.
Son también
agresivos desplazando a la fauna autóctona y nativa con la que compite por la
comida y los sitios para anidar. Con una capacidad reproductiva bastante alta,
llegan a duplicar su población en cada temporada. Andan en bandadas y se confunden
con los tordos renegridos (o morajú) (Molothrus bonariensis) o con los
“varilleros” (Agelaius ruficapillus). Suelen integrar las bandadas con
estas especies por lo que las observaciones para detectar su presencia se
pueden orientar a los árboles dormideros (en pueblos o ciudades), a los
depósitos de granos, comederos de ganado, pajonales dormideros, etc.

En nuestro
país posiblemente ingresaron, hace más de una década, algunos individuos
escapados o liberados por su dueños ya que se sabe que aves de esta especie
fueron importadas como mascotas desde los Estados Unidos. Existen colonias
exitosamente establecidas en la provincia de Buenos Aires desde donde no sería
difícil su expansión a otras provincias.
La Dirección
Nacional de Fauna y Flora de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Política
Ambiental ha implementado una estrategia de erradicación total de la especie en
Argentina porque el esfuerzo y el gasto que se realice hoy evitará problemas en
el futuro y ahorrará al país muchos millones de pesos en pérdidas de
producción.
“Aún no se ha
podido reunir la información suficiente sobre los estorninos en nuestra
provincia” señaló la Bióloga María Elena Zaccagnini, profesional del INTA
Paraná. Así, para establecer un plan eficaz de control, primero necesitamos
urgentemente hacer un diagnóstico del estatus de la especie en la provincia y
luego de comprobarse su presencia en otros sitios además de donde se los
observó (Cerrito y Villa Elisa), habrá que conocer a fondo el problema; saber
con más precisión dónde están, qué cantidad de individuos hay, qué superficie
ocupan, dónde establecen sus dormideros, dónde crían, de qué se alimentan,
cuáles son sus movimientos y cuáles sus impactos, reales y potenciales, y
muchos otros aspectos más. De ahí la importancia de informar ante la sospecha
de haber avistado a alguno en los campos o en las ciudades.
La
información se puede hacer llegar tanto a:
♦
INTA
Paraná, Grupo Fauna Silvestre, teléfono 0343-4975200, e-mail: mzaccag@parana.inta.gov.ar; a la
♦
Dirección
de Pesca y Recursos Naturales de la provincia de Entre Ríos, teléfono
0343-4207882, e-mail: areafauna@gamma.com.ar;
o bien a la
♦
Dirección
Nacional de Flora y Fauna Silvestre, teléfono 011-4348 8558, e-mail: dforcelli@medioambiente.gov.ar
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