Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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cultivadas: alfalfa
Edgardo H. Hijano y Ariadna Navarro. 1995. La Alfalfa en la Argentina,
Subprograma Alfalfa, I.N.T.A.
José Maddaloni y Liliana Ferrari. 2001. Forrajeras y pasturas del
ecosistema Templado Húmedo
de la Argentina, INTA y F.C.A.-
U.N.L.Z.
La alfalfa (Medicago sativa L.), es una planta herbácea de porte erecto y semierecto, de hasta 1 metro de altura.

Las hojas son trifoliadas, alternas y pecioladas, con folíolos de color verde oscuro y dentados en el tercio superior.

Los tallos son erguidos y herbáceos. En la base de éstos se encuentra formación
perenne y semileñosa, la corona, en la que se originan los brotes de renuevo y,
se ubica a nivel o ligeramente por debajo de la superficie.
Posee un sistema radicular conformado por una raíz principal (pivotante), capaz de alcanzar varios metros de profundidad.
Las flores (inflorescencias) son en racimos axilares simples, pedunculados. Flores azul violáceas, excepcionalmente blanquecinas de 1 cm. de longitud.

El fruto es una vaina en espiral, castaño negruzca. Dentro de éste se encuentran semillas pequeñas y arriñonadas de color amarillo castaño. El peso de 1000 semillas es de 2.2 g.

Dada la gran diversidad de suelos y climas en los que se cultiva alfalfa, la elección del cultivar más adecuado resulta de vital importancia, no solo apuntando al rendimiento de forraje anual y estacional sino que, además en lo que respecta a resistencia a plagas y enfermedades.
De acuerdo al origen de los materiales se diferencian tres ecotipos:
Proveniente de la región pampeana bonaerense
De baja tasa de crecimiento otoño-invernal
Plantas de hojas (folíolos) pequeños y coronas amplias.
Originario de la zona central de la provincia de Córdoba
Posee un crecimiento invernal algo mayor que la anterior, así como una mayor tasa de crecimiento.
El hábito de crecimiento es semi-erecto y posee gran capacidad de producción de semillas.
Son originarias de la zona de riego.
Poseen menor reposo invernal.
Son utilizadas por lo general para corte.
Poseen corona pequeña y hábito de crecimiento erecto.
Existe una clasificación que combina la resistencia a las bajas temperaturas, el reposo invernal y el crecimiento otoñal.
El reposo invernal es una característica genética de la planta de alfalfa, que le permite mantenerse latente durante las bajas temperaturas de la estación invernal, gracias a la previa acumulación de reservas (hidratos de carbono) en corona y raíz. Luego en primavera, éstas será movilizadas para facilitar el rebrote.
Existen diferencias entre cultivares que inician y finalizan el proceso con distintos niveles o umbrales de crecimiento:
¨ Cultivares de Latencia Larga: son aquellos que dejan de crecer con los primeros fríos.
¨ Cultivares Sin Latencia: muestran algo de crecimiento aún con bajas temperaturas invernales.
Entre ambos extremos, existen diferentes grados de latencia o reposo invernal.
Los grados de reposo invernal de alfalfa utilizados en nuestro país son del 1 al 11.
¨ Grupo de reposo intermedio largo: grados 3-4-5.
¨ Grupo de reposo intermedio corto: grados 6-7
¨ Grupo sin reposo: grados 8-9
Existe una relación entre la latencia y la persistencia, de ésta manera, resultan mas “durables” en el tiempo los cultivares de mayor reposo. La estructura de la planta también resulta diferente:
Las plantas pertenecientes al grupo de larga latencia poseen: Coronas de mayor tamaño número de tallos y concentran su producción en primavera, siendo adecuados para esquemas de corte y producción de forrajes conservados.
Las plantas pertenecientes al grupo sin latencia poseen: tallos de crecimiento erecto y difícilmente superan los 70 cm de altura y producen forraje preferentemente en otoño-invierno.
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