Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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> Pasturas
megatérmicas
J. H. Veneciano, O. A. Terenti y M. E. Federigi. 2002. Revista de la
Sociedad Rural de Jesús María, Cba., 130:39-42.
EEA Villa Mercedes INTA San Luis. Inf. Técnico 156.
La combinación de inviernos extremadamente secos y
temperaturas muy bajas determinan, para la región pampeana semiárida, una casi
nula tasa de crecimiento de las pasturas perennes invernales. La alternativa de
usar verdeos, si bien provee forraje de muy buena calidad, presenta como
inconvenientes su alto costo de implantación, la competencia que se establece
en los mejores campos con la agricultura de cosecha, el deterioro que el
laboreo continuado ocasiona al suelo, y los menores rendimientos que se logran en
comparación con los recursos estivales. Estas desventajas se agravan si dicho
forraje es utilizado por categorías de bajos requerimientos nutricionales,
tales como vacas de cría en gestación. La mejor manera de solucionar el
mencionado déficit forrajero parece consistir, consecuentemente, en la
transferencia del volumen de pasto producido en verano por gramíneas perennes
de ciclo estival para su utilización en la época invernal. Esto redundaría en
un uso más eficiente de los recursos naturales (luz, agua, nutrientes), dado
que este tipo de plantas posee un sistema fotosintetizante más eficaz (C4): los
mecanismos fisiológicos de estas especies posibilitan disponer de un potencial
de producción que supera con holgura al de las plantas C3. Si esa pronunciada
diferencia de rendimientos no es compensada por nítidas diferencias de calidad,
el cultivo de especies C3 pierde sentido. En los sistemas pastoriles bovinos
los rendimientos, condicionados principalmente por la producción de forraje,
pueden incrementarse con la incorporación de gramíneas cultivadas mejoradas.
Caracterizan a las especies megatérmicas elevadas tasas de crecimiento durante la estación cálida, por lo que tienden a encañar rápidamente, lo que determina una marcada disminución de su calidad. Esto se atenúa en alguna medida por estar las plantas conformadas por componentes de muy distinto valor nutritivo (hojas y tallos florales) y de fácil discriminación (por su disposición espacial en la mata) por parte del animal.
Las gramíneas megatérmicas introducidas han cobrado
importancia en el N de Córdoba como constituyentes de cadenas forrajeras
tendientes a incrementar la productividad de los sistemas ganaderos. La
adaptación de estas especies se extiende hasta la región pampeana semiárida
inclusive, evidenciando en ella un comportamiento ventajoso respecto a recursos
de crecimiento invernal. En esta región se reconoce al agua y al nitrógeno como
los dos factores que en mayor medida limitan la producción, y en el uso de
ambos es más alta la eficiencia de las especies C4. Sin embargo, la única
gramínea de estas características actualmente difundida en forma masiva en la
región pampeana semiárida es el pasto llorón, que precisamente carece de
aptitud para ser utilizado como cultivo diferido. No obstante, otros cultivos
subtropicales de aceptable diferimiento (digitaria, kleingrass, pasto salinas)
han comenzado a expandirse en diferentes ambientes del territorio provincial,
aportando a la conformación de sistemas de pastoreo basados en el uso exclusivo
de pasturas perennes los doce meses del año. En la comunicación que se presenta
se estudió para Villa Mercedes (33º 39' lat. S – 65º 22' long. O y 515 msnm) el régimen térmico para los años 1968-9,
complementándose el trabajo con otros parámetros climáticos de posible utilidad
para eventuales usuarios del mismo (período libre de heladas, fechas de primera
y última heladas, etc.). Se efectúan breves consideraciones referidas a la
estrecha relación existente entre los factores climáticos del medio y el
crecimiento de pasturas megatérmicas perennes nativas y cultivadas.
La temperatura del aire (ºC), determinada en abrigo meteorológico a 1,5 m de altura (Inst. de Clima y Agua, 1993) para el período 1968-99, comprendió:
¨ temperatura máxima: correspondiente al valor más alto de las dos lecturas realizadas sobre el termómetro de máxima (8 y 20 h),
¨ temperatura mínima: correspondiente al valor más bajo de las dos lecturas realizadas sobre el termómetro de mínima (8 y 20 h),
¨ temperatura media: correspondiente al promedio aritmético de los dos valores anteriores.
En el Cuadro 1 se han pormenorizado los registros de heladas correspondientes a un período menor de años (1983-99), determinados sin abrigo a 0,05 m sobre el nivel del suelo.
Cuadro 1.- Temperatura mínima a 0,05 m de altura: número de días con registros
inferiores a 0ºC y valor mensual extremo (EEA San Luis INTA).

Para esta serie de datos el período libre de
heladas fue de 142 días (rango = 42 - 193), con fechas medias de primera y
última heladas iguales a 25 de marzo (rango= 7 enero - 9 mayo) y 1 de noviembre
(rango = 5 octubre - 6 diciembre).
La temperatura es el factor que determina la época
de desarrollo de las plantas, pudiendo convenirse, con ligeras variaciones
según el autor que se consulte, que las especies de estación cálida
difícilmente crecen por debajo de 15ºC (Hernández, 1985) o 18ºC (Huss et al.,
1986), período que para Villa Mercedes - de acuerdo con ese concepto- se
extiende entre octubre y marzo o abril, según qué valor se considere. Para el
período contemplado (1968-99) la temperatura media de septiembre se aproximó ya
a 15ºC, lo cual evidencia que algunas horas al día la temperatura alcanzó o
superó en ese mes los valores mínimos que promueven el crecimiento de este tipo
de especies; las temperaturas mínimas de septiembre y la cantidad de días con
heladas (Cuadro l), sin embargo, permiten inferir que dicho crecimiento se ve
en general imposibilitado. Menos aún si se considera que el nivel de
precipitaciones en septiembre, salvo excepciones suele ser deficitario.
Para el período de estudio la fecha de última
helada coincidió más frecuentemente con el inicio de noviembre, esto es,
después de iniciado el crecimiento de los recursos perennes estivales.
En octubre los registros térmicos estuvieron
siempre por encima de los 15ºC, umbral que en septiembre sólo se superó en el
19 % de los años.
En noviembre la temperatura media varió entre 16,8
y 24,9ºC, valores comparables a los de febrero. Diciembre y enero se
correspondieron con las temperaturas medias más altas del año (22,6 y 22,9ºC).
Marzo se caracterizó por temperaturas medias análogas a las de noviembre. Según
los autores anteriormente citados, la temperatura óptima de crecimiento de las
pasturas megatérmicas se sitúa entre 28 y 32ºC (Huss et al., 1986) o 30
y 35ºC (Hernández, 1985),
valores a los que se aproximan las temperaturas máximas mensuales medias de
diciembre a febrero.
En los sistemas extensivos de producción el complejo de factores edáficos y climáticos que denominamos ambiente abiótico condiciona en alto grado el tipo de especies vegetales que puede prosperar y el nivel de rendimientos que ellas manifiestan.
La escasa estructuración de nuestros suelos y, consecuentemente, su proclividad a sufrir procesos erosivos (agudizada por la persistencia e intensidad del viento) toman recomendable para los sistemas ganaderos extensivos la conformación de planteos de producción basados en pasturas perennes. Entre ellas, las gramíneas megatérmicas perennes ("especies de verano") ejercen una clara supremacía (Veneciano, 1999), y su valoración ha constituido la columna vertebral de la temática que sobre Forrajeras ha desarrollado la EEA San Luis, destacando los trabajos sobre pasto llorón (Eragrostis curvula Schraer Nees) y, más recientemente, digitaria (Digitaria eriantha Steudel subsp. eriantha), pasto Salinas (Cenchrus ciliaris L.) y kleingrass (Panicum coloratum L.).
Las propias comunidades vegetales nativas tienen en su composición un acentuado predominio de especies forrajeras estivales (70 % en el área 5, 75 % en las áreas 2 y 7, 90 % en el área 3, 90-95 % al 0 y E del área 1, y 100 % de gramíneas forrajeras estivales en las áreas 4 y 6 - INTA, 1989~). La marcada estacionalidad de las lluvias (régimen de tipo monzónico), la intensidad de la radiación solar y su variación a través del año, y el régimen térmico imperante, justifican la afirmación precedente y resultan determinantes del perfil que adopta el crecimiento de tales pasturas, nativas o exóticas (Veneciano et al., 1996, 1998): en la Figura 1 se han graficado los valores medios de temperatura y horas de luz y el balance hídrico correspondientes a Villa Mercedes (San Luis), contrastando su evolución a través del año con las tasas de crecimiento de dos pasturas estivales perennes: paja colorada o pasto de vaca (Sorghastrum pellitum (Hacke1) Parodi, especie nativa) y digitaria (especie exótica). La especie nativa evidenció una más extendida estación de crecimiento, aunque con un pico menor de productividad.




Las tasas (que implican velocidad de crecimiento) se maximizan en ambos casos
entre diciembre y febrero y, en el
caso del cultivo de digitaria fertilizada con nitrógeno, la adición del
nutriente potenció la expresión del potencial genético de la especie,
posibilitando a la vez la manifestación del potencial del ambiente.
En ambos casos es posible advertir la estrecha
relación existente entre el perfil de crecimiento de las pasturas estivales y
la variación de los factores climáticos mencionados.
Hernández, O.A.
1985. Avances en el conocimiento de algunos factores que afectan la producción
de las pasturas cultivadas (Conf.). Rev. Arg. Prod. Anim. 5 (1-2): 4166.
Huss, D.L.;
Bernardón, A.L.; Anderson, D.L. y Brun, J.M. 1986. Principios de manejo de praderas
naturales. INTA-RLAC cap. IV.- Factores ambientales que influyen en las
características de las praderas naturales: 64-82.
Instituto de Clima y
Agua 1993. Estadísticas agroclimáticas. Período 1981-90. CIRN-INTA: 4p.
INTA 1989. Mapas
descriptivos de variables relacionadas con la producción agropecuaria de la
pcia. de San Luis. CR La Pampa-San Luis/ES4 San Luis: 78 p.
Veneciano, J. H.
1999. Especies forrajeras adaptadas a la región. Impacto en la producción
ganadera. I congreso nacional agroganadero de zonas semiáridas y áridas
(Mendoza): 51-56.
Veneciano, J.H.;
Terenti, O.A. y Del Castello, E.R. 1998. Variación estacional de rendimientos y
calidad de Digitaria eriantha, con y sin fertilización. Inf. Técnica 146EE,4
San Luis (INTA) : 2 9 p.
Veneciano, J.H.;
Terenti, O.A.; Sager, R. y Bertón, J.A. 1996. Variación estacional de
rendimiento, proteína bruta y minerales en Sorghastrum pellitum (Hacke1) Parodi
(pasto de vaca), Inf. Técnica 139- EEA San Luis (INTA): 28 p.
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