Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad de Agronomía y
Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río
Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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megatérmicas
Holgado, F. 1999. Desarrollo Rural del NOA-INTA. 18-24.
Intensificar
es un término muy utilizado en ganadería en los últimos tiempos, aunque no
siempre se lo emplea con igual criterio.
Significa también, hacer que un proceso adquiera mayor intensidad de la
que tenía. En otras palabras, se refiere
a mejorar la eficiencia de producción.
Es decir, elevar la cantidad de producto logrado por unidad de tiempo, capital,
mano de obra, maquina, superficie, etc.
En nuestro país, los sistemas de producción de carne se caracterizan por ser fundamentalmente pastoriles y emplear grandes áreas para el desarrollo de la actividad. Esta cualidad de "extensivos" hace que la tierra constituya uno de los factores de producción de mayor participación en el capital. Por consiguiente, el resultado final de la actividad se expresa por unidad de superficie (kg de carne/ha, Margen Bruto/ha). Por ello, cuando se habla de intensificar se esta refiriendo a incrementar la producción y la rentabilidad por ha.
Cómo hacerlo?
Lógicamente, todo productor se
siente atraído por la idea de mejorar la producción y rentabilidad de su
empresa. La pregunta es: ¿cómo
hacerlo?. Indudablemente, esta pregunta
no tiene una única respuesta. Al
contrario, podría decirse que existen tantas respuestas como situaciones
productivas diferentes.
Sin embargo, deben buscarse
factores comunes para poder marcar un rumbo al respecto. En este sentido, el primer paso es realizar
un diagnóstico de la situación inicial.
Es decir, efectuar un análisis exhaustivo del proceso de producción, evaluar
si se esta siendo eficientes en el uso de los recursos disponibles, establecer
cual es la brecha existente entre la producción actual y potencial de cada
recurso y del sistema en su conjunto, investigar las causales de tales diferencias
y buscar las posibles soluciones. En
otras palabras, debe establecerse un plan de acción para el corto y mediano
plazo.
Lo mencionado anteriormente
determina un primer requerimiento para poder intensificar la ganadería:
DISPONER DE UN SISTEMA DE REGISTROS Y CONTROLES que brinden la información
necesaria para evaluar técnica y económicamente las diferentes actividades.
A continuación, a partir del
análisis de un recurso forrajero base para la región: LA PASTURA TROPICAL, se
irán considerando y evaluando diferentes alternativas tecnológicas para
intensificar la invernada en el NOA.
Pastos tropicales
La producción de forraje, medido
en materia seca por hectárea (MS/ha) de las gramíneas tropicales varía en función
de lluvias, fertilidad los suelos, radiación, especie, cultivar, etc. En general, diferentes estudios (INTA Salta,
Santiago y Leales) muestran que en el área comprendida entre 700 y 900 mm,
sobre suelos sin limitantes de fertilidad, pueden esperarse rendimientos entre
8 y 12 TN de MS/ha/año.
Cuadro 1. RENDIMIENTOS (TN
MS/ha) DE DIFERENTES GRAMÍNEAS TROPICALES
EN DISTINTOS AMBIENTES DEL NOA
|
ESPECIES Y CULTIVARES |
PIQUETE CABADO (660 mm) |
METAN (902 mm) |
|
P. SALINA cv MOLOPO |
9 -10 |
10 -11 |
|
G. RHODES cv CALLIDE |
8 - 9 |
12 - 12,5 |
|
R MAXIMUN cv GATTON o GREEN |
8 - 9 |
11 - 12 |
|
P COLORATUN cv BAMBATSI |
8 - 8,5 |
10 - 11 |
|
BRACHIARIA cv MARANDU |
s/d |
11 - 12 |
Este volumen de pasto se produce
en el lapso de 180 días (noviembre-abril), aproximadamente, que dura el ciclo
de crecimiento, para hacerse nulo en el semestre inverno-primaveral.
En un sistema de invernada cuyo
único recurso forrajero sean las pasturas tropicales, indefectiblemente, para
disponer de alimento todo el año, resulta imprescindible reservar parte de lo
producido en verano-otoño para ser aprovechado como diferido en
invierno-primavera.
La calidad del recurso
forrajero, en verde o diferido, resulta marcadamente diferente en cuanto a sus
% de Proteínas, Digestibilidad o fibra, resultando superior en el primer
caso. Estas diferencias de calidad se
traducen en diferentes aportes de nutrientes por kg de MS consumida y en
diferentes niveles de ingesta en diferido), lo cual afecta aún más la
producción por animal y por ha.
La ganancia diaria de peso,
sobre pasturas diferidas, varía en general entre ± 200 g/d, dependiendo de la
pastura (especie), año (heladas), fecha de diferimiento (calidad), categoría
animal (requerimientos), etc. De
cualquier forma, la baja calidad de los diferidos no resulta compatible con una
adecuada evolución animal y una eficiente invernada.
Una alternativa tecnológica para
mejorar el desempeño de los diferidos es la suplementación proteica, buscando
balancear la dieta para mejorar la ganancia de peso y la eficiencia del
sistema. El objetivo es mejorar el
ambiente ruminal, elevar el consumo de diferido y el aumento de peso.
Es abundante la bibliografía que
demuestra la ventaja productiva y económica de la utilización de esta
tecnología. En el cuadro siguiente se
presenta un ejemplo al respecto.
Cuadro 2. AUMENTO MEDIO DIARIO Y
PRODUCCIÓN DE CARNE/HA,
POR PERIODO Y POR AÑO EN GRAMA
RHODES
|
aprovecha- miento |
inv - primav kg/d - kg/ha |
ver-otoño kg/d - kg/ha |
producción kg/ha/año |
costo suplem. |
kg netos por hectárea |
|
g. rhodes verde + dif. |
0,150 - 54 |
0,459 - 170 |
170+54=224 |
0 kg/ha |
224 |
|
g. rhodes verde+ dir+1,5 |
0,450 - 162 |
0,459 - 170 |
170+162=332 |
67 kg/ha |
265 |
|
g. rhodes verde |
0 |
0,459 - 340 |
340+0=340 |
0 kg/ha |
340 |
|
Suplemento= 1,5 kg/cab/de Sojilla. El costo de suplementación representa
únicamente el alimento utilizado y está expresado en kg/carne/ha |
|||||
Sin embargo, existe otra
alternativa en el aprovechamiento de estos forrajes, que es consumirlos
totalmente en estado verde, momento en que su calidad es máxima. En este caso, se obtienen los mejores
resultados productivos y económicos (Cuadros 2). Esto indica que las pasturas deberían ser utilizadas en invernada
preferentemente en esta condición. Lo
que genera la necesidad de contar con otros recursos forrajeros, que aporten
alimento en el período Junio-Noviembre.
Como se verá más adelante, esto es posible. Sin embargo, antes se analizarán algunas alternativas existentes
para incrementar la productividad de las Gramíneas Tropicales durante su
período de crecimiento.
Praderas mejoradas:
El mejoramiento de una pradera supone:
a) el empleo de nuevas especies forrajeras, b) la utilización de fertilizantes,
c) la incorporación de leguminosas para fijación de nitrógeno atmosférico, y d)
la eliminación de especies de bajo o nulo valor forrajero.
Se necesitan nuevas gramíneas
forrajeras que permitan incrementar el volumen de pasto producido y/o su
calidad y por consiguiente los kg de carne/ha.
Resulta preciso un mayor nivel de fertilidad del suelo porque las
forrajeras seleccionadas, de gran producción, tienen mayores necesidades de
nutrientes y por que la mayor parte de los suelos tropicales liberan los
nutrientes con demasiada lentitud. No
debe olvidarse que las tres principales fuentes de nitrógeno asimilable para el
crecimiento de las praderas son: la materia orgánica del suelo, las leguminosas
noduladas y los fertilizantes sintéticos nitrogenados. Se requiere eliminar malezas que compiten
por luz, agua y nutrientes, afectando el rendimiento de las praderas.
Fertilización nitrogenada
El nitrógeno es el componente
que con mayor frecuencia condiciona el normal crecimiento de los pastos, por lo
tanto resulta fácil encontrar numerosos trabajos que demuestran importantes
efectos de la fertilización nitrogenada sobre la producción de pasto y de carne
por hectárea.
Experiencias de fertilización a
nivel de parcelas realizadas en la región (Miñon, 1978 y Guzmán y col. 1989),
muestran importantes incrementos de la producción de Materia Seca (50 % y
258 %, respectivamente). Tales diferencias se deben a numerosos
factores entre los que se pueden destacar: la fertilidad inicial del suelo y
las dosis empleadas (100 y 200 kg N/ha).
El impacto de la Fertilización
Nitrogenada sobre la producción de MS, debe traducirse lógicamente en más kg de
carne/ha. Trabajos experimentales muestran
aumentos de la producción de carne por unidad de superficie de considerable
magnitud (entre 52 y 164 %) respecto al testigo no fertilizado.
En la región subtropical
argentina es poca la información disponible.
Chaparro (1998) comenta que, en una experiencia desarrollada en INTA
Mercedes sobre Pangola, la mejor respuesta fue de 1,05 kg de carne por cada kg
de N aplicado, siendo 200 kg de N/ha el nivel más adecuado. La fertilización permitió un incremento de
la producción de carne en un 48 %.
Una experiencia desarrollada en
INTA Leales, para evaluar el efecto de la fertilización nitrogenada sobre la
producción de carne en Brachiaria brizanta permite sacar interesantes
conclusiones: en el ciclo 96/97 se empleó una misma carga animal (4 cab/ha)
para ambos tratamientos, con y sin fertilizar, con la intención de ver si el
incremento de producción de pasto y el posible mejoramiento de la calidad (% de
proteína) permitían elevar el consumo animal y las ganancias de peso por animal
y por hectárea (Cuadro 3).
Cuadro 3.- Brachiaria con y sin
fertilizante. Resultados ciclo 96/97 -
Inta leales
|
tratamiento |
periodo de pastoreo |
peso inicial (kg) |
aumento medio (g/d) |
aumento total (kg/ha) |
a.m.d. 4/11-12/5 (g/d) |
a.m.d. 12/5 -11/6 (g/d) |
|
Brach. sola |
4/11 -12/5 189 días |
224 |
527 |
398,4 |
527 |
|
|
Brach. + fertilizante |
4/11 -11/6 219 días |
226 |
448 |
392,5 |
515 |
30 |
|
Fertilización
250 kg de urea/ha, en una sola aplicación al voleo, después del primer
pastoreo. |
||||||
Los resultados obtenidos
muestran que la fertilización no mejoró la ganancia diaria de peso. Sí tuvo un impacto positivo sobre la
producción de materia seca (32 % más), lo que se refleja en un período de
pastoreo 30 días más largo. Mantener
una carga de 4 cab/ha. (baja en función de la disponibilidad estimada de
materia seca) ocasionó que el pasto se pasara, disminuyendo su calidad y
eficiencia de cosecha.
En el
ciclo 97/98, a partir de los resultados anteriores, se utilizó una carga
sensiblemente superior para Brachiaria fertilizada, con el propósito de equilibrar la oferta de
forraje con la demanda. Los resultados obtenidos, (cuadro 4), muestran un
importante incremento en la producción de carne/ha. (31 %), producto de una
carga superior y similar ganancia diaria por animal. El incremento de la producción de materia seca resulto del 59
%. En general, se observa en la
bibliografía que los aumentos en Kg. de carne logrados por hectárea no son
proporcionales al incremento de rendimiento de los pastos (kg de materia seca).
Cuadro 4. brachiaria con y sin
fertilizante. resultados ciclo 97/98 -
INTA leales
|
tratamientos |
carga (cab./ha) |
aumento medio diario (g/d) |
producción de carne (kg/ha) |
|
brach pr |
4 |
573 |
429 |
|
brac+fert. |
5,77 |
521 |
562 |
|
250
kg de urea/ha. período de pastoreo
13111 a 19/5 = 187 días |
|||
Aún cuando es necesario contar
con mayor información, el incremento de producción logrado permite visualizar a
esta práctica como un instrumento idóneo para intensificar la producción de
carne en el subtrópico subhúmedo. El
costo actual de la dosis de fertilizante aplicada equivale a 84 kg de novillo
gordo, el incremento de producción a 133 kg de carne.
Es importante recordar también,
que el agua es un factor fundamental en el crecimiento vegetal. Corresponde, por lo tanto, preguntarse ¿cuál
es la cantidad de precipitación con la cual el agua se convierte en el factor
¡imitativo más importante?. Es muy difícil
dar repuesta a esta pregunta. La
bibliografía indica que se han obtenido respuestas importantes a la
fertilización con 600 mm en adelante.
Esto debe ser evaluado en cada zona a fin de disponer de información
confiable al respecto. Es necesario desarrollar
experiencias locales, que permitan ajustar la tecnología a las diferentes zonas
y sistemas de producción existentes en la región NOA.
Los fertilizantes nitrogenados,
se caracterizan por presentar elevada solubilidad y sus efectos desaparecen a los
pocos meses. Por lo tanto, se requieren
fertilizaciones periódicas (anuales) para mantener los rendimientos. Una alternativa tecnológica es la
consociación de las Pasturas base gramíneas perennes, con Leguminosas
Tropicales Perennes.
Consociaciones gramíneas-leguminosas
Como ya se ha señalado, existen
tres fuentes principales de nitrógeno asimilable para el crecimiento de las
gramíneas: de la materia orgánica del suelo, de las leguminosas noduladas y de
los fertilizantes sintéticos nitrogenados.
Esta capacidad de las leguminosas de fijar nitrógeno atmosférico resulta
beneficiosa para el desarrollo de las gramíneas. Además, producen un mejoramiento de la calidad de la dieta de los
animales debido a sus elevados niveles proteicos, estimulando el consumo de
pasto y la tasa de ganancia de peso. En
síntesis, se incrementa la producción de carne por animal y por hectárea.
La bibliografía indica que las
consociaciones presentan un rendimiento (kg MS/ha) superior respecto a las
gramíneas puras. Este incremento
resulta muy variable (35 a 120 %) dependiendo de numerosos factores. Royo Pallares (1971) señala, para
Setaria-Desmodium, un aumento del rendimiento del orden del 65 %.
En el NOA, las consociaciones no
han sido utilizadas a nivel comercial aún.
Experimentalmente todavía existen muy pocos datos críticos que
demuestren el beneficio que puede obtenerse con este tipo de pasturas
consociadas, especies recomendadas, manejo, etc.
Es necesario destacar también,
que las leguminosas tropicales presentan importantes diferencias fisiológicas
con las gramíneas, mostrando distintos niveles óptimos de luz, temperaturas,
humedad, diferentes velocidades de crecimiento y sensibilidad a las
defoliaciones. Esto simplemente pretende
advertir que la temática es compleja y serán necesarios varios años de
investigación antes de generar las respuestas apropiadas.
Recursos forrajeros para invierno-primavera
Se ha señalado anteriormente, que
las gramíneas tropicales cultivadas en la región presentan una marcada
estacionalidad en cuanto a la producción de pasto (verano-otoño). Se ha visto, que es posible transferir parte
de lo producido al periodo inverno-primavera a fin de disponer de alimento a la
vuelta del año. Sin embargo, debido a
la baja calidad de los diferidos, esta práctica no resulta compatible con una
evolución rápida de peso de los animales y una invernada eficiente. En consecuencia, se ha analizado la
suplementación proteica de los diferidos, como estrategia para mejorar la
calidad de la dieta, el ritmo de crecimiento y la producción de carne/ha. Se ha concluido que los resultados son
positivos, tanto desde el punto de vista biológico como económico, cuando se lo
compara con el diferido solo.
Sin embargo, se ha señalado
también, que la mejor opción de utilización de estos recursos es su
aprovechamiento pleno durante el período de crecimiento (en verde). Esto genera la necesidad de contar con otros
recursos forrajeros para cubrir el periodo invierno-primavera. Esto es lo que se analizará a continuación.
Rastrojo de maíz
Es el material que queda en el
campo después de trillado el maíz. A
los restos del vegetal se suman el grano no cosechado (variable según
eficiencia de cosecha) y las malezas acompañantes (variables en cantidad según
manejo). Esto hace que el rendimiento
de un rastrojo, en kg de carne por ha, sea muy variable aún dentro del mismo
campo. A fin de eliminar parte de esta
variabilidad analizaremos solamente el componente "planta de maíz
remanente", que resulta más estable.
Además, en la actualidad, un cultivo bien manejado tiene muy poco pasto
acompañante y los modernos equipos de cosecha no dejan casi grano en el campo.
Un rastrojo de maíz (56.000
pl/ha) puede rendir unos 10-11 TN MS/ha.
Este recurso forrajero cubre un periodo de tiempo que va desde Julio
(cosecha) hasta Noviembre (preparación suelo).
El volumen total de MS esta integrado por diferentes componentes: caña
(37 %), hoja (33 %), chala (15 %), y marlo (15 %). El componente más apetecido por el ganado y de mejor calidad (64
% digestibilidad) es la chala, seguida por las hojas (53 %
digestibilidad). Los otros componentes
son de muy limitado valor forrajero. La
principal limitante de los chalares, como se llama al rastrojo de maíz en el
NOA, es su bajo nivel proteico (5 %).
En términos generales, el chalar
debe ser considerado un alimento de mantenimiento. Para lograr ganancias de peso debemos recurrir a una
suplementación, especialmente proteica. Experiencias desarrolladas en INTA Leales muestran que un rastrojo
de maíz (con 800 kg/ha de grano remanente y 734 kg de pasto acompañante) dió
una ganancia de 147 g/d y 44 kg/ha.
Cuando se suplemento con 300 g/d de Bloque de Melaza Multinutricionales
(10% de Urea) la ganancia de peso fue de 379 g/d y de 110 kg/ha.
En otra experiencia, rastrojo
solo dió una ganancia de peso de solo 30 g/d.
Mientras que rastrojo más 2 horas de pastoreo de avena produjo aumentos
de 405 g/d.
Avena-Melliotus
Los verdeos inverno-primaverales
son un recurso forrajero sumamente importante en los planteos de
invernada. Cubren el periodo
junio-noviembre, aportando un forraje de elevada calidad, expresada en un alto
nivel proteico y digestibilidad (20 % de proteína bruta PB y 70 % de
digestibilidad de materia seca DMS). La
siembra conjunta de avena y melilotus permite contar con un periodo de
aprovechamiento mucho más largo que cualquiera de las siembras puras.
Dada la distribución de las
lluvias en la región, el rendimiento del verdeo en general y de la avena en
particular esta fuertemente asociado a la fecha de siembra. En INTA Leales se han obtenido rendimientos
superiores a los 6.000 kg/ha de MS en Avenas sembradas entre el 15/3 y 15/4. Por otro lado, experiencias desarrolladas en
INTA Las Breñas (Berti y col) han permitido estimar rendimientos del orden de
los 6500 kg MS/ha para Melilotus puro.
La asociación entre estas dos especies produjo una mejor distribución
del forraje, pero el rendimiento de la mezcla fue superior a avena pero similar
a melilotus. Sin embargo, resultados
obtenidos en la EEA Salta muestran que esta mezcla forrajera puede dar
rendimientos entre 7 y 8.5 TN MS/ha, con producciones de carne entre 390 y 600
kg/ha.
Experiencias de pastoreo de Avena-melilotus,
desarrolladas en INTA Leales en los años 91 y 92, permitieron obtener
producciones de 408 y 437 kg de carne por hectárea.
Como se ve, en la medida que los
verdeos sean sembrados oportunamente y el forraje producido sea cosechado
eficientemente, no resultan un mal necesario como muchas veces se dijo de estos
recursos forrajeros. Por el contrario,
constituyen un aporte importante a la productividad del sistema y un
complemento ideal para rastrojos de maíz y similares.
Silo de maíz o sorgo
Otra alternativa para cubrir los
requerimientos de los animales, durante el periodo inverno primaveral, es el
uso de silaje de maíz o sorgo granífero.
El empleo del silaje ha ido creciendo rápidamente en el país en los
últimos años. En la región NOA su difusión
es aun limitada, especialmente en invernada.
La tecnología para elaborar un
silo de calidad y los recaudos para un eficiente aprovechamiento del forraje
conservado están suficientemente estudiados y documentados; y su análisis
escapa a los objetivos de esta presentación.
Aquí, lo que haremos es establecer una comparación entre el silaje de
maíz y el verdeo (avena melilotus) como recursos fundamentales para cubrir el
bache invernoprimaveral en el NOA.
Cuadro 5. RESULTADOS COMPARATIVOS
DE SILAJE DE MAÍZ VERSUS VERDEO INVERNO-PRIMAVERAL
|
PARÁMETROS |
SILAJE 1 |
SILAJE 2 |
AVENA MELILOTUS |
|
condición cultivo |
media |
buena |
buena |
|
forraje verde (kg/ha) |
35.000 |
50.000 |
32.000 |
|
materia seca (kg/ha) |
11.500 |
16.500 |
8.000 |
|
costo ($/kg mat. seca) |
0,046 |
0,038 |
0,022 |
|
produc. carne (kg/ha) |
1.223 |
2.063 |
567 |
Como se ve en el cuadro 5, el silaje resulta más
productivo que el verdeo. Además, es importante
mencionar también la mayor seguridad de cosecha, o menor riesgo del silaje de
maíz en relación al verdeo. Esto se
debe a que el maíz desarrolla su ciclo vegetativo en el período de lluvias,
mientras avena melilotus basa su rendimiento en las lluvias de Marzo-Abril
fundamentalmente.
En el caso del silo, al
desocupar temprano el potrero, en las zonas más húmedas podría hacerse un doble
cultivo (melilotus) incrementando sustancialmente la producción de pasto y
carne por hectárea. Es decir, permite
liberar tierra para otras actividades.
Silaje 1 y silaje 2 marcan
diferencias de rendimientos asociadas a la condición del cultivo. La calidad del producto a obtener esta muy
ligada al rendimiento de grano; por lo tanto, para lograr un buen silaje hay que
aplicar todo el paquete tecnológico existente para este cultivo.
Suplementación animal
Es una de las tecnologías
disponibles para incrementar la eficiencia de producción de carne. En invernada la suplementación puede ser
utilizada con diferentes objetivos (en el contexto de un sistema ganadero),
entre los que podemos mencionar:
A) BALANCEAR LA CALIDAD DE LA DIETA BASE EN SISTEMAS
PASTORILES. Se implementa para cubrir
alguna deficiencia cualitativa del forraje base y así mejorar su utilización, aumentar
el consumo forrajero, elevar la ganancia de peso de los animales y por
hectárea.
Existen numerosos ejemplos en
este sentido entre los cuales podemos citar:
1) Suplementación proteica de
rastrojos de maíz, pastizales naturales o pasturas tropicales diferidas. Dieta base de mantenimiento, suplementada
con semillas de algodón (0,7 al 1 % del Peso vivo), se obtienen ganancias de
300 a 400 g/d.
2) Suplementación energética de
novillos en terminación sobre verdeos de invierno, para mejorar concentración
energética y ganancia diaria.
3) Suplementación mineral con
cobre a animales pastoreando melilotus en áreas salinas.
B) REGULAR LA CARGA ANIMAL EN SISTEMAS PASTORILES. En condiciones de pastoreo resulta bastante difícil
hacer coincidir, a través del año, la oferta de pasto con la demanda
animal. La suplementación puede
emplearse para equilibrar la oferta con la demanda. Lograr esto (balance forrajero) es importante en cualquier
planteo pastoril. Sin embargo, debe
quedar claro que un buen balance comienza con una buena cadena forrajera. Es decir, aquella que permite encadenar los
periodos de utilización de diferentes pastos, evitando producir tanto grandes
excedentes como profundos baches a lo largo del año. En este contexto debe insertarse la suplementación para cubrir
eventuales déficit cuantitativos.
C) TRANSFORMAR GRANO BARATO EN
CARNE: esta alternativa de suplementación se da cuando la relación precio de
carne/precio de grano es superior al 0:1. Es decir que constituye un planteo
oportunista que intensifica la producción de carne en base a la suplementación
solamente cuando la relación de precios es favorable. Caso contrario la producción de carne sigue su marcha sobre bases
pastoriles preestablecidas. En estos
casos el suplemento puede llegar a constituir el alimento principal si las
circunstancias lo indican.
En el cuadro 6 se ven datos de
un sistema de producción de carne, en INTA Leales, Tucumán, donde se aprecia
cómo se puede intensificar el sistema a través de la suplementación. Se observa en primer lugar la producción de
carne de un sistema pastoril (374 kg/ha) al cual se le adiciona una
suplementación permanente a razón del 0,5; 0,8 y 1,2 % del Peso Vivo respectivamente. La producción de carne por ha aumentó 27, 42
y 94 % respectivamente
Cuadro 6. PRODUCCIÓN DE CARNE DE
UN SISTEMA EXPERIMENTAL EN INTA LEALES
|
Variables |
PASTO SOLAMENTE |
PASTO SUPL. 0,5 % PV |
PASTO SUPL. 0,8 % PV |
PASTO SUPL. 1,2 % PV |
|
CAB/HA |
2,10 |
2,29 |
2,51 |
3,43 |
|
PESO MEDIO |
353 |
281 |
287 |
259 |
|
DÍAS ENGORDE |
540 |
367 |
339 |
356 |
|
AMD |
0,488 |
0,567 |
0,624 |
0,594 |
|
kg CARNE/HA |
374 |
476 |
532 |
724 |
|
EFIC. STOCK |
50,4 |
74,0 |
73,9 |
81,6 |
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