Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd.
Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto.
Producción Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
Volver a: Principal
> Pasturas
cultivadas: Megatérmicas
R. R. Vera*, E. E. Menvielle*,
W. C. Templeton*, M. B. Torrea** y U. M.
Pappier**. 1972. Producción Animal 3:322-329
*Departamento de Agronomía, Universidad de Kentucky, Lexington,
Kentucky, EE.UU.
**Departamento de Agronomía, Universidad Nacional del Sur,
Bahía Blanca, Argentina.
* Trabajo parcialmente financiado por CAFPTA Plan Nº
705.
Durante dos años consecutivos se
estudió el efecto de la fecha de corte y nivel de N en pasto Hor6n
diferido para invierno. El experimento factorial 5 X 2 con 2 repeticiones
incluyó 5 fechas de corte a intervalos de 30 días, del 1º de
abril al 1º de agosto, y dos niveles de N: 0 y 70 kg/ha como urea. A
partir de abril de 1970 y mayo de 1971 el rendimiento de MS, fue constante a lo
largo del invierno, en tanto que la fertilización con N aumentó
el rendimiento en 69 % en todos los casos, La contribución del material
verde al rendimiento total, el % proteína y la digestibilidad in vitro
disminuyeron rápidamente en los 2 primeros meses y se estabilizaron a
partir de junio. El % PB y % m. verde constituyeron buenos predictores de
La época invernal es generalmente un
período crítico en la zona semiárida para la
producción de forraje. Por ello se ha extendido el uso del pasto
llorón diferido desde fines de verano o principios de otoño, que
generalmente se destina a los animales de menores requerimientos alimenticios.
Aun así, Cairnie (1971, 1972) ha demostrado que vacas de cría
secas a pastoreo en pasto llorón diferido pueden perder 40 ó
Se estudiaron dos variables en un diseño
factorial 5 X 2 con dos repeticiones. Las variables fueron: a) fecha de corte o
"utilización" en invierno, a intervalos de 30 días
desde el 1º de abril al 12
de agosto y b) dos niveles de fertilización nitrogenada, 0 y
En cada fecha de utilización se cortó
el forraje a una altura de aproximadamente
Finalmente, en el primero de los dos años se cortó el primer rebrote primaveral, con la finalidad de determinar el efecto residual de los tratamientos.
Las condiciones climáticas del segundo
año, 1971, fueron más favorables para el rebrote otoñal
del pasto llorón, particularmente durante el
mes de abril en el cual la precipitación fue de
Cuadro 1. Rendimiento del pasto llorón diferido, kg MS/ha

Tal como se observa en el cuadro 1 hubo un activo
crecimiento del pasto en abril de 1971 pero no en 1970. La respuesta al
nitrógeno fue altamente significativa en ambos años (P <
0,001) y en promedio al aumento fue de 69 %, u
Cuadro 2. Contribución de espigas, material verde y muerto al rendimiento de materia seca, %

La calidad del forraje fue evaluada a través de varios parámetros. La contribución al rendimiento total, de materia verde, muerta y espigas fue modificada significativamente (P < 0,01 ), en ambos años por la fecha de utilización (cuadro 2). La fertilización con N, por el contrario, sólo aumentó el porcentaje de espigas en uno de los dos años, pasando de una contribución del 8 % en N0 a 25 % en N70.El efecto de años fue muy marcado, en especial referido al % m.v. y ello refleja las temperaturas mínimas promedio muy por debajo de la media, que ocurrieron en todos los meses considerados de 1971, así como el alto número de heladas.
Tal como era de esperar, la fecha de corte afectó significativamente al % PB (P < 0,05) y % DIVMS (P < 0,001). En ambos casos, el efecto del N fue significativo (P < 0,01 ) y muy consistente aunque de pequeña magnitud. En el cuadro 3 se observa que luego de cesar el período activo de crecimiento en mayo, el % PB se mantuvo constante a lo largo del invierno, siendo muy considerables las diferencias entre niveles de N. Por el contrario, la tendencia del % DIVMS fue de disminuir lenta pero constantemente a lo largo del invierno, siendo siempre muy baja durante dicho período. El aumento de la digestibilidad en respuesta a la aplicación de N ha sido encontrado por otros autores cuando el % PB del forraje es inferior a 8-10 % (De Alba, 1971). Es de hacer notar que la digestibilidad aparente de la proteína en el otoño es ya extremadamente baja (Vera y otros, 197/2).
Todos los parámetros de calidad del forraje coinciden tal como se observa en los cuadros 2 y 3, en mostrar una rápida caída inicial del valor nutritivo en el período abril-mayo para luego permanecer relativamente estable.
Cuadro 3. Digestibilidad in vitro y % proteína bruta de( pasto llorón diferido

Cuadro 4. Regresión lineal y correlación entre
digestibilidad in vitro (Y) y % PB ó % m.v.

La correlación entre % DIVMS y el % PB o el % m.v. fue muy alta (cuadro 4) y no hubo diferencias (P > 0,05) entre los coeficientes de regresión calculados en cada año. En consecuencia, cualquiera de ambos parámetros, pero especialmente el % m.v., constituyen buenos predictores de la calidad del forraje. La incorporación de ambas variables en una ecuación de regresión múltiple no mejoró el error de predicción.
Cuadro 5. Rendimiento de materia seca digestible en pasto llorón diferido
kg/ha

Por último se calculó el rendimiento
de materia seca digestible por hectárea. En ambos años, el N tuvo
un efecto altamente significativo (P < 0,001) sobre el rendimiento de MSD,
duplicando prácticamente el control (cuadro 5). En 1970 hubo
además una interacción significativa de N por fechas (P < 0,05)
que se explicó totalmente por la disminución significativa del
rendimiento en N70 desde abril a mayo. Por el contrario en 1971 no
hubo diferencias significativas (P > 0,05) entre fechas, lo cual contrasta
con el rendimiento de MS que aumentara de abril a mayo. Ello se explica por la
disminución del % DIVMS que compensó negativamente por el aumento
de rendimiento. Es obvio entonces que en pasto llorón, y por lo menos
cuando se difiere para invierno, el efecto de la fertilización con N no
se debe juzgar solamente en términos de rendimiento de MS sino
también por su
influencia sobre la digestibilidad, el % PB y muy probablemente, el consumo voluntario. Las
dificultades de este tipo de evaluación han sido puestas de manifiesto
por Whitehead (1970).
Cuadro 6. Rendimiento y % PB en el primer rebrote primaveral de 1970 (2-12-1970)

El efecto residual de los tratamientos, estudiado solamente en 1970, fue muy marcado. El rebrote primaveral (cuadro 6) de las parcelas cortadas en abril fue significativamente inferior (P < 0,001) al resto, reflejando la alta mortalidad de plantas observadas en el campo. También hubo una pequeña pero significativa diferencia en el % PB (P < 0,05). Estos resultados confirman la susceptibilidad del pasto llorón a los primeros fríos invernales cuando ha sido defoliado severamente, un hecho que ya fuera señalado por Shoop y McIlvain (1970).
Por el contrario, una vez establecida la dormancia invernal el pasto llorón puede ser defoliado sin peligro.
Esta necesidad de descanso otoñal hace necesario entonces hallar formas de utilización del forraje acumulado, como alternativa a la quema. Bajo nuestras condiciones climáticas, y considerando la baja disponibilidad de MSD, m.v. y % PB, no se puede esperar que el pasto llorón diferido llene los requerimientos de mantenimiento de animales a pastoreo durante el invierno, por lo cual se requieren estudios detallados que determinen los niveles adecuados de suplementación proteica y energética y la interacción de la suplementación con la fertilización nitrogenada.
1. El rendimiento de MS en el período mayo a
agosto fue constante y la aplicación de
2. El rendimiento de MS digestible aumentó en 80-100 % en respuesta al N, en cualquiera de las fechas de utilización invernal consideradas.
3. El % PB y el % DIVMS disminuyeron rápidamente en abril-mayo, tendiendo luego a mantenerse constantes durante el resto del invierno.
4. Por el contrario, el % materia verde disminuyó constantemente, en tanto ocurrió lo contrario con la materia muerta. El % materia verde estuvo estrechamente correlacionado con la digestibilidad in vitro.
5. Los cortes realizados en abril causaron mortalidad de plantas y disminuyeron significativamente el rendimiento en la primavera siguiente, no ocurriendo lo mismo con los cortes realizados en las restantes fechas.
CAIRNIE, A. G.: Utilización
del pasto llorón suplementado como reserva invernal para vacas de
cría. Anguil. Est. Exp. Reg. Agrop. INTA, Hoja Informativa nº 49,
1971.
Suplementación
del pasto llorón durante el invierno para el mantenimiento de vacas de cría.
Anguil. Est. Exp. Reg. Agrop. INTA, Hoja Informativa nº 52, 1972.
DE ALBA, J.:
Alimentación de¡ ganado en América
Latina, México,
MENVIELLE, E. E. y
otros: Utilización de la técnica de digestibilidad in vitro.
Asoc. Asg. Ptod. Anim. II Reunión Científica y Técnica,
1972 (en este ejemplar).
MONSALVO, M. J.:
Reacción del pasto llorón a la aplicación de fertilizantes
a fines de verano. Anguil- Est. Exp. Reg. Agrop. INTA, Hoja Informativa
nº 52, 1972.
SHOOP, M. C. y MCILVAIN, E. H.: Winter grazing of
weeping lovegrass in riorthwestern
WHITEHEAD, D. C.. The role of nitrogen in grassland
productivity. A review of information froni temporate ras, F~ni Royal, Commonwealth
Bureau of
Pastures and Field Czops, BuIL 48, 1970.
VERA, R. R. y otros:
Digestibilidad in vivo y consumo voluntario. RIA INTA, Serie 1 (en prensa),
1972.
Volver a: Principal
> Pasturas
cultivadas: Megatérmicas
> Principio del documento