Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia
de Córdoba, República Argentina
Volver a: Principal > Pasturas cultivadas: megatérmicas
Ing. Agr. Mg. Sc. Marcelo De León.
2004. Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Instituto
Nacional de Tecnología
Agropecuaria, Centro Regional Córdoba Estación Experimental Agropecuaria
Manfredi, Córdoba, Argentina Proyecto Ganadero
Regional: Mejoramiento de la Productividad y Calidad
de la Carne Bovina en la Provincia
de Córdoba, Área de Producción Animal. Informe Técnico Nº 1.
La región
subtropical semiárida es una extensa planicie de aproximadamente 36 millones de
hectáreas que se ubica en el centro-norte del país (entre el trópico de
capricornio y el paralelo de 30°).
Su clima se
caracteriza por veranos cálidos con máximas absolutas de hasta
Las
precipitaciones, presentan un amplio rango de variación que va de
No sólo
existe una gran diferencia normal de las lluvias entre invierno y verano, sino
que se manifiestan oscilaciones entre años, lo que ocasiona que algunos sean de
extrema sequía y otros de lluvias excepcionales.
También
dentro de un mismo año es posible observar grandes variaciones en las
precipitaciones dentro del período de lluvias con respecto a su patrón
habitual, lo que ocasiona períodos de sequía. Así puede no llover durante la
primavera hasta diciembre o faltar lluvias en pleno enero. Estas variaciones
impredecibles, tanto en las precipitaciones como en las temperaturas, deben ser
tenidas muy en cuenta, a los fines de la producción agropecuaria.
Debido a la
ausencia de barreras orográficas en sentido este-oeste, los vientos cambian
continuamente de dirección, produciendo gran alternancia de temperaturas. En un
mismo día o de un día para otro pueden variar las temperaturas entre 10º a
La principal
actividad productiva en las áreas de secano, es la cría y recría de bovinos y
caprinos sobre recursos forrajeros naturales y una escasa proporción de
pasturas cultivadas. La mayoría de los terneros producidos, es vendida para ser
invernados en zonas más húmedas y a su vez se debe importar de otras regiones
hacienda gorda para el consumo de carne local.
La limitante
mas importante para la producción ganadera de esta amplia región, es la baja
producción forrajera de los pastizales naturales, en gran parte por su estado
de degradación, lo que implica una baja receptividad en cuanto a carga animal
lo cual además impone al ganado restricciones nutricionales que determinan una
productividad individual mucho menor que la se podría esperar. Esta es una de
las principales causas del bajo stock ganadero y de la baja producción de carne
que aporta la región al total del país.
En la
siguiente figura (adaptado de Rearte, D. 1994) se detalla la distribución de
stock ganadero en las distintas regiones de nuestro país y la cantidad de
animales faenados en cada una de ellas, así como la relación entre ambos que
determina la tasa de extracción. Se observa claramente que la Región I
(pampeana), constituida por la provincia de Buenos Aires , sur de Entre Ríos,
sur de Santa Fe , sur de Córdoba y este de La Pampa, es la de mayor stock y la
de mayor tasa de extracción , seguida en cuanto a cantidad de cabezas por la
Región II (NEA). En menor grado de importancia a nivel nacional encontramos la
Región III (NOA), la Región IV (Semiárido Central) y la Región V (Patagonia).
FIGURA 1: DISTRIBUCIÓN DEL STOCK GANADERO

Dado que una de las principales causas del limitado
aporte de las regiones semiáridas a la ganadería nacional, es la baja receptividad
de los campos debido a la escasa oferta forrajera, un incremento en el
potencial de producción de forraje posibilitará aumentar las cargas animales y
permitirá el planteo de esquemas de producción de carne bovina de alta
productividad.
La expulsión de la ganadería de aquellas zonas con
suelos con potencialidad agrícola hacia zonas donde el suelo era ocupado con
pastizales naturales y la productividad ganadera era muy baja, está exigiendo
el desarrollo de nuevos sistemas productivos lo que lleva a una ampliación de
la frontera de la ganadería tecnificada.
La evolución ganadera en la región semiárida-árida
de la provincia de Córdoba nos muestra que en esta región se ha dado un
importante incremento en el número de cabezas bovinas.
Los datos del Relevamiento Agropecuario Provincial
de 1999, demuestran que en la zona netamente ganadera, el aumento fue de un 48%
respecto de los datos obtenidos en el Censo Nacional Agropecuario de 1988,
pasando de
La actividad predominante del área ganadera
extensiva del noroeste es la cría bovina. Esto está determinado por la cantidad
de vacas en relación al número total de cabezas (50%) y por que el 75,5% de los
establecimientos ganaderos son netamente criadores (CNA 1988).
A pesar de ser la ganadería de cría la actividad
más importante del área, según los datos del CNA (1988), la mayor parte de los
establecimientos ganaderos (el 94,75% de los establecimientos de cría; el
86,92% de los de invernada y el 68,41% de los de ciclo completo) no aplicaban
ningunas de las tecnologías disponibles orientadas a mejorar la producción de
carne, tales como: suplementación, estacionamiento de servicios, diagnósticos
de preñez, etc. y la productividad general del área es baja.
Sin embargo, actualmente se observa un cambio hacia
explotaciones de mayor tamaño y un aumento del 214% de la superficie con
forrajeras perennes implantadas entre 1988 y 1999, (CNA 1988, Rel. Agr. 1999).
A pesar de ello, actualmente las pasturas perennes sólo ocupan el 6.6 % de la
superficie de la zona.
Para realizar
un análisis tendiente al mejoramiento de los sistemas ganaderos mediante la
implantación de pasturas, se debe considerar en primer lugar, cuáles son las
especies forrajeras megatérmicas que se adaptan a las distintas zonas de esta
gran región y que han demostrado persistencia y aptitud para la mejor
producción de forraje.
Todas las
especies forrajeras subtropicales perennes que hoy están disponibles son
introducidas, pero provienen de distintos procesos a través de los cuales se
han ido incorporando como pasturas, ya sea mediante la evaluación de la
adaptación de colecciones de genotipos introducidos en planes de investigación,
o mediante la observación y difusión empírica de pasturas utilizadas en
regiones de características similares en otras partes del mundo.
Si bien en la
década del 70 ya se contaba con algunas especies introducidas de buena
adaptación como Pasto llorón (Eragrostis curvula) y Grama Rhodes (Chloris
gayana), recién en esa época se comenzó con sus evaluaciones como forrajeras
(producción, valor nutritivo, forma de utilización, etc.) y se comenzaba con
planes de introducción de nuevo germoplasma.
En la década
del 80 se multiplicaron los esfuerzos en la introducción de pasturas y se
comenzaron a obtener y difundir los resultados logrados, pero recién al
comienzo de la década del 90 se contaba con un panorama completo en cuanto a
las forrajeras disponibles y sus características, lo cual permitió desarrollar
programas intensos de difusión, capacitación y desarrollo de estas pasturas
(particularmente lo relacionado a la producción de semillas), para propiciar su
implantación en forma importante. Sin embargo la superficie implantada era aún
escasa.
Para la
consideración de la adaptación de las distintas especies a las diferentes
condiciones ambientales de la región, conviene diferenciar tres zonas de
acuerdo a las precipitaciones y a las temperaturas:
Zona 1: Cálida seca
Zona 2: Cálida y semiárida
Zona 3: Templada y semiárida
Las especies
megatérmicas con que se cuenta actualmente para las distintas zonas del
semiárido central del país se presentan en el Cuadro 1.
CUADRO 1: ESPECIES FORRAJERAS Y SUS CULTIVARES, ADAPTADAS
A
LAS DIFERENTES ZONAS DEL SUBTRÓPICO SEMIÁRIDO
ARGENTINO.
|
Zona |
Especie |
Principales cultivares |
|
1 |
Cenchrus ciliaris |
Texas |
|
2 |
Chloris gayana |
Diploides Tetraploides |
|
Panicum maximum |
Gatton panic Green panic |
|
|
Cenchrus ciliaris |
Altos Medios |
|
|
Panicum coloratum |
Verde Bambatsi |
|
|
Brachiaria brizantha |
Marandú |
|
|
Digitaria eriantha |
Irene |
|
|
3 |
Eragrostis curvula |
Tanganika Ermelo Morpa |
|
Digitaria eriantha |
Irene |
|
|
Panicum coloratum |
Verde |
Los resultados
de la producción forrajera de las distintas especies y cultivares provienen de
una serie de ensayos bajo corte o pastoreo realizados en distintos puntos de la
región. En las siguientes tablas se presenta información para diferentes zonas,
la cual se encuentra publicada en forma sintética en la Guía Práctica de
Ganadería Vacuna editada por INTA en 1998.
TABLA 1: PRODUCCIÓN FORRAJERA Y DISTRIBUCIÓN ESTACIONAL
DE LAS PASTURAS
EN EL NORTE DE CÓRDOBA (Fuente: De León, M. 1998 b)

TABLA 2: PRODUCCIÓN FORRAJERA Y DISTRIBUCIÓN ESTACIONAL DE LAS
PASTURAS EN
SANTIAGO DEL ESTERO (Fuente: De León, M. 1998 b)

TABLA 3: PRODUCCIÓN FORRAJERA DE LAS PASTURAS
EN CATAMARCA (Fuente: De León, M.,
1998 b)

TABLA 4: PRODUCCIÓN FORRAJERA DE LAS PASTURAS EN LA RIOJA
(Fuente: Namur, P.; Ferrando C.; Orionte, E.;
Leguiza, D.; Corzo R.; Gatica, R. 1996)

TABLA 5: PRODUCCIÓN FORRAJERA DE LAS PASTURAS EN SALTA
Fuente: De León, M.; 1998 b

TABLA 6: PRODUCCIÓN FORRAJERA DE LAS PASTURAS EN TUCUMÁN
Fuente: De León, M.; 1998 b

TABLA 7: PRODUCCIÓN FORRAJERA DE LAS PASTURAS EN EL
CENTRO DE CÓRDOBA
Fuente: Coraglio, J. C.; Vieyra, C. A.;
Casanoves, F. Y Caponi, L. (1998)

TABLA 8: PRODUCCIÓN DE FORRAJE (KGMS/HA) DE PASTURAS
SUBTROPICALES
EN EL ÁREA
CENTRAL DE CÓRDOBA (INTA MANFREDI).
Fuente: De León, M.; Mombelli, J. C.; Spada, M.
Del C. 1998

TABLA 9: PRODUCCIÓN FORRAJERA DE LAS PASTURAS EN SAN
LUIS
Fuente: Frasinelli y col. 1998

El análisis
de estos resultados permite destacar los siguientes aspectos:
a) El amplio
rango o gran variabilidad de la producción de un mismo genotipo en un mismo
lugar, debido fundamentalmente a las variaciones en las precipitaciones entre
años y en segundo lugar a la declinación de la producción de estas pasturas a
medida que envejecen.
b) Las
diferencias en producción de una misma pastura en distintas zonas, ya que la
expresión del potencial de producción está condicionado a las características
ambientales del lugar que se trate.
c) La
distribución de la producción, si bien muestra una concentración en el verano,
presenta importantes diferencias entre especies y entre zonas, lo que permite
diferenciar claramente la potencialidad de aporte forrajero en las distintas
épocas y así poder aprovechar las características de cada una de las especies
para conformar una cadena forrajera.
d) Los
distintos cultivares de una misma especie, pueden ofrecer características muy
distintas en cuanto a su producción de forraje y su distribución, como se puede
observar en las figuras 2 y 3.
FIGURA 2: PRODUCCIÓN FORRAJERA (KGMS/HA) DE CULTIVARES DE
CENCHRUS
CILIARIS EN EL NORTE DE CÓRDOBA (Fuente: De León, M

FIGURA 3: CURVAS DE CRECIMIENTO DE DISTINTAS FORRAJERAS
EN EL NORTE DE
CÓRDOBA (Fuente: De León, M. 1998 d. )

Además del
conocimiento de los potenciales de producción de las distintas especies, es
importante considerar las características y diferencias entre las pasturas
respecto a sus curvas de producción durante su ciclo de crecimiento bajo
condiciones de pastoreo. Esto tiene importantes implicancias para el manejo
diferencial que requiera cada especie según sean sus características en cuanto
a los ritmos de crecimiento. En la figura 3 pueden observarse las curvas de
crecimiento de las principales pasturas en el norte de Córdoba.
Un aspecto
que puede determinar modificaciones en la producción de forraje, es la
frecuencia de defoliación o pastoreo a que son sometidas las pasturas. Algunos
resultados comparativos entre defoliaciones mensuales y bimestrales se muestran
en las tablas 10 y 11, observándose una disminución en la cantidad de forraje
producido con las defoliaciones mas frecuentes. Sin embargo esto también afecta
la calidad del forraje como se analizará más adelante.
TABLA 10: EFECTO DE LA FRECUENCIA DE CORTE SOBRE LA
PRODUCCIÓN DE FORRAJE
EN EL NORTE DE
CÓRDOBA (Fuente: De León, M.; Peuser, R. A.; Boetto, C.;
Luna, G.; Bulaschevich, M. C. 1995)

TABLA 11: EFECTO DE LA FRECUENCIA DE DEFOLIACIÓN SOBRE
LA PRODUCCIÓN
DE FORRAJE (TUCUMÁN) (Fuente: De León, M. 1998 b)

Una de las
estrategias para incrementar la producción de las pasturas tropicales, es a
través de la fertilización nitrogenada ya que éste es el principal nutriente
deficitario en los suelos de la región.
Algunos resultados
de respuesta a la fertilización se muestran en la tabla 12 donde se observa el
efecto favorable de esta práctica realizada sobre pasturas de 5 años de
implantadas.
TABLA 12: EFECTO DE LA FERTILIZACIÓN NITROGENADA SOBRE LA
PRODUCCIÓN
FORRAJERA PROMEDIO
DE DISTINTAS PASTURAS EN EL NORTE DE CÓRDOBA
(Fuente: Luna Pinto, G.; Peuser, R.; Boetto, C.;
Bulaschevich, M. C.; De León, M.; Gómez, G. 1996)

El valor
nutritivo de estas forrajeras es relativamente mas bajo que el de las pasturas
templadas. La mejor calidad se presente en el rebrote primaveral, a partir del
cual disminuye con el avance en el grado de madurez de la pastura (tabla 13)
TABLA 13: VARIACIÓN DE LA CALIDAD DE PANICUM MAXIMUM CV. GATTON PANIC
Y
CENCHRUS CILIARIS CV. TEXAS ENTRE ESTACIONES (Fuente: De León, M.;
Bulaschevich, M. C. 1998).

Las
diferencias entre las especies están íntimamente relacionadas a la velocidad en
que pasan al estado reproductivo, por la lignificación de los tallos. Así,
podemos visualizar, la variación en la Digestibilidad y el contenido de
Proteína bruta de distintas especies en la siguiente figura 4.
FIGURA 4: DIGESTIBILIDAD DE LA MATERIA SECA (DMS %) Y CONTENIDO DE PROTEÍNA BRUTA (PB
%) DE CHLORIS GAYANA Y CENCHRUS CILIARIS DURANTE SU CICLO DE PRODUCCIÓN (De León, M. 1998 d)

Uno de los
principales factores que pueden hacer variar esta marcada disminución del valor
nutritivo del forraje producido es la defoliación, ya que impide la elongación de
los tallos con la consecuente pérdida de calidad.
Esto sin
embargo no impide una moderada disminución en la digestibilidad y el contenido
de proteína bruta respecto al rebrote primaveral como puede observarse en las
tablas 14, 15, 16 donde se comparan dos frecuencias de defoliación en distintos
momentos del ciclo de crecimiento de la pastura.
TABLA 14: DIGESTIBILIDAD DEL FORRAJE DE
DISTINTAS ESPECIES, SEGÚN FRECUENCIA
DE DEFOLIACIÓN PARA DIFERENTES MOMENTOS DEL
CICLO DE CRECIMIENTO
Fuente: De León, M.; Peuser, R.; Luna, G.;
Boetto, C.; Bulaschevich M.C. 1995

TABLA 15: CONTENIDO DE PROTEÍNA BRUTA DEL FORRAJE DE
DISTINTAS ESPECIES, SEGÚN FRECUENCIA DE DEFOLIACIÓN PARA DIFERENTES MOMENTOS
DEL CICLO DE CRECIMIENTO.
Fuente: De León, M.; Peuser, R.; Luna, G.;
Boetto, C.; Bulaschevich M.C. 1995

TABLA 16: EFECTO DE LA FRECUENCIA DE DEFOLIACIÓN SOBRE EL
VALOR NUTRITIVO
DE BRACHIARIA
BRIZANTHA EN TUCUMÁN (Fuente:
De León, M. 1998 b).

En el
invierno, como estado diferido, se presenta la menor calidad de las pasturas.
Sin embargo ésta puede variar según la especie que se trate y el tratamiento
previo durante la fase de crecimiento como se puede observar en la tabla 17 en
la cual se compara el diferido total (DT) de lo crecido durante el ciclo, con
el diferido otoñal (DO), luego de una defoliación de verano.
TABLA 17: CALIDAD DE LAS FRACCIONES HOJA Y TALLO DEL
FORRAJE DISPONIBLE
EN INVIERNO DE
CUATRO GENOTIPOS SEGÚN TRATAMIENTOS
Fuente: De León, M.;
Boetto, C.; Peuser, R.; Bulaschevich M. C. 1995

MOL: Cenchrus ciliaris cv.
Molopo, TEX: Cenchrus ciliaris cv. Texas,
MAN: Chloris gayana ec.
Manfredi, ZON: Chloris gayana ec. Zonal.
DT: Diferido total, DO:
Diferido otoñal.
Las
forrajeras evaluadas en este trabajo, presentaron diferentes producciones
totales y la cantidad de forraje disponible en invierno fue menor cuando las
pasturas se utilizaron en verano, pero fue mayor la calidad de dicho forraje.
Existen otras
diferencias entre especies, las cuales se deben principalmente a la resistencia
al frío que permite que algunas de ellas mantengan material verde,
principalmente hojas, durante el invierno lo que le confiere mayor calidad.
La producción
animal, tanto individual (ganancia de peso/cabeza) como por unidad de
superficie (kg de carne/ha), es el resultado final de numerosas interacciones
pastura-animal. Una de las variables que definen el resultado obtenido de una
pastura, es la carga animal con que se la utilice.
En términos
generales podríamos señalar que a medida que aumenta la carga animal,
disminuyen las ganancias individuales y crece la producción por hectárea, hasta
un óptimo a partir del cual ésta también disminuye.
Las
variaciones en la carga animal, lo que está determinando es cual será la
disponibilidad o asignación de forraje por animal o por kg de peso vivo. Con
bajas cargas habrá más forraje disponible para que los animales puedan
seleccionar una dieta de mejor calidad, mientras que con altas cargas, la
escasa disponibilidad se convierte en limitante para el consumo.
La respuesta
animal estará determinada principalmente por el consumo de materia seca
digestible, variable que sintetiza el consumo de materia seca y la
digestibilidad del forraje consumido.
Estas relaciones
generales no siempre ocurren en pasturas tropicales ya que en muchos casos, una
mayor disponibilidad de forraje está asociada a una baja en su calidad, por las
altas tasas de crecimiento y rápido pasaje al estado reproductivo.
En otros
casos se suelen presentar estructuras o arquitecturas de la pastura que no
permite una adecuada cosecha del forraje por parte del animal, ocasionando
limitantes en el consumo y por lo tanto baja ganancia de peso.
Para poder
visualizar adecuadamente el potencial de una pastura en cuanto a su producción
de carne, se puede evaluar con cargas variables siguiendo sus ritmos de
crecimiento de manera de aprovechar todo el forraje producido, con su
correspondiente valor nutritivo.
Resultados
comparativos de distintas especies forrajeras evaluados con carga variable
durante su ciclo de producción se presentan en la tabla 18.
TABLA 18: PRODUCCIÓN DE CARNE (KG/HA) Y AUMENTO DIARIO DE
PESO VIVO (ADPV) DE DISTINTAS PASTURAS CON CARGA VARIABLE DURANTE SU CICLO DE
PRODUCCIÓN (Fuente: De León, M 1998 b)

Teniendo en
cuenta las posibles dificultades en manejar una pastura con cargas variables,
se han analizado para distintas pasturas, las variaciones en la ganancia de
peso individual y la producción de carne/ha con distintas cargas animales
durante el ciclo de producción, cuyos resultados se presentan en las tablas 19,
20, 21, 22.
TABLA 19: EFECTO DE LA CARGA ANIMAL, SOBRE LA PRODUCCIÓN
DE FORRAJE EN
CENCHRUS
CILIARIS EN LA RIOJA (Fuente:
Adaptado de Ferrando, C.; Namur, P.; Leguiza, D.1996)

TABLA 20: EFECTO DE LA CARGA SOBRE LA GANANCIA DE PESO Y
LA PRODUCCIÓN DE CARNE
EN UNA PASTURA
DE CENCHRUS CILIARIS EN LA RIOJA (Fuente: Ferrando, C.; Namur, P.; Leguiza, D.
1995).

TABLA 21: EFECTO DE LA CARGA SOBRE LA GANANCIA DE PESO Y
LA PRODUCCIÓN DE CARNE
EN UNA PASTURA
DE BRACHIARIA BRIZANTHA EN TUCUMÁN (Fuente: De León, M. 1998 b).

TABLA 22: EFECTO DE LA CARGA SOBRE EL AUMENTO DE PESO Y
LA PRODUCCIÓN DE CARNE/HA
EN UNA PASTURA
DE PANICUM MAXIMUM CV. GATTON EN EL NORTE DE CÓRDOBA
(Fuente: Luna Pinto, G.;
Peuser, R.; Boetto, C.; Bulaschevich, M. C.; De León, M.; Gómez, G. 1996)

(*) Vaquillonas de
Las menores ganancias
de peso con bajas cargas, se deben a la disminución de la calidad del forraje
disponible, ya que su baja utilización permite que la pastura encañe
rápidamente; especialmente en el caso de Gatton panic que se caracteriza por
altas tasas de crecimiento durante el verano.
A medida que
aumenta la carga, se incrementa también la calidad del forraje como puede
observarse en la tabla 23, pero con una alta carga animal, la limitante para la
ganancia de peso es la cantidad de forraje disponible que restringe el consumo.
TABLA 23: CALIDAD DE LA PASTURA BAJO TRES ASIGNACIONES DE
FORRAJE EN UNA PASTURA
DE PANICUM
MAXIMUM CV GATTON PANIC, DENTRO DEL PERIODO DE CRECIMIENTO
(Fuente: Luna Pinto, G.;
Peuser, R.; Boetto, C.; Bulaschevich, M. C.; De León, M.; Gómez, G. 1996)

DRMS: Desaparición
ruminal de la materia seca “in situ”. PB: Proteína bruta.
En pasturas
diferidas para su utilización invernal, la carga también tiene un efecto
importante sobre la respuesta animal, ya que modifica la disponibilidad de forraje
y permite una mayor selectividad y por lo tanto mejor calidad de dieta cuanto
mas alta sea la asignación forrajera, como se puede observar en la tabla 24.
TABLA 24: EFECTO DE LA CARGA, SOBRE EL AUMENTO DE PESO Y
LA PRODUCCIÓN DE
CARNE/HA EN UNA
PASTURA DIFERIDA DE PANICUM COLORATUM CV. KLEIN VERDE
EN EL NORTE DE
CÓRDOBA (Fuente:
De León, M.

La evaluación
se realizó durante 120 días (junio a septiembre) con vaquillonas de
La producción
de carne/ha se maximiza con cargas intermedias, como ocurre generalmente.
También en
sistemas de cría la carga animal afecta principalmente la producción de
carne/ha, cuando el aumento de carga no afecta la producción por vientre como
se puede observar en la tabla 25.
TABLA 25: EFECTO DE LA CARGA SOBRE LA PRODUCCIÓN EN
SISTEMAS
DE CRÍA EN
TUCUMÁN (Fuente: De León, M., 1998 b).

Con los
resultados presentados, se puede observar que la definición de las cargas es
una de las principales estrategias de manejo para incrementar la producción y
utilización de las pasturas o priorizar la respuesta individual, especialmente
en el caso de forrajes diferidos.
Una práctica
común en la utilización de las pasturas tropicales, es transferir su uso como
diferidas para el invierno, de modo de cubrir la falta de producción de forraje
normal de la época.
Este hecho,
con los importantes cambios en la composición química del forraje que trae aparejado,
lo transforma en un alimento de baja calidad.
El uso de los
diferidos como único componente de la dieta, es adecuado para cubrir los
requerimientos de un sistema de cría con servicios estacionados, pero no cubre
las exigencias nutricionales que demanda la invernada.
Surge así la
suplementación de estas pasturas de baja calidad como una herramienta factible
de incorporar para lograr mejorar las ganancias de peso en el período invernal
sobre forrajes diferidos.
Dadas las
principales limitantes que presentan estos recursos forrajeros como su bajo
contenido de proteína bruta, su baja digestibilidad y el bajo nivel de consumo,
se ha planteado la suplementación energético-proteica como la alternativa que
nos permite incrementar la provisión de nutrientes, optimizar la fermentación
ruminal y balancear los productos disponibles para cubrir los requerimientos
animales.
Se debe tener
en cuanta que el objetivo en cuanto al mejoramiento de las ganancias de peso durante
el período invernal, es llegar a 400 - 500 gr./día para integrar esquemas de
invernada de un año de duración en hembras y complementar con otras
alternativas en el caso de los machos.
Algunos
resultados obtenidos con distintos esquemas de suplementación
energético-proteica y sobre distintas pasturas se presentan en la tablas 26,
27, 28, 29, 30.
TABLA 26: SUPLEMENTACIÓN DE VAQUILLONAS CON SOJILLA SOBRE
GRAMA RHODES
(CHLORIS GAYANA)
DIFERIDA EN EL NORTE DE CÓRDOBA
(Fuente: De León, M.; García
Astrada, A.; Uztarroz, E.; Ramos Gonzalez Palau, C.; Faya, F. 1992)

Se utilizaron vaquillonas de
En otro
ensayo se evaluaron distintos niveles de suplementación energético-proteica en
pasturas diferidas a vaquillonas Aberdeen-Angus de
Las pasturas utilizadas fueron:
Panicum coloratum cv. Bambatsi (PCB)
Panicum coloratum cv
Klein (PCK)
Cenchrus ciliaris cv.
Texas (CCT)
Los
tratamientos de suplementación fueron los siguientes:
Nivel 0: Testigo sin suplementación
Nivel 1: 500 gr. de concentrado comercial proteico + 500 gr. de grano de
maíz/animal/día
Nivel 2: 500 gr. de concentrado comercial proteico + 800 gr. de grano de
maíz/animal/día
Los
resultados obtenidos se presentan en la tabla 8 para las ganancias de peso y en
la tabla 9 para la producción de carne/ha.
TABLA 27: EFECTO DEL NIVEL DE SUPLEMENTACIÓN Y LA ESPECIE
FORRAJERA SOBRE LA
GANANCIA DE
PESO DIARIA (GR./DÍA) DE VAQUILLONAS DURANTE EL INVIERNO Fuente: De León, M.

No hubo
diferencias en la ganancia de peso entre los cultivares de Panicum coloratum y
sí entre éstos y Cenchrus ciliaris. La ganancia de peso aumentó con el
incremento del nivel de suplementación.
TABLA 28: PRODUCCIÓN DE CARNE EN KG/HA SOBRE DISTINTAS
PASTURAS
CON DISTINTOS
NIVELES DE SUPLEMENTACIÓN (Fuente:
De León, M.

La asignación
forrajera (Kg MS/animal) fue la misma para las distintas pasturas y niveles de
suplementación.
La
disponibilidad de forraje de los dos cultivares de Panicum coloratum fue mayor
que la de Cenchrus ciliaris, por lo que las cargas fueron 5 vaquillonas/ha en el
primer caso y 3 vaquillonas/ha en Cenchrus ciliaris.
Estas
diferencias de carga, junto a las distintas ganancias de peso, determinaron las
producciones de carne/ha, que aumentaron con el incremento del nivel de
suplementación. Las mismas difirieron entre Cenchrus ciliaris con los
cultivares de Panicum coloratum, que fueron iguales entre sí.
TABLA 29: EFECTO DE LA
SUPLEMENTACIÓN INVERNAR SOBRE LA GANANCIA DE PESO VIVO DE VAQUILLONAS EN UNA
PASTURA DE BRACHIARIA BRIZANTHA EN TUCUMÁN Fuente: De León, M.1998 b

Ración promedio: 75%
maíz y 25% afrecho de trigo. Nivel promedio: 1% peso vivo.
TABLA 30: GANANCIA DE PESO
(GR./AN/DÍA) DE VAQUILLONAS ABERDEEN ANGUS
Y CRIOLLAS CON DISTINTOS NIVELES DE SUPLEMENTACIÓN SOBRE UNA PASTURA
DE CENCHRUS CILIARIS EN LA RIOJA (Fuente: De León, M.1998 b)

Con los
resultados obtenidos se puede observar que se han logrado ganancias de peso de
acuerdo al objetivo planteado, con lo cual se llega a la terminación de
vaquillonas con 300 -
Otra
alternativa, para incrementar la producción de carne y el valor del producto
final de los sistemas de cría, es el engorde de las vacas de descarte para
lograr más kilos y un mejor precio a esta categoría que significa un porcentaje
importante en el total de carne producida. El descarte de estas vacas se
produce normalmente al comienzo del invierno y con una falta de estado para ser
consideradas gordas.
La
suplementación de esta categoría también permite mejorar las ganancias de peso
para su terminación en corto tiempo y otorgarle así un valor agregado en kilos
y precio logrado.
En la tabla
31 se presentan resultados de este tipo de suplementación sobre una pastura de
Cenchrus ciliaris cv. Texas en La Rioja. El peso inicial de las vacas fue de
300 -
Normalmente,
durante esta época (julio a octubre), las vacas sobre este tipo de pasturas
está a mantenimiento.
TABLA 31: EFECTO DE LA SUPLEMENTACIÓN A VACAS DE DESCARTE
SOBRE LA
GANANCIA DE
PESO Y LA PRODUCCIÓN DE CARNE SOBRE UNA PASTURA DE
BUFFEL GRASS EN
LA RIOJA (Fuente:
Ferrando, C.; Burghi V. 1998)

Cada especie
presenta ciertas características destacables que definen sus aptitudes para
integrar una cadena forrajera.
Así podemos
señalar la gran resistencia a la sequía del Cenchrus ciliaris que no sólo le
permite adaptarse a aquellos ambientes más áridos sino también le confiere una
gran seguridad de producción de forraje a los sistemas de zonas más húmedas
frente a las variaciones de precipitaciones entre años y a períodos secos
dentro de un mismo año.
El potencial
de producción de esta especie es muy variable según los cultivares y su calidad
es relativamente baja, pero con ritmos de crecimiento bastante constantes lo
que facilita su manejo.
Los Panicum
maximum, particularmente el cv. Gatton panic que es el más difundido, tiene un
alto potencial de producción de forraje de buena calidad. Su ciclo de
crecimiento es muy explosivo en el verano lo cual exige su correcto manejo para
aprovechar su potencialidad. Además es exigente en fertilidad y muy sensible a
las sequías.
Los Panicum
coloratum al igual que Digitaria eriantha se caracterizan por su resistencia a
las bajas temperaturas lo que les confiere una especial aptitud para ser usadas
como diferidos. Son en general de buena producción y calidad, con un ciclo de
producción relativamente amplio.
Brachiaria
brizantha posee un alto potencial de producción y buena calidad forrajera
durante el verano pero es de bajo valor como diferida.
Chloris
gayana se puede considerar intermedia con una plasticidad importante y puede
ser utilizada en todo el año. Su producción no es elevada, salvo los cultivares
tetraploides.
Las
principales recomendaciones de manejo se refieren en primer lugar al planteo de
cadenas forrajeras de acuerdo a las aptitudes de cada especie y los objetivos
del sistema de producción.
En segundo
lugar, la carga animal es determinante del resultado a obtener. Las cargas
relativamente altas favorecen la utilización del forraje producido, a pesar de
la menor respuesta individual.
Ésta puede
ser mejorada mediante la suplementación con lo cual se puede incrementar
sustancialmente la producción de carne sobre estas pasturas como ha quedado
demostrado con la información presentada, en comparación con lo que se produce
como promedio en las distintas zonas de la Región.
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