Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
Volver a:
principal > Pasturas cultivadas:
megatérmicas
Ing. Agr. Rosalba Pemán.
2000. Rev. de la Sociedad Rural de Jesús María, 117:6-7.
Dentro
de las pastoras implantadas, el buffel grass ha demostrado su excelente comportamiento
en zonas de bajas precipitaciones anuales (desde 350 milímetros) y altas
temperaturas en verano.
Extensas
superficies en las provincias de Córdoba, La Rioja, Catamarca, San Luis,
Tucumán, presentan estas características, donde es frecuente además encontrar
en los campos de cría los pastizales naturales degradados por el sobrepastoreo.
En
Córdoba, los departamentos Cruz del Eje, Ischilín, Sobremonte y San Alberto
Poseen condiciones de lluvias escasas y estacionales, altas temperaturas e
insolación durante el verano y suelos livianos de textura gruesa, que permiten
su establecimiento y la producción de forraje por más de 10 años, ya que se
trata de una pastura perenne de gran persistencia.
Tiene
la capacidad de rebrotar aún con lluvias muy ligeras, produciendo forraje en
condiciones que limitan la producción de otras especies como gatton panic.
Al
implantar una pastura perenne como buffel grass se puede aumentar la carga
animal, pasando en muchos casos de 10 hectáreas por animal/año en potreros de
monte a dos hectáreas por animal/año en potreros implantados con buffel.
Sus
características nutricionales (contenido proteico, digestibilidad y
palatabilidad) permiten cubrir los requerimientos de un rodeo de cría con
servicios estacionados. La oferta de
forraje se produce cuando comienzan las lluvias y se prolonga hasta las
primeras heladas (diciembre, enero, febrero, marzo y abril).
Establecimiento
de la pastura. Para obtener los mejores
resultados se recomienda:
♦
Sembrar
con humedad.
♦
Utilizar
la densidad de siembra recomendada.
♦
Utilizar
semilla de alta calidad.
♦
Sembrar
superficialmente.
Podría
dividirse el establecimiento de la pastura en dos fases:
1)
Germinación y emergencia.
2)
Crecimiento de la plántula y supervivencia.
Germinación
y emergencia.
Como
la siembra de esta pastura es superficial, la lluvia es necesaria para iniciar
la germinación; por lo tanto las condiciones de humedad y el tipo de suelo
afectan la emergencia.
La
densidad de siembra debe ser la adecuada, ya que densidades de siembra bajas
originarán lotes con bajo stand de plantas, más susceptibles a la competencia
de las malezas.
La
densidad de siembra no es un valor fijo, sino que depende de la pureza de la
semilla y del porcentaje de germinación.
En el caso del buffel grass es importante determinar además el
porcentaje de "semillas llenas" y el porcentaje de viabilidad por
tetrazolium.
La
interpretación de estos resultados permitirá definir la densidad de siembra, la
cual puede variar entre tres y siete kilos por hectárea.
Topado
y siembra
El
buffel puede ser sembrado en forma simultánea con el topado y rolado del monte,
obteniéndose buenos resultados cuando la semilla cae adelante del rolo. Los restos vegetales ofrecen protección a
las nuevas plantas y permiten mantener la humedad del suelo.
Cuando
la siembra se realiza en lotes sin monte es conveniente preparar el suelo, ya
que la presencia de pastos secos impide que la semilla llegue rápidamente al
suelo y se dificulta la germinación.
Una
superficie rugosa permite retener el agua de lluvia y favorece el nacimiento de
las plántulas.
Un
punto importante es lograr un buen contacto de la semilla con el suelo, por lo
cual es recomendable compactar la semilla después de la siembra utilizando rueda
compactadora o rolo.
Si
se utiliza un cultivo acompañante (sorgo o maíz) es necesario verificar que el
buffel se siembre superficialmente, distribuyendo la semilla en forma separada
a la del cultivo acompañante.
Crecimiento de la plántula y supervivencia.
La
causa más común de fallas en la implantación es debida a la falta de humedad
durante el establecimiento, por lo cual se recomienda sembrar durante la época
de lluvias, y favorecer el contacto de la semilla con el suelo, con lo cual las
chances de supervivencia aumentan notablemente.
El
primer pastoreo del lote debe realizarse cuando las plantas han desarrollado un
buen sistema de raíces y no son arrancadas por la hacienda (luego de cuatro a
seis meses de implantado).
Por
su persistencia, destacada adaptación a la sequía y a las altas temperaturas,
el buffel grass se ha convertido en la forrajera de mejor comportamiento en
zonas de bajas precipitaciones (400 milímetros anuales), permitiendo obtener
importantes aumentos en la producción de carne por hectárea. También se recomienda su inclusión en otras
áreas (de más de 500 milímetros) como complemento de la cadena forrajera junto
a gatton panic y grama rhodes, ya que permite asegurar la producción de pasto
en años de menores precipitaciones.
Texas:
Es
un cultivar de porte medio, de gran difusión en el país. Este cultivar tiene la
ventaja de poseer una gran tolerancia a la sequía y buena producción de
semillas por lo que se asegura la resiembra natural de los lotes.
Crece
en suelos livianos, poco profundos y de fertilidad baja con una producción de
tres mil a cinco mil kilos de materia seca por hectárea año. Tolera pastoreos
intensos.
Molopo:
Pertenece
al grupo de los buffel altos. La
producción de materia seca es de cuatro mil a siete mil kilos por hectárea y
por año. Sus rizomas cortos le permiten
adaptarse mejor que Biloela a condiciones de sequía. Otra característica interesante es su tolerancia a bajas
temperaturas nocturnas, por lo que se adapta a zonas de pie de sierra.
Biloela:
Al
igual que el cultivar Molopo, pertenece al grupo de los buffel altos. Requiere precipitaciones por encima de 400
milímetros anuales y posee alta tasa de crecimiento. Producción de materia seca similar a Molopo.
Volver a:
principal > Pasturas cultivadas:
megatérmicas > Principio
del documento