Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia
de Córdoba, República Argentina
Volver a: Principal > Pasturas cultivadas: verdeos de invierno
Brizuela, M.A.*. 2000. XVI
Reunión Latinoamericana de Producción Animal, Montevideo, Marzo 2000.
*Fac.Ccias. Agrarias, UNMdP;
C.I.C. de la Pcia. de Bs.As.
Una
caracterización general de los recursos normalmente utilizados en la
programación forrajera de los sistemas ganaderos de la Región Pampeana indica
que los verdeos de invierno, tales como avena, centeno, trigo doble-propósito y
triticale, resultan particularmente importantes cuando el rendimiento
estacional de las pasturas permanentes disminuye en invierno debido a las bajas
temperaturas. Durante este período los verdeos permiten satisfacer los altos
requerimientos de los animales en los sistemas de tambo e invernada (Passarotti
et al., 1997). Dado el alto costo relativo de estos recursos anuales,
resulta fundamental lograr la máxima eficiencia en su producción y utilización.
En ese sentido, el logro de una correcta implantación y desarrollo de los
cultivos resulta de significativa importancia.
De
acuerdo a Rosso y Chifflet de Verde (1992) los trabajos realizados con verdeos
no han sido específicos para el análisis del efecto de la época de siembra
sobre el rendimiento acumulado de forraje. Datos obtenidos por estos autores
indican que si bien el ajuste entre ambas variables no es bueno, existe una
relación mejor entre época de siembra y tiempo transcurrido hasta el primer
aprovechamiento. El efecto del retraso en la época de siembra de verdeos de invierno
sobre el rendimiento total y la duración de su aprovechamiento ha sido
documentado para el norte de la Provincia de Buenos Aires (Josifovich et al.
1969). En condiciones ambientales y de cultivares de verdeos muy contrastes a
las a anteriores, Baron et al. (1999) señala que en el Medio Oeste de
Canadá existe poca información sobre los efectos de las prácticas de manejo
sobre el rendimiento estacional de los cereales de invierno. Si bien se han
encontrado grandes variaciones entre años, las siembras tempranas produjeron
generalmente rendimientos de forraje más altos y con más temprana
disponibilidad de los mismos.
Existe
en la actualidad, especialmente en la utilización de avena en el Sudeste
Bonaerense, una marcada tendencia a siembras de verdeos cada vez más
tempranas. Aún así, por diversos
factores es muy frecuente que las siembras se vean demoradas. Cuando ésto
ocurre, se obtienen resultados variables en el número de cortes que se pueden
realizar a los cultivos, y en los rendimientos de biomasa obtenidos en cada
corte. Este trabajo tuvo como objetivo
evaluar si el aplazamiento de la época de siembra de distintos verdeos tiene
efecto sobre el rendimiento de forraje y el tiempo transcurrido hasta el primer
corte, cuando se siembra en las particulares condiciones climáticas del SE
Bonaerense.
El
ensayo se condujo en el campo experimental de la Facultad de Ciencias Agrarias
de Balcarce (37º45'S; 58º17'E). Cuatro cultivares diferentes de verdeos de
invierno: centeno cv Tetrabal INTA,
Avena cvs Millauquén y Cristal, y raigrás anual cv Tama, fueron sembrados a densidades equivalentes
a 250 plantas.m-2, en surcos a
Los
cortes, a
La
precipitación registrada en los meses de siembra fue extremadamente variable.
En marzo se registró aproximadamente un 40% de la precipitación mediana de la
última década (1989-98) y sólo un 25% de la correspondiente a la mediana del
período 1928-98 (Cuadro 1). Por el contrario, la precipitación de abril fue
marcadamente superior a las medianas de las series citadas. Las precipitaciones
para los meses de cortes fueron muy irregulares en relación a las medianas del
período 1931-98, siendo especialmente escasas en los tres meses más fríos del
año (junio a agosto). Las temperaturas
medias mensuales de los dos meses de siembras (18.1 y
.
Cuadro 1. Precipitación mediana mensual ( mm ) registrada en el período 1928-98, en la década 1989-98,
y en 1998 durante el periodo experimental. Balcarce, Argentina.
|
PRECIPITACIÓN MENSUAL ( mm ) |
||||||||
|
MEDIANA |
MAR |
ABR |
MAY |
JUN |
JUL |
AGO |
SEP |
OCT |
|
Período 1928-98 |
92.1 |
58.4 |
52.1 |
43.5 |
48.8 |
36.0 |
52.6 |
76.5 |
|
Período 1989-98 |
56.4 |
63.5 |
44.5 |
48.5 |
37.5 |
28.8 |
42.7 |
91.0 |
|
Año 1998 |
23.6 |
331.8 |
43.5 |
10.4 |
7.7 |
11.1 |
98.78 |
16 |
El
número de cortes para cada cultivar fue variable en cada fecha de siembra, pero
con una tendencia general a reducirse a medida que la misma se retrasó (Figura 1).
El período de cortes se extendió entre el 04/05 y el 22/10, correspondiendo
este período a los cuatro cortes realizados al centeno Tetrabal sembrado en la
primera fecha. Por el contrario, ambas avenas y el raigrás anual rindieron un
único corte a principios de septiembre cuando fueron sembrados en la última
fecha. Reducciones en el número de cortes debido a siembras tardías han sido
presentados recientemente por Zabala et al. (1998) para verdeos bajo
condiciones de riego.
Figura 1. Distribución del rendimiento de
materia seca (kg MS ha-1) de verdeos de invierno,
en siembras escalonadas. Balcarce, Argentina.
1998.
![]()

El
rendimiento acumulado de los cultivares fue afectado en forma diferente por la
fecha de siembra (interacción fecha de siembra x cultivar; p< 0,05). Menos
en el cv Tama, el rendimiento disminuyó (p<0.05) con el retraso de la
siembra (Figura 2). Por el contrario, Tama mostró un rendimiento muy uniforme
en las tres primeras siembras. El mayor rendimiento relativo del centeno en
siembras tempranas, y los intermedios pero constantes rendimientos de raigrás
anuales estuvieron dentro de lo esperado. Leonardo DiRocco (datos no
publicados), en siembras realizadas en el mismo sitio experimental a mediados
de marzo y abril de 1997, registró rendimientos que oscilaron entre 5000-7500,
y 5900-
Los
bajos rendimientos del cultivar Millauquén, y los síntomas claros de
amarillamiento de hojas por efecto de bajas temperaturas (M. Brizuela, obs.
pers.), señalarían a este cultivar como el más sensible de los evaluados a
condiciones ambientales poco favorables para el crecimiento, como las
registradas durante los meses de junio, julio y agosto con bajos registros de
lluvias. Si bien las condiciones
tendieron a mejorar a partir de septiembre, el estado general de los cultivos
no permitió una mayor expresión del rendimiento, a excepción de los últimos
cortes de Tetrabal y Cristal de la segunda siembra, y de Tama de la tercera
fecha de siembra. Cuando se analiza la última fecha de siembra, excepto
Tetrabal, los demás cultivares rindieron un solo corte de aproximadamente
Figura 2.
Rendimiento acumulado (kg MS ha-1) de verdeos de invierno en
siembras escalonadas.
Balcarce, Argentina. 1998.

F1= 05/03, F2= 19/03, F3=
09/04 y F4= 23/04/1998.
Si
bien en todos los cultivares el menor porcentaje (< 10%) de materia
seca se registró en el primer corte de la primera fecha de siembra, a través de
todos los cortes se observaron dos rangos diferentes de valores. Los cultivares
de avenas, y la totalidad de los cortes del cultivar Tama presentaron un rango
estrecho de porcentajes de MS (10-20%).
Por su parte, el cultivar Tetrabal presentó un 27% de los cortes con
valores < 10% de MS, otro 55% con valores en el rango de 10-20% de MS, y un
18% de los cortes con valores de 27 y 28% de MS, correspondientes a los dos
últimos cortes de las dos primeras fechas de siembra.
La
relación entre la fecha de siembra, expresada como días transcurridos desde la
primer siembra (x) y los días transcurridos hasta el primer corte (y) fue
diferente para el centeno Tetrabal (y = 63.3 + 0.32 x; r2 = 0.82),
los dos cultivares de avena (y = 58.4 + 1.36 x,
r2 = 0.75) y el raigrás anual Tama (y = 68.8 + 1.12 x, r2 = 0.62) (Figura 3). La menor
pendiente registrada para Tetrabal indica que su gran precocidad se manifiesta
aún en siembras tardías, lo que permite inferir que esta especie tendría una
mayor período potencial de siembra y utilización que los restantes cultivares.
Así, los otros verdeos presentaron a partir de las siembras de abril un período
de espera hasta el primer corte > a 100 días. En ambos casos, los coeficientes de
correlación encontrados son mayores que el informado por Rosso y Chifflet de
Verde (1992) para datos registrados en Balcarce entre los años 1965-86 (r2
= 0.42). Esto podría deberse a que los datos procesados por los autores
provenían de siembras realizadas bajo diferentes condiciones experimentales a
través de los años, y no de trabajos específicos con siembras escalonadas
programadas como en el presente estudio. Baron et al. (1999), trabajando en
Canadá con siembras otoñales de centeno, triticale y trigo, encontraron
respuestas diferenciales a escalonamiento de siembras. Así, el centeno fue
capaz de alcanzar adecuadas disponibilidades para un pastoreo primaveral más
temprano, lo que determinaba para esta especie un período potencial de pastoreo
mayor que para las otras especies evaluadas.
Figura 3. Relación entre fecha de siembra y días
transcurridos hasta el primer corte en verdeos de invierno en Balcarce,
Argentina. F1= 05/03
(equivale a T0), F2= 19/03 (T0 + 15), F3= 09/04 (T0
+ 30) y F4= 23/04/1998 (T0 + 45 días).

Los
resultados destacan el comportamiento del centeno Tetrabal, tanto por su
rendimiento de forraje como por su precocidad a través de las fechas de
siembra, aún en un año con bajas precipitaciones en los meses más críticos para
la utilización de verdeos de invierno. Si bien un atraso en la fecha de siembra
afecta el rendimiento de este cultivar, los valores alcanzados en fechas
tardías son iguales o superiores a los de los cultivares de avena. Esto
indicaría el rol potencial de Tetrabal como verdeo de rápida disponibilidad
tanto en siembras tempranas como tardías. Por el contrario, se evidencia un
sensible efecto del retraso de las siembras en el rendimiento y en el período
requerido hasta el primer corte en las avenas y el raigrás anual, especialmente
cuando se siembra a partir de mediados de abril.
Baron, V.S., A.C. Dick, D.F. Salomón y J.G. McLeod. 1999. Fall seeding date and species effects on
spring forage yield of winter cereals. J.Prod.Agric. 12:110
DiRocco, L., M.A., Brizuela y M.S. Cid. 1997. Rendimiento de materia seca de verdeos
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Josifovich, J.A., J. Madaloni y H. Serrano. 1969. Época de siembra de verdeos en invierno.
Resultados Comprobados N° 14 y 15. Carpeta de Información sobre Forrajeras y
Producción Animal. EERA. INTA Pergamino.
Passarotti, J.M., M.A. Brizuela y S.B. Cseh. 1997.
Rendimiento de forraje y valor nutritivo de tricepiro (Triticum x Secale
x Thinopyrum) con diferente manejo de defoliación. Rev.Arg.Prod.Anim. 17:385.
Rosso, O.R. y S. Chifflet de Verde. 1992. Avena: Producción de forraje y utilización en
la alimentación de vacunos. Boletín Técnico N° 109. CERBAS, Balcarce, Argentina
Zabala, R., G. Durañona, D.P. Miñón y M.L.
Enrique. 1998. Efecto de la fecha de
siembra en la producción y distribución estacional del forraje de avena,
cebada, centeno y triticale, bajo riego. Rev.Arg.Prod.Anim. 18:217 (Resumen).
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