Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río
Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
Volver a: principal > Pasturas: fertilización
C. E. Quintero y N.
G. Boschetti*. 2005. Proyecto Fertilizar, E.E.A. INTA Pergamino.
*Facultad de
Ciencias Agropecuarias UNER.
Seguramente,
la fertilización fosfatada de pasturas fue una de las primeras prácticas de
fertilización masivamente difundidas en nuestro país. La disponibilidad de P en
el sistema suelo-planta-animal juega un rol fundamental definiendo la
productividad del sistema, dado que, la deficiencia de P provoca una marcada
reducción en el crecimiento y en la calidad del forraje.
Genéricamente
se habla de pasturas abarcando este término a un sinnúmero de combinaciones de
forrajeras anuales o perennes, de gramíneas y leguminosas puras o consociadas.
Sin embargo, es bien conocido que si bien las gramíneas responden a la adición
de P cuando éste es deficiente, son las leguminosas las que responden en mayor
medida por ser mas exigentes en este nutriente. Dentro de las leguminosas, la
alfalfa es la especie de mayor difusión en nuestro país (
Las plantas
que sufren deficiencias de P reducen la expansión foliar, determinando una
menor superficie foliar y un menor número de hojas, juntamente con un
amarillamiento y senescencia prematura de las hojas maduras. En contraste el
contenido de proteínas y de clorofila por unidad de área foliar no es muy
afectado. Frecuentemente el contenido de clorofila es aun mayor en plantas
deficientes lo que les da a las hojas un color verde oscuro, sin embargo la
eficiencia fotosintética por unidad de clorofila es mucho menor. El crecimiento
aéreo se deprime mas que el radical destinando las plantas una proporción mayor
de carbohidratos hacia las raíces. Todo esto resulta en una subutilización de
los recursos del ecosistema como la radiación y el agua, lo que determina
inferiores producciones de forraje.
En cuanto a
la evaluación de la disponibilidad de P para las plantas en el suelo, el método
de Bray y Kurtz
Fig. 1: Respuesta media a la fertilización con superfosfato triple (SPT) en 9
ensayos con menos de 12 ppm y
3 ensayos con más de 12 ppm de P. Producción
del primer año en la provincia de Entre Ríos.

La relación
entre la disponibilidad de P en el suelo y el rendimiento de la alfalfa se
puede apreciar en la figura 2, para ensayos realizados en Entre Ríos, Santa Fe
y Buenos Aires.
Fig. 2: Relación entre el P disponible por el método de Bray y el rendimiento de
alfalfa. Figura construida
en base a datos de Berardo y Marino (2000);
Vivas y Quaino (2000); Quintero et al. (1996).

La alfalfa
alcanza los máximos rendimientos con mas de 25 ppm; valores inferiores deprimen
el crecimiento de manera significativa. Esto se debe fundamentalmente a la alta
exigencia en P que posee la alfalfa. Una buena pastura en base a alfalfa puede
extraer unos
La adición de
P en pasturas de leguminosas ha mostrado incrementos en la producción de
forraje de hasta 8000 kg/ha/año. La eficiencia de utilización de P aplicado
disminuye con el incremento de la dosis y el aumento de la disponibilidad de P
en el suelo. También es inferior en dosis divididas respecto a un aplicación
única a la siembra. En términos generales se puede esperar una respuesta de 150
a
La respuesta
de las leguminosas a la adición de P es de mayor magnitud a la observada en
otras familias botánicas debido posiblemente al efecto que tiene el agregado de
este nutriente sobre la nodulación y la fijación de N, lo que repercute en una
mayor calidad del forraje producido (Boschetti et al. 1998).
Otro aspecto
interesante de destacar es el efecto del P sobre el crecimiento y distribución
de las raíces. En suelos deficientes cerca del 80% de la masa radical se
encuentra en los primeros
Es frecuente
encontrar el enunciado que la fertilización favorece la perennidad de las
pasturas. Esto puede interpretarse como una mayor supervivencia de plantas en
el tiempo debido a la mayor disponibilidad de P. Sin embargo este es un aspecto
que no ha sido comprobado de manera generalizada. En la tabla 1 se muestra el
efecto de la aplicación de fertilizante incorporado a la siembra versus la
aplicación anual en superficie. Como se puede observar, la densidad de plantas
y de tallos al tercer año, no fue afectada por la dosis ni por el método de
aplicación. Se observó una tendencia hacia un mayor número de tallos por planta
y a coronas mas pesadas por la adición de fertilizante, independientemente de
la forma de aplicación. Sin embargo, fue muy significativo el efecto de la
dosis aplicada sobre el peso de los tallos y el rendimiento por planta.
Tabla 1: Efecto de la fertilización con
superfosfato triple incorporado en la siembra y la refertilización anual al
voleo,
sobre el crecimiento de alfalfa en un suelo
franco arenoso de Texas, EE.UU. ( Sanderson y Jones (1993).

El programa
de fertilización de pasturas, en lo que respecta a fósforo, debe contemplar la
disponibilidad del elemento y la capacidad de retención o fijación del suelo,
así como la vida útil de la pastura.
El
fertilizante aplicado a la siembra permite su incorporación al suelo y puede
ser aprovechado desde el inicio de la pastura, por lo cual es el que mayor
respuesta da y el que con mayor eficiencia se utiliza (Quintero et al. 1997).
Por el contrario, en las aplicaciones en cobertura se obtienen menores
respuestas y menor eficiencia de aprovechamiento, además están sujetas al
riesgo de pérdida por movimiento superficial provocado por las lluvias. Es por
ello que la fertilización inicial es clave y fundamental en la productividad y
en la respuesta económica a la fertilización.
La dosis a
aplicar deberá ser mayor cuando menor sea la disponibilidad y mayor sea el
poder de retención de P del suelo. Según los trabajos realizados por las
Universidades de Entre Ríos y de la República del Uruguay, se requieren de 10 a
Tabla 2: Dosis orientativas de fertilización
con superfosfato triple (kg/ha) para obtener
una
máxima producción de alfalfa. Refertilización en suelos con P < 14 ppm.

La respuesta
a la refertilización está condicionada por el estand de plantas leguminosas.
Los trabajos realizados por Quintero et al (1997) dejan clara evidencia de que
el rendimiento de pasturas con menos de 80 plantas leguminosas por metro
cuadrado no supera los
Figura 3: Relación entre el estand de plantas
de leguminosas, el P disponible y
la
productividad de las pasturas en Entre Ríos (Quintero et al, 1997).

Para el caso
de las pasturas existe la posibilidad de utilizar fertilizantes de baja
solubilidad como las rocas fosfóricas. Estos fertilizantes tienen la ventaja de
su menor costo y son considerados fertilizantes naturales aceptados para las
producciones orgánicas. La efectividad de las rocas depende de su composición
físico-química ligada a su origen. Existen dos materiales destacados por su
reactividad, ellos son la roca proveniente de Carolina del Norte (EE.UU.) y la
de Gafsa (Túnez). Estos materiales reaccionan mas rápido con el suelo
solubilizándose mayor proporción de P. Químicamente los fosfatos naturales son
"apatitas" o fosfatos de Ca cuya solubilidad en agua es muy baja, sin
embargo, gracias a la acidez natural del suelo una proporción puede disolverse
y ser absorbida por las plantas. Ensayos realizados en Entre Ríos mostraron que
la roca fosfórica permaneció en mas de un 80 % en su estado natural insoluble
luego de 3 meses de reacción con el suelo, sin embargo el rendimiento del lotus
fue de
En algunas
circunstancias la respuesta a P puede estar limitada por condiciones adversas
del ambiente o deficiencias de otros nutrientes. El encalado previo a la
siembra en pasturas de alfalfa, es particularmente recomendado en suelos con un
pH inferior a 6 y baja disponibilidad de P (Boschetti et al. 2000). La adición
de Sulfato de amonio o Sulfonitrato de amonio en primavera ha mostrado
respuestas interesantes en pasturas de alfalfa y festuca, así como la adición
de boro y molibdeno en algunas ocasiones. Sin duda la fertilización balanceada
es la clave para la alta productividad.
Benavidez, R.A.; Boschetti, N.G.; Quintero, C.E.; Barrera, R.; González, A. 2000. Evaluación de la
fertilidad fosfatada de los suelos para los principales cultivos extensivos de
Entre Ríos. Ciencia Docencia y Tecnología 21:221-266.
Berardo, A.; Marino, M. 1993. Eficiencia relativa de un fosfato natural en
pasturas cultivadas en molisoles del sudeste
bonaerense. Congreso Argentino de la Ciencia del suelo, Mendoza-
Berardo, A.; Marino, M. 2000. Efecto de la fertilización fosfatada sobre la
disponibilidad de P y su relación con la producción de forraje en molisoles del sudeste bonaerense. II-Alfalfa. Congreso
Argentino de la Ciencia del suelo, Mar del Plata.
Bono, A.; Montoya, J.; Babinec, F. Lescano, P.; Buschiazo, D. 1997.
Fertilización combinada en las zonas semiárida y subhúmeda. Cuadernillo de
pasturas y verdeos. Revista Agromercado.
Bordoli, M. 1998. Fertilización fosfatada de pasturas. Jornada de
actualización técnica en pasturas. INTA Concepción del Uruguay.
Boschetti N.G., C.E.
Quintero, J.E. Mayer, M.R. Barrera, R.A. Benavidez. 1998. Evaluación del estado
nutricional de pasturas de alfalfa utilizando el análisis de tejido vegetal.
Revista Científica Agropecuaria, FCA, UNER. 2:13-20.
Boschetti, N.; Quintero, C.; Luca, C.; Quinodoz, E. 2000. Respuesta de una pastura de alfalfa al
encalado y fertilización con fósforo y molibdeno. Revista Facultad de
Agronomía. UBA. 20 (1):105-110.
Loewy, T.; Ron, M. 1998. Respuesta al fósforo en una pastura mixta en el
sudoeste bonaerense. Congreso Argentino de la Ciencia del suelo, Carlos Paz.
Marschner, H. 1998. Mineral nutrition of
higher plants. 2. ed. Norlforlk, Londres.
Academyc press Ltd.
Morón, A. 2000. Alfalfa: Fertilidad de suelos y estado nutricional en
sistemas agropecuarios de Uruguay. Informaciones Agronómicas del cono sur Nº 8.
INPOFOS.
Quintero C.E.; Boschetti, N.G.;
Benavidez, R.A. 1995. Fertilización fosfatada de pasturas en implantación en
suelos de Entre Ríos (Argentina). Ciencia del Suelo. AACS.
13(2):60-65.
Quintero C.E.; Boschetti, N.G.;
Benavidez, R.A. 1997. Efecto residual y refertilización fosfatada de pasturas
implantadas en Entre Ríos (Argentina). Ciencia del Suelo 15:1-5.
Sanderson, M.; Jones, J. 1993.
Stand dynamics and yield components of alfalfa as affectes
by phosphorus fertility. Agron. J. 85:241-246.
Vivas, H.; Guaita, S.; Hein, W.; Empinotti, V. 1996. Fertilización de alfalfa en un suelo
representativo del centro este de Santa Fe: Producción de primavera, 1995.
Información Técnica Nº200, INTA Rafaela.
Volver a: principal > Pasturas: fertilización > Principio del documento